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Bancarrota: lo bueno y lo malo

Bancarrota: lo bueno y lo malo

En medio de la angustia por no poder pagar las deudas, miles de familias estudian la opción de declararse en quiebra.

¿Qué es la bancarrota?

Más de un millón y medio de personas se declararon en quiebra el año pasado. Hoy miles de familias analizan la posibilidad de seguir ese camino para enfrentar la crisis económica.

Pero antes de tomar una decisión tan drástica, debes saber lo bueno y lo malo de una bancarrota.

La recesión económica azota a miles de hogares y en medio de la angustia que genera no poder pagar las deudas, perder la casa o el auto, miles de familias contemplan la posibilidad de acogerse a una bancarrota o quiebra para enfrentar la crisis.

La bancarrota es el estado de insolvencia en el que se declara un individuo o una empresa. Se tramita ante un tribunal federal que nombra a un administrador para que liquide todos los bienes y pague lo que pueda.

Lo bueno

Para los expertos, la quiebra siempre es una ruta viable si las personas están dispuestas a perderlo todo para comenzar de cero.

"Si a una persona ya no le importa la propiedad, el hogar, entonces la bancarrota a lo mejor lo ayuda, porque si le quita las deudas de tarjetas, a lo mejor un carro, una demanda de $30, $40, $50 mil... entonces puede acudir a la bancarrota para desechar esas deudas y tener un empezar nuevo, de cero, sin deber nada", explica el abogado Raymond Beitra.

Una bancarrota permite además a las familias quedarse con los dos últimos años de ahorros para educación y con los beneficios de jubilación.

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Para poder mantener la vivienda primaria, tienen que demostrar que la han habitado durante 40 meses y que con sus ingresos pueden pagarla y ponerse al día en menos de 5 años.

Los jueces dicen que hay que tener por lo menos el 90 por ciento de los ingresos para los gastos de la propiedad y el resto de gastos de la casa. Si no se tiene suficiente, el juez no va a poder hacer nada con esa bancarrota y se perderá la casa.

Lo malo

Por supuesto, una bancarrota no garantiza la tenencia de una vivienda. Sin embargo,  lo más preocupante es que opaca seriamente el historial de crédito hasta por 10 años.

"Son 7 a 10 años lo que una bancarrota queda en el record, en el crédito de la persona. Aunque yo le digo a los clientes que solamente tener una bancarrota en el crédito no significa que un banco no le va a dar un crédito por 7 o 10 años. Es nada más que va a estar en el crédito por ese tiempo", asegura Beitra.

Pero segun los conocedores, la experiencia Indica que muchos prestamistas se abstienen de hacer negocios por varios años con quienes se declaran en quiebra. El proceso de recuperación del crédito es lento, inclusive, si la persona consigue un nuevo trabajo y su condición económica vuelve a ser la de antes.

Ten presente que después de una bancarrota los bancos lo piensan más de una vez antes de prestarle para la compra de una casa o un carro nuevo. Por eso los expertos recomiendan que las personas que pasan por momentos difíciles lo piensen muy bien antes de dar cualquier paso.

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