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Mahalia Velazco (c), de 8 años, observa a un oficial estadounidense de fronteras mientras ingresa a Estados Unidos con su familia en el cruce fronterizo de San Ysidro en San Diego, California.

Piden permisos humanitarios para esposos y padres de ciudadanos deportados

Piden permisos humanitarios para esposos y padres de ciudadanos deportados

Cinco familias de deportados de Estados Unidos pidieron el regreso a casa de sus seres queridos con una visa.

Mahalia Velazco (c), de 8 años, observa a un oficial estadounidense de f...
Mahalia Velazco (c), de 8 años, observa a un oficial estadounidense de fronteras mientras ingresa a Estados Unidos con su familia en el cruce fronterizo de San Ysidro en San Diego, California.

Por Alexandra Mendoza

Cinco familias de inmigrantes deportados de Estados Unidos pidieron el jueves a las autoridades federales en la frontera entre Tijuana (México) y San Diego (California) el regreso a casa de sus seres queridos por medio de un permiso de libertad condicional humanitario.

Como parte del movimiento "Reunificación Familiar, No Deportaciones", inmigrantes que han sido deportados y que son esposos y padres de ciudadanos norteamericanos llegaron a la garita de San Ysidro (San Diego) en compañía de sus familiares para ser entrevistados por autoridades federales.

Familias como la de Cecilia García que hizo el viaje desde Chicago, Illinois, para exigir el regreso de Hugo Enrique Velazco, quien fuera deportado en 2012 tras vivir 27 años en Estados Unidos.

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"No queremos seguir separados, es nuestro derecho que estén con nosotros. Yo soy una ciudadana norteamericana y ya no me voy a quedar callada", señaló García, esposa y madre de sus cinco hijos.

Aunque saben que la respuesta podría extenderse por largo tiempo, la también activista del grupo Familia Latina Unida señaló que confían poder reunificar a todas las familias para este Día de las Madres.

Rex Chambers, a su vez, condujo desde Michigan en compañía de sus dos hijos para acompañar a su esposa Angélica, quien firmó una salida voluntaria del país para regularizar su estatus migratorio en México y una vez en Ciudad Juárez se le impidió regresar a casa.

El hombre, quien es ciudadano norteamericano, lamentó que cuando se habla de una reforma migratoria, no se incluya a personas que fueron deportadas y que quizá hubieran calificado para permanecer en el país.

"Hay tantas familias separadas y pareciera que siempre se excluye (a las personas deportadas) de cualquier ley de migración, es algo deprimente", señaló Chambers, quien lleva casado por 14 años.

"Hemos intentado diferentes formas (para que ella regrese) y aquí estamos hoy, esta es nuestra última opción", aseveró.

También, cuando Rodolfo Reinecke fue deportado de Georgia en octubre de 2011, su esposa Allison decidió irse a vivir con él en Tijuana (México), luego de que su hija sufriera a consecuencia de la separación. Ahora, con sus dos hijos, buscan volver a casa.

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"Las leyes tienen que cambiar, tienen que pensar en los hijos, en las esposas, ya es tiempo", consideró Allison.

Las cinco familias solicitan un permiso temporal para entrar al país y reunificarse con sus seres queridos, argumentando las dificultades que han atravesado a consecuencia de esta separación, tales como problemas médicos y psicológicos, entre otros, explicó el abogado Alejandro Amar Kannan.

Aunque cada uno de los casos es diferente, señaló que de otorgarse lo que se conoce como "parole humanitario", éste podría renovarse una vez que la persona regrese al país.

"(Este permiso) está basado en la ley, es posible (obtenerse), pero va a depender de la discreción del oficial", precisó el letrado al referirse a la posibilidad de que éstos sean aprobados.

El movimiento recibió el respaldo de la activista Elvira Arellano, quien también hizo el viaje desde Chicago para apoyar a las familias.

Fue precisamente el año pasado, cuando la defensora de derechos humanos logró regresar a Estados Unidos tras haber sido deportada en 2007, siguiendo un proceso similar al que ahora enfrentan estas familias.

"Hace un año decidí cruzar y solicitar mi entrada con un permiso humanitario y hace unas semanas lo cambiamos por asilo, estamos recabando toda la evidencia y vamos a pelear en la corte para poder quedarme en Estados Unidos", indicó la activista quien se entregó a las autoridades migratorias en marzo del año pasado como parte del movimiento "Bring Them Home" y dos días más tarde, fuera liberada en San Diego.

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Señaló que ahora, su lucha es por poder reunir nuevamente a más familias. "Hoy decidieron levantarse, cruzar y solicitar su entrada legal al país", dijo.

"Necesitamos que se apruebe una reforma justa e incluyente, y por ello me refiero a que incluya a las personas que han sido deportadas", agregó.

Para la llegada de las cinco familias que solicitaron hoy su permiso humanitario, las autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), estaban esperando en la entrada de la garita.

Cada uno de los inmigrantes llevaba consigo un paquete con diferentes documentos, necesarios para comprobar la urgencia para obtener el permiso para que la familia sea reunificada.

Los mismos indicaron mediante una declaración escrita que fue entregada a los representantes de la prensa en el lugar que debido "a las leyes de privacidad, se tiene prohibido discutir casos específicos".

Una vez que las cinco personas entraron para ser entrevistadas por oficiales de inmigración, sus familiares permanecieron en espera de alguna respuesta a las afueras de la garita del lado norteamericano.

Dicha resolución "podría tardar horas o días" dependiendo de cada caso, adelantó el abogado que representa a cuatro de las cinco familias.

Los activistas mencionaron que el movimiento de hoy recibió el respaldo de los congresistas Luis Gutiérrez y Juan Vargas, quienes habrían hecho un llamado a las autoridades en apoyo a estas familias.

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