publicidad

Segundo día de ataques suicidas siembran el terror en Bagdad

Segundo día de ataques suicidas siembran el terror en Bagdad

Un nuevo y sangriento atentado suicida golpeó el martes Bagdad, causando 18 muertos y al menos 80 heridos.

Al menos 80 heridos

BAGDAD - Un nuevo y sangriento atentado suicida golpeó el martes Bagdad, causando 18 muertos y 80 heridos, un día después de que la capital iraquí sufriera otros tres ataques similares que dejaron 36 víctimas mortales.

Un kamikaze que conducía un coche bomba estrelló su vehículo contra el Instituto Forense de la capital, situado en el céntrico barrio de Karrada. Tras la explosión, el inmueble se derrumbó, indicó un responsable del ministerio del Interior.

Cinco policías que vigilaban la entrada del instituto resultaron muertos, así como 13 civiles. Unas 80 personas resultaron heridas.

El atacante consiguió sortear las medidas de seguridad del barrio, que ya fue atacado la víspera.

"El inmueble (del Instituto) se derrumbó poco después de la explosión. Decenas de empleados trabajan en dicho instituto", precisó la fuente del ministerio. Sin embargo indicó que los servicios de socorro solamente sacaron heridos de los escombros.

Seguridad en duda

Este ataque se produce en plena polémica sobre la eficacia de detectores de explosivos, que fueron comprados por centenares a una sociedad británica y que son muy utilizados por las fuerzas iraquíes.

El gobierno británico prohibió nuevas exportaciones y las autoridades iraquíes ordenaron la apertura de una investigación.

La capital ya fue golpeada el lunes por una serie de atentados coordinados contra hoteles de Bagdad, que causaron 36 muertos y 71 heridos.

publicidad

Los rebeldes demostraron una vez más que podían golpear el corazón de Bagdad pese al aumento de las medidas de seguridad, adoptadas tras espectaculares atentados cometidos en los últimos meses contra algunos de los símbolos del poder iraquí.

Lunes sangriento

El lunes, con pocos minutos de intervalo, los kamikazes, al volante de tres minibuses cargados de explosivos, hicieron estallar sus vehículos en diferentes barrios de la ciudad.

Las explosiones se produjeron cerca de los hoteles Palestina -en el barrio de Abu Nawas-, Babel -en el sector central de Karrada- y Hamra -en Jadriya- en el sur de la capital.

El hotel Palestina y el Hamra eran los lugares de residencia habitual de la prensa extranjera en Bagdad antes de la guerra de 2003. En la actualidad, los tres establecimientos son frecuentados por los hombres de negocios iraquíes o extranjeros y a menudo acogen foros económicos.

Estos ataques se producen a menos de dos meses de las elecciones legislativas, previstas en marzo, y amenazan con asestar un nuevo revés al primer ministro Nuri al Maliki y a su coalición Estado de Derecho.

Señalan responsables

Maliki atribuyó los atentados a una coalición integrada por ex responsables del partido de Sadam Hussein, el Baas, y miembros de la red islamista Al Qaeda.

Los atentados del lunes se produjeron además pocas horas antes del anuncio de la ejecución, por ahorcamiento, de Alí Hasan al Majid, esbirro de Saddam Hussein más conocido como "Alí el Químico", condenado a muerte en cuatro ocasiones, especialmente por la matanza en 1988 de 5,000 kurdos.

publicidad

Los atentados del lunes golpearon el corazón de Bagdad a pesar de las fuertes medidas de seguridad impuestas por el gobierno y la coalición militar encabezada por Estados Unidos.

Daños considerables

Las explosiones del lunes dejaron grandes nubes de humo en el cielo de Bagdad. La policía y el ejército impedían a los periodistas y a los curiosos acercarse al lugar de las explosiones.

El hotel Palestina y el Hamra eran los lugares de residencia habitual de la prensa extranjera en Bagdad antes de la guerra de 2003. En la actualidad, los tres establecimientos son frecuentados por los hombres de negocios iraquíes o extranjeros, y a menudo acogen foros económicos.

Las televisiones locales difundieron imágenes del atentado contra el Palestina, situado cerca de la plaza donde las tropas estadounidenses habían derrumbado una estatua de Saddam en 2003.

Los muros de hormigón instalados para proteger de las explosiones se desmoronaron y varios automóviles quedaron totalmente calcinados.

Atacante suicida

En al menos uno de los ataques, contra el hotel Hamra, varios hombres abrieron fuego contra los guardias del establecimiento, y cuando éstos corrieron a resguardarse, el suicida al volante del minibús aceleró en dirección del hotel.

El Primer ministro británico Gordon Brown condenó "totalmente" los atentados, al considerar que la violencia no tiene "ningún lugar en el futuro de Irak".

publicidad

Por su parte el jefe de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a los iraquíes a "seguir comprometidos en la vía de la reconciliación pese a los atentados, en especial en el marco de los preparativos para las próximas elecciones".

Estos atentados recuerdan a los ataques que en agosto, octubre y diciembre tomaron como blanco los símbolos del Estado iraquí y dejaron más de 400 muertos.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad