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Separación de las deudas con tarjetas de crédito cuando llega el divorcio

Separación de las deudas con tarjetas de crédito cuando llega el divorcio

Al divorciarte debes tener cuidado con tus tarjetas, ya que es probable que tengas que pagar la deuda de tu ex.

Separación de las deudas con tarjetas de crédito cuando llega el divorci...

Primero salda las deudas

Puedes divorciarse de tu cónyuge pero, a no ser que tomes recaudos adicionales para protegerte, deshacerse de las deudas de tarjetas de crédito en común es más difícil. Las compañías de tarjetas de crédito no están obligadas por las sentencias de divorcio, y pueden perseguirte para cobrar deudas contraídas conjuntamente si tu ex-cónyuge no las paga. Por ese motivo, los abogados de divorcio, asesores financieros y asesores de crédito te recomiendan acabar el matrimonio sin que haya deudas conjuntas. Ya sea cancelando juntos las deudas de las tarjetas que sacaron en común o dividiendo esas deudas y transfiriéndolas a otras tarjetas que estén a nombre de cada uno de los cónyuges, el objetivo es eximirte de responsabilidad frente a las deudas de tu ex.

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También es importante realizar un inventario de tu billetera y asegurarte de cancelar todas las tarjetas de crédito conjuntas durante el trámite de divorcio.

Evita problemas

Las consecuencias de comenzar una nueva vida de soltería con deudas contraídas de a dos pueden ser potencialmente dolorosas: si tu ex llega a declararse en bancarrota, o simplemente no paga sus deudas, los acreedores pueden recurrir a ti para recuperar el importe total de la deuda, más los intereses y penalizaciones. Puedes incluir en el acuerdo de divorcio cláusulas que obliguen a tu ex a pagar, pero volver al juzgado será costoso y te quitará mucho tiempo.

"Para algunas parejas se convierte en un juego emocional del tipo 'si él (o ella) puede gastar dinero, entonces yo también', y cada cónyuge termina reventando al máximo las tarjetas de crédito", dice Tina Tessina, autora de Money, Sex and Kids: Stop Fighting About the Three Things that Can Ruin Your Marriage (Dinero, sexo e hijos: deje de pelearse por las tres cosas que pueden arruinar su matrimonio).

"En definitiva, puedes ahorrarte un montón de dinero si llegas a un acuerdo acerca de quién pagará las deudas de las tarjetas conjuntas. Si no lo logras, recurre a un mediador o asesor financiero, que será menos costoso que un abogado".

Conceptos básicos

Las deudas contraídas durante el matrimonio son responsabilidad de ambos cónyuges siempre y cuando los dos sean cotitulares de las tarjetas de crédito, dice Bill Glassner, asesor financiero de Glassner Carlton Financial Planning, en Cedar Knolls (Nueva Jersey). "Sin embargo, si la tarjeta de crédito está a nombre de uno de los cónyuges y el otro simplemente posee una extensión, éste último no es responsable".

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La excepción se da en los estados en que rige la propiedad mancomunada, donde ambos son responsables, incluso por las deudas contraídas por uno de los cónyuges. Estos estados son: Arizona, California, Idaho, Luisiana, Nevada, Nuevo México, Texas, Washington y Wisconsin. Alaska es un estado con propiedad mancomunada "optativa", donde los cónyuges pueden decidir de común acuerdo tener responsabilidad conjunta por todas las deudas.

Una vez que las partes se han separado, las deudas de una tarjeta de crédito son responsabilidad del cónyuge que realizó las compras que se han cargado a la tarjeta. "Se aconseja llevar la cuenta de las compras realizadas a partir de esa fecha, para poder demostrar qué gastos te corresponden y cuáles no", dice Brette Sember, abogado y autor de The Divorce Organizer and Planner (La agenda del divorcio).

El momento exacto de la "separación" depende del estado. En algunos estados no existe la separación legal; uno está separado desde el día en que los cónyuges comienzan a vivir por separado. En otros estados, uno necesita separarse legalmente.

¿Qué alternativas tienes?

Existen varias opciones a la hora de resolver las deudas de una tarjeta de crédito conjunta. La que emplees dependerá de la relación que tengas con tu cónyuge. Una manera de asegurar que no se contraigan más deudas conjuntas es cancelando todas las tarjetas que estén a nombre de los dos, dice Lynn Gold-Bikin, directora del departamento de derecho de familia de WolfBlock, un bufete de abogados de Norristown (Pensilvania) que se especializa en asuntos de la familia.

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"Cancela todas las tarjetas cuya existencia conozca y regístralas a tu nombre", dice. "De esta manera, evitará que la deuda siga creciendo. Podrás resolver los asuntos relativos a lo que le corresponde al cónyuge en la distribución equitativa de bienes". La distribución equitativa es una de las últimas etapas del trámite de divorcio en que se pacta la distribución final de los bienes matrimoniales y las deudas de cada cónyuge.

Gold-Bikin recomienda presentar al juzgado al principio del trámite de separación la documentación relativa a las tarjetas de crédito conjuntas y las deudas contraídas, de manera que todo quede registrado en las actas. Esta es otra manera de evitar que tu cónyuge siga contrayendo deudas que tal vez luego tendrás que pagar.

Ellen Craine, abogada y trabajadora social que dirige Craine Mediation en Farmington Hills (Michigan), recomienda que los cónyuges establezcan una fecha a partir de la cual determinadas sumas de la deuda conjunta, convenidas de común acuerdo, se transfieran a tarjetas nuevas a nombre de cada uno y se cancelen las tarjetas conjuntas.

Otras opciones

Otros caminos para cancelar la deuda conjunta incluyen el uso de ahorros que tengan en común o sacar una línea de crédito con garantía hipotecaria de una vivienda de propiedad de ambos. Si te encuentras en apuros financieros, visita una agencia de asesoría crediticia avalada para que lo ayuden a buscar soluciones.

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Si estás sumido en deudas y no puedes librarte de ellas, ni siquiera con la ayuda de un asesor de crédito, puede que necesites declararse en bancarrota para librarse de su tarjeta de crédito y de otras deudas. Si te encuentras en esta situación y aún estás casado, ambos deberían hacer la declaración al mismo tiempo, de manera que ninguno de los dos quede atrapado en deudas conjuntas, dice Craine.

En caso de que le sea imposible no arrastrar deudas conjuntas a su vida posterior al divorcio, puede estructurar el acuerdo de divorcio de manera de quedar protegido. "Si las tarjetas están a nombre de ambos y la sentencia del divorcio ordena que sea uno de los cónyuges quien las pague, esa persona será responsable de las deudas ante el tribunal de divorcios", dice el abogado Sember. "Si el acreedor persigue a la otra persona, él o ella podrá recurrir al tribunal de divorcios y exigir que el cónyuge responsable lo indemnice".

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