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No buscar una solución al tema de los dreamers tendría serias consecuencias económicas para el país.
Cesar Vargas
Opinión

Codirector del Dream Action Coalition y el primer abogado indocumentado en el Estado de Nueva York. 

Un acuerdo sobre inmigración: El Dream Act con recursos para reconstruir Houston, Puerto Rico, México

Un acuerdo sobre inmigración: El Dream Act con recursos para reconstruir Houston, Puerto Rico, México

“La obstrucción del Dream Act con políticas de inmigración draconianas –como miles de millones de dólares más para prisiones privadas– está en contraste directo con nuestra identidad como nación de inmigrantes”.

No buscar una solución al tema de los dreamers tendría serias consecuenc...
No buscar una solución al tema de los dreamers tendría serias consecuencias económicas para el país.

A principios de este mes, el presidente Donald Trump rescindió unilateralmente la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), un programa del que dependen muchos inmigrantes que vinieron al país como niños, incluido yo mismo.

Este cambio radical fue seguido por la noticia de que se había forjado un acuerdo entre el líder de la minoría del Senado Chuck Schumer (D-NY), la líder Nancy Pelosi (D-CA) y el presidente Trump, permitiendo una solución legislativa para los dreamers a cambio de extensas “seguridades para la frontera”.

Esto es inaceptable. El pueblo estadounidense está exigiendo una legislación urgente –como el Dream Act– que asegure un camino hacia la ciudadanía para los jóvenes inmigrantes afectados por la pérdida de DACA.

Incluso dos tercios de los partidarios de Trump aceptan que los dreamers deberían poder quedarse y convertirse en ciudadanos.

Por qué no pensar entonces en un compromiso aceptable, como la aprobación del Dream Act acompañada de fondos para proporcionar ayuda inmediata a Houston, Puerto Rico y México, que han sufrido una extensa destrucción por huracanes y terremotos.

Tenemos la oportunidad, ya que los dos partidos quieren una solución. Este acuerdo es una avenida que se debería explorar como alternativa a una legislación atada a la política partidista del muro o la seguridad fronteriza.

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Hace unas semanas, la Cámara de Representantes votó a favor de aprobar una ley de alivio de 8,000 millones de dólares para apoyar los esfuerzos de recuperación en Houston. Pero eso es sólo una fracción del daño total que, según estimaciones más recientes, podría llegar a alcanzar los 180,000 millones de dólares.

Por otra parte, la respuesta federal a la devastación del huracán Harvey en Texas ha agotado rápidamente el fondo de socorro en casos de desastre de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), que se redujo en 2,140 millones a poco más de 1,000 millones de dólares.

Este es el momento para que el Congreso no solo envíe oraciones, sino dólares para reconstruir nuestras ciudades y apoyar a nuestro vecino del sur.

La obstrucción del Dream Act con políticas de inmigración draconianas –como miles de millones de dólaresLa más para prisiones privadas– está en contraste directo con nuestra identidad como nación de inmigrantes.

Como negociador principal en el debate sobre la reforma migratoria de 2014, el senador Chuck Schumer cedió a las demandas republicanas sobre la “seguridad fronteriza", casi duplicando la fuerza de la patrulla fronteriza de 21,000 a 40,000 agentes, así como la construcción de 700 millas de valla en la frontera sur de la nación.

Se esperaba que el acuerdo asegurara el apoyo de al menos 70 senadores y enviara un fuerte mensaje al entonces presidente de la Cámara John Boehner (R-Ohio) para que presionara a su bancada republicana con el fin de aprobar el proyecto de ley.

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En última instancia la legislación fracasó, pero no antes de establecer una política extrema sobre seguridad fronteriza. En momentos en que el Congreso comienza a forjar un nuevo acuerdo sobre inmigración, no podemos caer en las trampas del pasado.

No buscar una solución para los soñadores tiene consecuencias reales: miles de estudiantes y jóvenes inmigrantes comenzarán a perder su protección contra la deportación en los próximos días.

Cuando las aguas de las inundaciones en Houston y Puerto Rico eventualmente retrocedan, la gente regresará a ciudades sin agua limpia, sin electricidad y sin comida.

No podemos criminalizar a nuestras familias y otros inmigrantes a cambio de tarjetas verdes. Podemos, sin embargo, hacer un trato para aprobar el Dream Act con miles de millones para reconstruir nuestra nación.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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