publicidad

El ron del Oriente a Nicaragua

El ron del Oriente a Nicaragua

Para muchos, el ron es sinónimo de Mar Caribe. Pero su historia empieza mucho más lejos y ha llegado a todo el mundo.

El ron del Oriente a Nicaragua e3dd79075b814969b0a854d7d1c2f204.jpg

La aventura de la caña

CHICHIGALPA, Nicaragua - Para muchos, el ron es sinónimo de Mar Caribe. Y con razón: en las colonias españolas, inglesas y francesas de las islas caribeñas fue donde se comenzó a destilar la caña de azúcar, materia prima de la que se obtiene el ron.

Pero la historia de este licor que hoy se goza en paladares de todo el mundo arranca mucho antes, y algunos de sus ejemplos más excelsos se producen hoy más cerca del Pacífico que del Carible.

La caña había llegado a América en 1493, a bordo de los barcos del segundo viaje de Cristóbal Colón. Pero esa aventura hacia el Caribe, donde encontró su destino ideal, había comenzado tres mil años antes, en el s. XV a.c., en lo que hoy es la isla de Papúa-Nueva Guinea.

publicidad

Desde ese lejanísimo Oriente viajó durante siglos la caña hacia Occidente, pasando por la India en el s. III e invadiendo la Península Ibérica de mano de los moros en el s. VII. En 1480 ya estaba en las Islas Canarias, puerta europea hacia las Américas, donde más tarde también se produciría un particular ron.

Aunque la caña había viajado a través de siglos y culturas, no fue hasta su llegada al Caribe cuando a alguien se le ocurrió la idea de destilar la melaza obtenida de esta dulce planta. Así, en 1630 nace el rumbullion, término francés que designa “un gran tumulto”, del que muchos lingüistas creen que procede la palabra ron.

La sangre de Nelson

La bebida se hizo rápidamente popular y 25 años después, en 1655, cuando los británicos conquistaron la isla de Jamaica –en la que se producía ron- cambiaron la ración diaria de brandy francés que daban a sus marineros por una de ron.

La leyenda dice que tras la batalla de Trafalgar, en 1805, en la que el triunfador almirante Nelson no obstante perdió la vida, el cadáver de éste se conservó en una barrica de ron durante el viaje de vuelta hasta Inglaterra.

Al llegar a destino y abrir el barril se descubrió que en éste ya no había una sola gota de ron. Los marineros habían agujereado la madera y bebido todo el licor y, con él, la propia sangre de Nelson. De ahí, reza la leyenda, proviene la británica forma de denominar coloquialmente el ron como Nelson´s blood -“sangre de Nelson”-.

publicidad

De los piratas a las grandes destilerías

El ron era desde hacía décadas la bebida de piratas y bucaneros del Caribe, un licor fácil de conseguir, pero de dudosa calidad.

Quizá por ello se extendió la práctica de rebajar el rumbullion con agua, aunque seguramente se debía a la necesidad de minimizar el efecto del alcohol en los marineros.

En cualquier caso, el rumbullion realmente comenzó a parecerse al ron que bebemos hoy en día cuando las ya más avanzadas técnicas de destilación del whiskey o brandys fueron importadas desde Europa para mejorar la calidad del licor procedente de la caña de azúcar.

Y desde el Caribe, y gracias en parte al dominio marítimo del imperio inglés, el ron se extendió por todo el mundo durante los siglos XVIII y XIX, hasta el punto de que hoy en día se produce este licor en países tan remotos como Fiji, Isla Mauricio, Australia o India.

Sin embargo, la mayor parte de la producción mundial procede aún de los países caribeños y sudamericanos, donde fueron surgiendo las actuales grandes empresas del ron, como Ron Varadero y Bacardi&Co, en 1862 en Cuba; Destilería Serralles de Puerto Rico en 1865 –productora del ron DonQ-; o Havana Club, también en Cuba en 1872.

El ron en Nicaragua

En 1890 se produce por primera vez ron en el ingenio azucarero de San Antonio, una destilería situada en Chichigalpa, Nicaragua.

publicidad

Mirando al Pacífico más que el Caribe, en el extremo oeste del país, la región de Chinandega es ideal para las plantaciones de caña de azúcar. El ingenio tiene 25 mil acres dedicados a la caña, en un valle rico en materiales orgánicos por hallarse entre tres volcanes. Y fue en aquel final del siglo XIX cuando comenzaron a producir rones jóvenes para celebrar las propias cosechas de la caña, y añejos para los propietarios del ingenio.

Esas primeras destilaciones en Chichigalpa fueron el germen de la Compañía Licorera de Nicaragua, fundada en 1937 y productora del ron Flor de Caña, uno de los más premiados a nivel internacional en la última década.

Ron blanco y ron añejo

Las estanterías de las licoreras ofrecen hoy en día dos tipos principales de ron: el ron blanco –transparente en realidad- y el denominado “añejo” -de color ámbar o acaramelado-.

La base del ron se obtiene de la melaza de la caña de azúcar. El hongo de la levadura “se come” el azúcar de la melaza y la convierte en alcohol en el proceso de la fermentación.

Ese producto fermentado se ha de destilar para obtener el licor. Normalmente se destila dos veces, pero algunos rones de alta calidad repiten el proceso hasta nueve veces, como el propio Flor de Caña.

El producto de la destilación es un fortísimo alcohol de 90º que inmediatamente se reduce con agua a 77º antes de pasar a las barricas. Así se evita una mayor pérdida de alcohol por evaporación durante el proceso de envejecimiento.

publicidad

En barricas de Bourbon

En el ingenio de San Antonio, el licor destilado se introduce en barricas de roble que antes han sido utilizadas en bodegas de whiskey de Tennessee. Los barriles son previamente quemados para abrir los poros y permitir que la madera dé sabor y color al ron.

El envejecimiento puede acelerarse de forma artificial, calentando y enfriando las bodegas, para que la madera “trabaje”. Pero lo ideal es mantener una temperatura más o menos constante para que el licor envejezca lentamente, logrando un ron más reposado y calidad.

El alcohol destilado, que entra blanco en la barrica, sale de ella envejecido siempre con color ámbar oscuro. Los años que el ron pase en la barrica son la “edad” del producto, la que vendrá reflejada en la botella, si bien la industria permite llamar a un ron de 7 años –por ejemplo- si sólo el 10 por ciento del contenido ha estado realmente esos 7 años envejeciendo. El otro 90% puede ser ron más joven mezclado, aunque algunas de las marcas tienen a gala embotellar ron 100% de la edad de botella.

Para obtener el ron blanco se debe procesar ese licor y quitarle el color con una técnica carbónica. En ese proceso el ron no pierde sabor, sólo su tonalidad, por lo que entre dos rones de la misma marca y de los mismos años en barrica, uno blanco y otro añejo, no hay realmente diferencia alguna. En una cata a ciegas, no hay forma de diferenciarlo, según expertos de Flor de Caña, que califican la diferencia de simplemente “psicológica”.

publicidad

Cuando el catador de cada destilería da el visto bueno a un ron, el licor se extrae de los barriles, se reduce de nuevo con agua hasta los 40º de alcohol y se procede al embotellado, listo para saborear solo, con hielo o en multitud de cocktails.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad