publicidad
El gobierno de Obama buscará aumentar el número de refugiados de todas partes del mundo a 110.000 en el año fiscal 2017.

Daniel Garza: Esperando el “cambio” que nunca llegó

Daniel Garza: Esperando el “cambio” que nunca llegó

El autor considera que el gobierno de Obama Obama no disminuyó el gasto público ni redujo impuestos y regulaciones.

El gobierno de Obama buscará aumentar el número de refugia...
El gobierno de Obama buscará aumentar el número de refugiados de todas partes del mundo a 110.000 en el año fiscal 2017.


Por Daniel Garza, director ejecutivo de Iniciativa LIBRE (*)

La deuda nacional extravagante, la incertidumbre crediticia, la recesión económica, y la creciente amenaza terrorista han creado una inseguridad palpable en todo el país que tiene a muchos paralizados.

Mientras la situación continúa deteriorándose, la Casa Blanca pide más y más calma, asegurándonos que existen estrategias para resolver cada uno de estos problemas.

Y si, si nos dejamos guiar por el aparato de propaganda que emplea la Casa Blanca para promocionar sus programas uno pudiese pensar que el año 2015 fue grandioso... Que existe paz en la tierra, que toda persona recibe cuidado médico, que cada ciudadano goza de un trabajo y que existe una harmonía racial sin precedente.

Después de todo, las proyecciones fueron aumentar los programas redistributivos, jugarlo todo en un esfuerzo global por reducir las emisiones de carbón, “invertir” tesoro nacional en el desarrollo de energía renovable, y rectificar la desigualdad. Considerando el aparente descenso en el índice de desempleo, todo indicaría que ha mejorado la vida para millones de americanos.

Ya puede anticipar la pregunta que se me ocurre: ¿Qué pasa si vemos las cosas de otra manera? Si usamos los resultados como el único criterio con el cual medir los “éxitos” de la administración, las cosas cambian. Vemos un año lleno de retrasos y fracasos.

publicidad

Evitando el dogmatismo, estos reveses se ven en el déficit fiscal desmedido, el pésimo rendimiento de la Ley de Seguro Medico Asequible (Obamacare) con sus altísimos costos, las trabas innecesarias impuestas por la reforma bancaria de Frank-Dodd, y los programas de energía renovables –los cuales sufrieron pérdidas masivas– se incluyen en una larga lista de una agenda administrativa que empeoró una precaria situación. El cargo que le dimos al presidente fue de liberarnos de la recesión que heredó, no estancarnos más.

Al final de cuentas, la verdad es que actualmente cargamos con un pésimo desempeño económico, y es ilusorio pretender otra cosa a lo contrario. Solo hay que ver los varios ejemplos de nuestro pobre rendimiento económico para darse cuenta del desliz en el que nos encontramos presentemente.

El Producto Interno Bruto (GDP) solo llega al 2% durante estos últimos 7 años bajo el mandato de Obama. El índice de participación laboral de 62.5% (el más bajo desde los 1970); 6 millones de nuevas personas han caído bajo el nivel de la pobreza; y el ingreso real por hogar ha disminuido más de 5 mil dólares por año en desvalorización comparado al año 2008.

Todo esto señala una regresión y es crítico que respondamos con liderazgo contundente enfrente de esta grave situación.

La respuesta era desatar la innovación, proporcionar el capital necesario para emprender nuevos negocios, y disminuir la incertidumbre que nos ataba a los inicios de la Administración Obama. Pero el presidente optó por llevar el país por otra dirección.

publicidad

Aun hoy, Obama no hace nada por disminuir el gasto público, reducir impuestos y regulaciones, o inducir el regreso de los proveedores de financiamiento –piezas necesarias para aumentar la productividad en el sector privado–.

Esto resultaría en un aumento en salarios de los trabajadores, mejoras en las condiciones laborales, y crecimiento de oportunidades para nuestros jóvenes graduándose de la universidad.

Y es que si por fin el emprendedor consigue establecer un negocio, le espera encarar un complejo sistema tributario y un laberinto de reglas por encima de las fuerzas de un mercado actualmente volátil.

Por eso, el esfuerzo por una reforma pro-crecimiento económico no termina con solo proveer capital, también incluye mejorar la seguridad jurídica, fortalecer los derechos de propiedad, y acortar el poderío de tantos burócratas que solo sirve para poner obstáculos a nuestra comunidad emprendedora.

Si el presidente no supo cómo revertir la crisis económica, de nada servirá reclamarle, ya que va de salida –y solo nos quedan 8 años de grandilocuencia y palabrerío–. Lo que le debería molestar a todo Latino es que los candidatos presidenciales Demócratas han propuesto más de la misma agenda económica en sus debates.

Después de todo, recordemos que el presidente llegó a Washington, D.C. con muchas promesas, y no debemos dejar pasar por alto su incumplimiento, ni tolerar un año más de políticas que solo sirvan para centralizar el poderío en la capital de la nación y dejarnos más pobres e inseguros.

publicidad

De seguir así, pasará otro año de espera por el “cambio”, igual que los últimos siete.

(*) La Iniciativa LIBRE es una organización comunitaria no partidista, y sin fines de lucro, que promueve los principios y valores de la libertad económica para empoderar a la comunidad hispana de Estados Unidos.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad