publicidad

Opinión: ICE y el voto latino

Opinión: ICE y el voto latino

El Director de Educación de CHIRLA invita a ir más allá de la retórica partidista y enfocarse en las acciones.

Estas acciones, realizadas de forma espectacular e involucrando a

cientos de arrestados en una fábrica en Mississippi, o efectuadas

silenciosamente, como serpientes, a mitad de la noche dejando atrás

sólo el llanto triste de un cónyuge o un hijo que se queda sin

entender, continúan desmoronando de un manotazo sueños de familias y

comunidades enteras. Lo más triste es que parece que así continuarán.Infame como ningún otro método de implementación de las quebrantadas

leyes de inmigración, las redadas en los centros de trabajo, lugares

públicos y en hogares no son más que anuncios publicitarios que ICE

está utilizando para gritarle al mundo (a los votantes estadounidenses,

principalmente) que el Departamento de Seguridad Interna es merecedor

del aumento gigantesco a su presupuesto que recibiera de manos del

Congreso. Alto el presupuesto, pero alto también el costo moral para

esta nación.

Mientras que ICE juega a las estadísticas con nuestro dolor, las

comunidades inmigrantes de toda nacionalidad se hunden más en las

sombras mientras que tratan desesperadamente de vivir una vida normal,

aunque ésta esté muy lejos de serlo. Al continuar trabajando,

publicidad

asistiendo a clases, cuidando de sus hijos y de los hijos de los que

los persiguen, los inmigrantes se aferran a lo poquito que les queda de

esperanza en una reforma migratoria en el 2009. Y es esta esperanza,

una vida con menos penurias que la que se vive en nuestros países de

origen, la que debemos alzar en estandarte durante las próximas dos

semanas en que se celebran las convenciones de los partidos Demócrata y

Republicano y en noviembre cuando salgamos de manera histórica y

decidida a votar.

Ambos candidatos están estratégicamente prometiendo y diciendo lo que

muchos queremos escuchar: Que la comunidad inmigrante es trabajadora y

que se merece un lugar honorable en este país. Que una reforma

migratoria ayudará a millones de inmigrantes pero también ayudará al

país. Y que las leyes de este país deben de ser respetadas y es por

eso que también hay que fortalecer las fronteras. Palabras dulcesY como lo que nos

están asegurando en privado es marcadamente mucho mejor de lo que hemos

publicidad

estado viviendo en los últimos 12 años, empezando aproximadamente en

1996 con el endurecimiento de las leyes de inmigración durante la

presidencia de Bill Clinton, algunos personas están más que dispuestas

a no respirar y "aguantarse" hasta el 2009 por temor a que se rompa el

encanto al caer la media noche.

Desgraciadamente—aunque reconozco que en la política se permiten

variantes no tradicionales y hasta absurdas—la esperanza de miles de

hombres y mujeres trabajadores inmigrantes que diariamente salen de sus

hogares "con el ojo al Cristo" sin saber si regresarán para darle las

buenas noches a sus hijos antes de acostarse, no nos permite a aquellos

que tenemos el derecho y privilegio de votar, el lujo de variar de

nuestra posición a favor de una moratoria inmediata a las redadas.

La

persecución de gente trabajadora cuyo principal ofensa es responder al

incesante llamado de mano de obra en Estados Unidos, no está avanzando

publicidad

una solución práctica ni mucho menos humana o justa al reto de la

inmigración no autorizada.

Por el contrario, la voraz ansia de proveer resultados semanales en

forma numérica de arrestados y deportados, está enmudeciendo al mismo

argumento necio de ICE que dice que los inmigrantes no autorizados son

una amenaza para la estabilidad y seguridad de la familia

estadounidense. Las violaciones a los derechos civiles de los agentes

de ICE en contra de los inmigrantes y residentes permanentes y

ciudadanos, la descarada manera que golpean el seno familiar, son cada

día que pasa la amenaza más grande a los derechos constitucionales y

valores humanos de los cuales nos enorgullecemos tanto. Es ICE, y no

los inmigrantes no autorizados, que con las redadas y su hambre de

implementación de leyes injustas e inhumanas, que amenaza la

estabilidad de nuestra economía, la santidad de nuestras familias, la

seguridad de nuestras comunidades y el bienestar de nuestra nación.

publicidad

Durante los próximos días, escucharemos muchos discursos de cambio y

bienestar para el futuro de nuestro país. Algunas promesas puede que

sean sinceras. Sin embargo, no nos extrañe que muy poco se diga en voz

alta acerca del papel indispensable que juega el inmigrante en el

desarrollo de esta nación. Tengo la esperanza de que por lo menos en

voz baja los delegados y los líderes de los partidos que aspiran a la

presidencia hablarán de nosotros en bien y se rascarán la cabeza para

encontrar solución al juego de matones que desempeña ICE. Pero

mientras son peras o son manzanas, de una cosa si estoy seguro.

Cuando sea hora de votar, me acordaré de quien realmente defiende mis

derechos constitucionales, de quien defiende a mi comunidad y sus

derechos humanos, y de quien me asegura que llegada la madrugada, todo

padre y toda madre en Estados Unidos, no importa su color de piel o su

lenguaje, podrá darle un beso de buenas noches a sus hijos y prepararse

para un día más de lucha para hacer de esta nación lo grande que es. Jorge-Mario Cabrera es el Director de Educación de CHIRLA, la Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad