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Robots inteligentes de hoy

Robots inteligentes de hoy

Los robots del futuro han llegado y hacen el papel de niñeras, cuidadores y mayordomos. ¿Cuánto pagarías por ellos?

Variedad de 'mayordomos'

Aquel futuro que parecía muy lejano en el que conviviríamos con robots ya está llegando. Animales y "personas" con inteligencia artificial arribaron al mercado, tomando el lugar de niñeras y terapeutas para personas mayores, y convirtiéndose en los nuevos miembros de la familia.

Desde responder a una caricia, contar cuentos, hasta aprender bromas, estos nuevos robots domésticos ejecutan gran variedad de instrucciones, pero ¿cuánto estás dispuesto a pagar por adoptarlos?

Pueden hablar, recordarte tus citas, entretener a los pequeños, cuidar el hogar, actuar casi de forma independiente y algunos, a pesar de ser pequeños, disponen de todo tipo de sensores para identificar voces, sonidos y moverse con soltura, evitando caídas y colisiones.

De fabricación japonesa, el Wakamaru hizo su aparición en el mercado en 2005, convirtiéndose en el primer 'mayordomo' japonés de gran tamaño. De un metro de altura y 30 kilogramos, esta creación de Mitsubishi tiene un costo de $14,300 aproximadamente, para los residentes de Tokio.

El robot puede ser programado para despertar a una persona, reconocer hasta 10 rostros y platicar con ellos, además vigila la casa con sus ojos-cámara, mandando las imágenes al celular de sus dueños en caso de que algo extraño suceda.

Un zoológico que cuida

Además de proporcionar diversión y protección, estas invenciones también han resultado tener bondades terapéuticas, como el robot con forma de foca bebé llamado Paro, que cuesta unos $3,211 y fue diseñado por el Instituto Nacional de Ciencia Industrial Avanzada y de Tecnología de Japón.

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Dirigido especialmente a las personas mayores, la agencia EFE señala que Paro ha demostrado que tiene entre sus poderes curativos el de provocar relajación y proporcionar entretenimiento y compañía a través de la interacción física. Con movimientos casi reales, este robot responde a lo que ve, escucha y hasta a la temperatura y posición de su dueño.

Por si fuera poco, su inteligencia artificial le permite desarrollar su propio carácter a través del tiempo y la convivencia, y reconoce siete lenguas diferentes, entre ellos el inglés, el chino, el español y el japonés.

Un robot que cuida

Pero en cuestión de precios, la empresa estadounidense WoWee recientemente ha lanzado una serie de robots mucho más económicos y domésticos, entre los cuales resalta uno que hace el papel de niñera.

El Robopanda, con un costo que va de los $100 a los $200, es un robot interactivo dispuesto a hacer bromas, jugar, contar historias, cantar y platicar con niños de todas las edades.

Lo mejor de todo es que este oso robótico no requiere de cables ni control remoto, pues es controlado por los sonidos y el toque humano. Sus tres modos (el de entrenamiento, el de amigo y el de cuenta cuentos) permiten su fácil manejo a los pequeños, quienes ahora podrán tener quién les acompañe a la hora de dormir con una historia.

Y también enseñan

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Hay decisiones en la vida en las que si existiera una forma de practicar antes de que la situación real llegara tal vez nos ahorraríamos dolores de cabeza y hasta dinero.

Y hasta para eso existen robots que nos pueden hacer cambiar de opinión respecto a nuestras resoluciones o bien que nos entrenan para que salgan mejor las cosas en un futuro.

Simroid es una paciente robótica, creada por la Compañía Kokoro, que complementa el entrenamiento de los estudiantes de odontología japoneses que sabe quejarse y fruncir el entrecejo cuando el dentista toca una zona sensible.

Aunque su creación está valorada en un millón de dólares, esta paciente de 1.60 metros de altura, presta su boca evitando que los dentistas novatos tengan que torturar y enfrentarse al reclamo de sus voluntarios humanos.

Aprender a ser padres... con un hijo robot

También los asiáticos han creado My Baby, un robot dirigido a aquellos que sueñan con convertirse en padres y quieren probarse antes de tomar la decisión final.

Este muñeco de tamaño real imita los comportamientos del recién nacido y sirve como entrenamiento cuando aún no deciden sobre la laboriosa tarea que implica tener un hijo.

Pero en cuestión de 'mayordomos humanoides' la lista es cada vez más larga. Los hay de pequeño y gran formato, con facilidad de movimiento, reconocimiento de voz, capacidad de mandar señales vía celular, emitir luces, platicar, con control remoto o sin él y sus precios van desde los $6 mil hasta los $200 por un robot que aspire o se deshaga de las hojas secas del jardín solo.

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