publicidad

'Marcas' exitosas en el arte

'Marcas' exitosas en el arte

¿Cómo alguien paga $12 millones por un tiburón disecado? Economista reveló las estrategias del mercado del arte.

Cuestión de branding

¿Cómo es posible que alguien pague $12 millones por un tiburón disecado que lleva por título "La Imposibilidad Física de la Muerte en la Mente de Alguien Vivo"? ¿Por qué razón una escultura que representa al cantante Michael Jackson, de Jeff Koons, consigue venderse por $5.6 millones?

Dom Thompson, economista de Harvard, se propuso a investigar las razones del éxito de algunas subastas y reveló las estrategias del mercado del arte en su libro The $12 Million Stuffed Shark (El Tiburón Disecado de los $12 Millones).

Tratar de averiguar esa extraña alquimia por la cual artistas como el británico Damien Hirst, creador del tiburón disecado en un tanque de formol, o el estadounidense Koons, transmutan en oro todo lo que tocan es lo que se propuso un economista de Harvard.

Fruto de sus investigaciones sobre el terreno, El Tiburón Disecado de los $12 Millones es el libro más esclarecedor sobre los agentes, mecanismos, estrategias y psicología del mercado del arte que se ha escrito en muchos años.

Para su autor, Dom Thompson, todo es una cuestión de branding, es decir, de 'marca', exactamente como en el mundo de la moda, con el que el mundo del arte tiene últimamente tanto en común.

Los nuevos coleccionistas, personas en muchos casos enriquecidas con los bonos de Wall Street o la City londinense, pujan y sobrepujan para adquirir un Hirst, un Warhol, un Koons o cualquier otro artista actualmente en boga como un cazador se lleva a casa para exhibirla la cabeza de un león.

publicidad

Para alimentar el ego

En el mundo hay, según los últimos cálculos, 946 mil-millonarios, que parecen alimentar de esa forma sus enormes egos, y para quienes gastar diez o incluso cien millones de dólares para satisfacer un capricho es lo que para el resto de los humanos simple calderilla.

Thompson estudia el papel de los supermarchantes y coleccionistas como el británico Charles Saatchi, procedente del mundo de la publicidad, que son capaces de multiplicar de la noche a la mañana el valor de un artista de los que llaman ahora "emergentes".

Tipos como Saatchi, casas de subastas como Sotheby's y Christie's, y museos o galerías de vanguardia como White Cuba o Gagosian, contribuyen entre todos a dar a un artista ese branding, esa marca que hace que su valor de mercado suba como la espuma y sin la cual un creador no es hoy nadie en el mundo del arte.

Oscuras estrategias

Thompson analiza en su libro, lleno de jugosas anécdotas, los tratos y componendas entre coleccionistas y galerías públicas por las que éstas montan exposiciones con las obras de que tienen aquéllos y que ven así incrementarse de modo exponencial su valor.

También estudia las tensiones entre galerías y casas de subastas, que compiten cada vez más entre sí en el lanzamiento de nuevos artistas: las primeras consideran que estas últimas están invadiendo su terreno.

Uno de los capítulos más interesantes está dedicado a las estrategias de las principales casas de subastas, a la suspicacia y rivalidad existentes entre ellas, y a las técnicas psicológicas que utilizan sus colaboradores para convencer a los coleccionistas, muchas veces sin demasiado criterio, de que el arte contemporáneo "es deseable, prestigioso y una buena inversión".

publicidad

Los trucos del mercado

Thompson se refiere asimismo en su libro al papel de las ferias internacionales de arte, como las de Basilea -Art Basel- o Maastricht, y al de los críticos especializados, que reciben a veces encargos pagados de galerías o trabajan como comisarios de exposiciones.

¿Contrataría un periódico como crítico de cine -se pregunta el autor- a alguien que organiza al mismo tiempo festivales cinematográficos, consulta con las distribuidoras y actúa de agente para los productores cinematográficos?

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad