publicidad

Primeros matrimonios gay en Irlanda podrían realizarse en julio

Primeros matrimonios gay en Irlanda podrían realizarse en julio

La ministra de Justicia de Irlanda dijo que los primeros matrimonios con todos los privilegios podrían realizarse desde julio.

La ministra de Justicia de Irlanda, Frances Fitzgerald, dijo el lunes que la propuesta para legalizar los matrimonios gay avanza rápidamente y que los primeros matrimonios con todos los privilegios podrían realizarse desde julio, no a fines de año como se pensaba.

Tras la abrumadora aprobación en el referendo del viernes, la propuesta deberá ser aceptada antes del receso veraniego de los legisladores, planeado para el 16 de julio, dijo.

Lea: La católica Irlanda aprueba el matrimonio homosexual.

Algunas parejas homosexuales de Irlanda que planeaban una unión civil podrían recibir una agradable y repentina sorpresa con la posibilidad de matrimonios.

La ministra dijo que como parte de la ley, aquellas parejas que ya tenían programada una unión civil previa a la aprobación de la propuesta, verán su ceremonia ascendida a matrimonio con todos los privilegios.

"Estoy muy consciente que muchas parejas querrán casarse lo más pronto posible. Estoy trabajando para que eso pueda suceder", dijo Fitzgerald.

Las parejas gay en Irlanda han tenido el derecho de unirse civilmente, a falta de una unión matrimonial, desde 2011. Al igual que en un matrimonio, deben programar su ceremonia con tres meses de anticipación.

Irlanda avanza en su modernización

Con la aprobación en referéndum del matrimonio entre parejas del mismo sexo, la República de Irlanda ha dado un paso más en su proceso de modernización, al tiempo que confirma su alejamiento de la antaño poderosísima Iglesia católica.

publicidad

El electorado irlandés, de poco más de tres millones, votó en el plebiscito del viernes mayoritariamente a favor de que la Constitución irlandesa reconozca este tipo de uniones y las equipare con los matrimonios convencionales.

La medida no es nueva, pues hasta ahora 18 países han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo: Holanda, Bélgica, España, Canadá, Suráfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Francia, Brasil, Uruguay, Nueva Zelanda, el Reino Unido, Luxemburgo y Finlandia.

A ellos se suman, Estados Unidos y México, donde estas uniones son posibles en algunas partes del territorio.

No obstante, la importancia del paso dado por los irlandeses radica en que es el primer país del mundo en el que su Gobierno, de coalición entre conservadores y laboristas, consulta a sus ciudadanos sobre esta cuestión.

Su magnitud queda de manifiesto también por el hecho de que la homosexualidad en Irlanda fue despenalizada hace tan solo 22 años y no por decisión gubernamental, sino por la demanda presentada por un activista ante los tribunales europeos.

Lea: La nueva realidad de los homosexuales en Irlanda.

Dos años después, era el turno de la legalización del divorcio -un demonio para la Iglesia católica- y esta cuestión evidenció la profunda división existente en la sociedad del país, pues ganó el "sí" con un 50,28 % de votos, frente al 49,72 %.

publicidad

Más delicado aún ha sido el asunto del aborto, pues tuvieron que pasar 21 años para que el actual Gobierno diese efecto legal en 2013 a una resolución del Tribunal Supremo de 1992 que cuestionó la normativa vigente hasta entonces, una de las más restrictivas de Europa y duramente criticada por los tribunales comunitarios.

Desde 1992, seis Gobiernos sucesivos y dos consultas populares no fueron capaces de incorporar a la legislación irlandesa ese fallo, que autorizaba ya el aborto para casos en los que la vida de la madre corría peligro, incluso si amenazaba con suicidarse.

El actual Ejecutivo de Dublín, por fin, promulgó la primera ley del aborto en la historia del país hace dos años, pero esta sigue siendo una de las más duras de Europa.

Por todos estos motivos, la aprobación del matrimonio gay es, verdaderamente, una "revolución social", tal y como lo describió hoy el ministro irlandés de Sanidad, el democristiano Leo Varadkar, el primer miembro del Gobierno abiertamente homosexual.

Una revolución que, quizá, no hubiese sido posible sin la "ayuda" de la Iglesia católica, cuyo prestigio e influencia han caído en picado durante la última década al destaparse una letanía de casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes contra menores.

La sociedad irlandesa ha castigado tanto a los abusadores como a los máximos dirigentes católicos, después de saberse que hicieron todo lo posible durante décadas para proteger a los pederastas y tapar los abusos.

publicidad

A Irlanda le costará perdonar esa actitud de la Iglesia católica, que, sin embargo, todavía gestiona la mayoría de las escuelas públicas, lo que da una idea del poder que todavía atesora.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad