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Una imagen del paso del huracán Irma por Puerto Rico.
Maribel Hastings
Opinión

Asesora ejecutiva de America's Voice.

Puerto Rico, vapuleado por Irma, sigue en pie

Puerto Rico, vapuleado por Irma, sigue en pie

“Así son mis hermanos puertorriqueños. Ya sea la crisis fiscal, Irma o los huracanes que resten por llegar, siguen en pie como la bandera boricua en nuestra azotea”.

Una imagen del paso del huracán Irma por Puerto Rico.
Una imagen del paso del huracán Irma por Puerto Rico.

En su canción “El costo de la vida” Juan Luis Guerra describe a su natal República Dominicana diciendo: “ Somos un agujero en medio del mar y el cielo 500 años después”. Y lo mismo puede aplicarse a cualquiera de las Antillas tras el paso del huracán Irma.

A pesar de que Irma cobró vidas, destrozó casas, hoteles, cosechas, negocios, y de que al momento en que escribo (domingo en la tarde), en Puerto Rico seguimos sin energía eléctrica medio millón de abonados y más de 100,000 personas sin agua potable, pronto, como era de esperarse, la atención se volcó a otros lares donde Irma haría escala. Hay islas en situación crítica y en algunas Antillas menores hay crisis humanitaria. Puerto Rico recibió a 1,000 ciudadanos estadounidenses varados en San Martín y ya recaba provisiones para asistir a sus vecinos isleños. Pero somos un agujero en medio del mar y el cielo.

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A Dios gracias Irma se alejó un poco a su paso por el norte de la Isla librándonos de daños mayores como los sufridos en otras islas vecinas.

Con todo, las ráfagas fueron brutales y aparte de arrancar ramas y árboles, dejaron al desnudo uno de los grandes problemas de Puerto Rico: una infraestructura eléctrica con décadas de falta de mantenimiento porque la agencia encargada, que pertenece al gobierno, ha estado politizada por cada partido en turno. Ha habido mala administración, corrupción, despilfarro y dejadez, y durante años expertos y no expertos han advertido que esta infraestructura no está capacitada para resistir un desastre natural de grandes proporciones.

Solo piense que sin entrar a la Isla, el paso de Irma dejó a más de un millón de abonados sin servicio eléctrico. Para muchos de nosotros se trata solo de una incomodidad, pero a otros les supone incluso la vida. Ancianos y personas enfermas que dependen de máquinas de oxígeno o diálisis, por nombrar algunas. Gran parte de los hospitales estaban operando con generadores de energía.

Y mis respetos y agradecimiento a los empleados de energía eléctrica dedicados a la peligrosa labor de reparar las averías, muchas veces sin el equipo o los materiales y poniendo en riesgo sus vidas.

Curiosamente, fue otro septiembre, el año pasado, que Puerto Rico sufrió un apagón general que se extendió durante varios días y que no fue provocado por un fenómeno atmosférico sino por la bendita falta de mantenimiento de nuestra maltrecha infraestructura eléctrica.

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Un año después seguimos en las mismas, pero con el cuadro más complicado, pues la Isla está en quiebra.

Irma nos rozó y quedamos a oscuras. Si lo próximo que se forme llega a entrar, no quiero ni pensar en los resultados.

Solo me da esperanzas la resistencia del puertorriqueño.

Pasé el huracán acompañando a mi padre en el Viejo San Juan. Estas estructuras han visto de todo. Son recias. Pero las ráfagas de Irma probaron ser muy fuertes para los árboles de nuestra calle. Las copas y las ramas terminaron en el suelo abrazando los adoquines. Las hojas incrustadas en nuestras puertas.

Las ráfagas de Irma también arrancaron el techo de zinc del vecino en la terraza de la azotea.

Nuestro techo sobrevivió y cuando hacía un recuento de los daños, me percaté de que Irma no se llevó la bandera de Puerto Rico que con orgullo ondea mi padre en la azotea. Estaba deshilada y, de hecho, pende de un hilo, pero ahí seguía ondeando orgullosa.

Y así son mis hermanos puertorriqueños. Ya sea la crisis fiscal, Irma o los huracanes que resten por llegar, siguen en pie como la bandera boricua en nuestra azotea, aunque para muchos Puerto Rico sea un agujero en medio del mar y el cielo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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