publicidad
El juez Neil Gorsuch, nominado a la Corte Suprema.
Daniel Garza
Opinión

Director Ejecutivo de la Iniciativa LIBRE.

El juez nominado a la Corte Suprema es bueno para la comunidad latina


El juez nominado a la Corte Suprema es bueno para la comunidad latina


“Dadas sus credenciales, el Senado debería confirmarlo sin demoras innecesarias”.

El juez Neil Gorsuch, nominado a la Corte Suprema.
El juez Neil Gorsuch, nominado a la Corte Suprema.

El presidente Donald Trump nominó la semana pasada su candidato para llenar el puesto en la Corte Suprema que dejó abierto el fallecimiento de Antonin Scalia el año pasado: el juez Neil Gorsuch del Tribunal de Apelaciones del Décimo Circuito. Dadas las impecables credenciales del juez Gorsuch, el Senado de Estados Unidos debería votar para confirmarlo sin demoras innecesarias.

El juez Gorsuch es un candidato altamente calificado que servirá a todos los estadounidenses, incluyendo a la comunidad latina. Estudió en las mejores universidades, incluyendo Columbia, Harvard y Oxford. Además de sus diez años en la Corte de Apelaciones, sirvió en el Departamento de Justicia de Estados Unidos y trabajó como asistente legal para dos diferentes jueces de la Corte Suprema.

publicidad

El juez Gorsuch ha recibido un extenso apoyo bipartidista. Cuando fue nominado a la Corte de Apelaciones en 2006, fue confirmado por un voto unánime de 95-0. Su nominación a la Corte Suprema también tuvo aplausos bipartidistas, incluyendo el reciente respaldo de un alto exfuncionario de la administración Obama.

La razón para ese apoyo es que el juez Gorsuch ha demostrado ser un jurista guiado por principios. Se ha comprometido a interpretar la constitución como los fundadores pretendían, dejando sus opiniones personales y preferencias políticas a un lado. No ha impuesto su propia ideología ni ha tomado decisiones sobre los casos que no han llegado todavía a su poder, sino que ha actuado como lo haría un árbitro imparcial.

Su extenso historial de decisiones abarca todo el espectro legal, desde la libertad religiosa, la justicia penal y la inmigración hasta el alcance del poder ejecutivo –que ahora incluye al presidente Trump– para interpretar las leyes aprobadas por el Congreso.

El juez Gorsuch también ha protegido los intereses de los grupos minoritarios en los tribunales, incluidos los derechos de los inmigrantes.

En 2015, por ejemplo, decidió un caso de inmigración –una petición de alivio de deportación, presentada por un abogado que trabajaba regularmente en nombre de clientes indocumentados–. El juez Gorsuch señaló que la presentación legal era tan incompleta que era imposible que el tribunal determinara si el cliente de dicho abogado –un inmigrante– tenía una buena reclamación.

publicidad

El juez Gorsuch no se detuvo allí. Examinó minuciosamente años de documentos del mismo abogado –muchos en nombre de otros inmigrantes indocumentados– y citó una serie de casos con los mismos problemas. Con base en esta revisión, dirigió un procedimiento disciplinario contra el abogado, lo que resultó en su suspensión.

El juez Gorsuch también fue foco de atención el año pasado por su decisión en el caso de una solicitud de residencia permanente por parte de un inmigrante ilegal. En el caso, conocido como Gutiérrez-Brizuela contra Lynch, el tribunal dictaminó que una agencia del Poder Ejecutivo –la Junta de Apelaciones de Inmigración– no podía modificar retroactivamente las reglas para hacer que un inmigrante no fuera elegible para residencia permanente. Gorsuch escribió que cuando las agencias federales actúan sin una clara dirección del Congreso –esto es, de la ley–, los tribunales deben estar preparados para declarar inválidas las acciones de esas agencias, para que los estadounidenses eviten los peligros que provienen de un “estado administrativo titánico”.

El juez Gorsuch ha resistido la gran tentación de hacer activismo judicial injustificado, y esto importa inmensamente. Insisto en la adhesión del juez Gorsuch al originalísimo, porque es importante que los jueces tengan la humildad de controlar sus propios sentimientos y opiniones políticas cuando la Constitución es clara sobre una cuestión. Los jueces no tienen que estar a gusto con todas sus decisiones, sino sentir satisfacción por el hecho de honrar la Constitución y las limitaciones de su propio poder. Podemos discutir sobre cuánta flexibilidad otorga la Constitución a la Corte moderna para aportar sus propios puntos de vista, pero lo cierto es que ha sido preocupante ver cómo los jueces liberales han vagado peligrosamente por el reino de “todo vale”.

publicidad

Las calificaciones, principios y experiencia del juez Gorsuch son razones suficientes para su confirmación a la Corte Suprema. Confirmándolo, el Senado se adheriría a la voluntad del pueblo.

Durante su campaña, el Presidente Trump se comprometió repetidamente a nombrar jueces que respetaran el texto de la constitución, en lugar de imponer una agenda personal. Según las encuestas de salida, alrededor del 20% de los votantes dijo que la Corte Suprema era el tema más importante para ellos. Y de los votantes para quienes esto era un tema clave el 56% apoyó a Trump. Para los latinos que apoyaron a Trump porque reconocen la importancia de los jueces originalistas, la nominación de Neil Gorsuch es una buena noticia. El historial del juez Gorsuch sobre la justicia penal y los derechos de los inmigrantes habla por sí mismo, y todos los latinos se beneficiarán de su confirmación.

El juez Neil Gorsuch es el tipo de persona que queremos ver confirmada para servir en la Corte Suprema. El Senado debe confirmarlo sin demoras innecesarias.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad