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Pedazos de un satélite podrían caer en la Tierra

Pedazos de un satélite podrían caer en la Tierra

La NASA informó que los pedazos de un satélite de 20 años de edad, usado para medir la capa de ozono, podrían caer en la Tierra.

CABO CA'AVERAL, Florida - No se sabe dónde exactamente, ni tampoco a qué hora. Pero NASA anunció el pasado fin de semana que los pedazos de un satélite muerto (lanzado en 1991 para estudiar la capa de ozono en la atmósfera) regresarán en pedazos y a toda velocidad a la Tierra, probablemente el viernes.

La agencia espacial estadounidense afirmó no obstante que los riesgos para la seguridad pública son "mínimos" y reafirmó que la seguridad es una de sus prioridades.

"No hay hasta ahora informes confirmados de lesiones resultantes del reingreso de objetos espaciales", señala un comunicado del organismo.

NASA enfatizó que las posibilidades de ser impactado por un pedazo del satélite son de una en 3,200.

NASA prevé que el reingreso del satélite de investigación a la atmósfera terrestre se produzca el viernes, 23 de septiembre, con un margen de error de más o menos un día.

El Satélite de Investigaciones de la Atmósfera Superior (UARS, por sus siglas en inglés), fue puesto en órbita por el transbordador Discovery el 15 de septiembre de 1991 para  cumplir misión de tres años. Sin embargo, el aparato continuó funcionando más allá de sus especificaciones y continuó operando hasta que fue puesto fuera de servicio el 14 de diciembre de 2005.

El propósito del aparato, que mide 35 pies (10 metros) de largo y 15 pies (3 metros) de diámetro, era medir los componentes químicos presentes en la capa de ozono, monitorear la temperatura y velocidad del viento en la estratosfera, así como el flujo de energía proveniente del Sol.

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Para eso contaba con 10 instrumentos científicos, que estaban protegidos en su fuselaje metálico de 13 mil libras (5,900 kilogramos) de peso.

Según la NASA, es probable que la mayor parte del satélite se queme al ingresar a la atmósfera, pero algunos deshechos caerán sobre la Tierra, en un lugar "que no es posible precisar" y en una superficie con un radio de 500 millas (800 kilómetros).

Los científicos han calculado que el satélite se romperá en 26 pedazos al acercarse a la Tierra. La pieza más grande pesará unas 350 libras (160 kilos).

La NASA prevé dar informes más detallados esta semana. Por el momento, la chatarra podría caer sobre cualquier continente menos la Antártida.Cabe destacar que ningún trozo de chatarra espacial ha caído jamás sobre una persona.

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