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Se hundió barco de ecologistas colisionado por ballenero japonés

Se hundió barco de ecologistas colisionado por ballenero japonés

Un barco de los ecologistas australianos que fue embestido por un ballenero japonés en la Antártida se hundió.

La colisión

SIDNEY - Un barco de los ecologistas australianos que fue embestido por un ballenero japonés en la Antártida se hundió a pesar de los esfuerzos por salvarlo, indicaron este viernes los ambientalistas.

Matriculado en Nueva Zelanda, el "Ady Gil", un trimarán futurista, negro, hecho en carbono y kevlar, que alcanzaba los 93 km/h, fue utilizado por Sea Shepherd para hostigar a los arponeros nipones en campaña en la Antártida.

El miércoles pasado, el trimarán, cuyos seis tripulantes pudieron ser rescatados, sufrió graves daños tras una colisión con el "Shonan Maru Nº 2", un ballenero japonés.

Otro barco, el "Bob Barker", estaba tratando de remolcarlo a puerto cuando el cable que los unía se rompió.

"El Ady Gil cargaba mucha agua, lo que pesó demasiado en el cable de remolque. Desgraciadamente, ahora reposa en el fondo del océano", dijo Peter Hammarstedt, oficial a bordo del "Bob Barker".

Buscan a balleneros

El "Bob Barker" partió luego para reunirse con otro buque ecologista, el "Steve Irwin", en busca de los balleneros japoneses.

Después del incidente el miércoles, las dos partes se acusan mutuamente.

El capitán del "Ady Gil", Pete Bethune, declaró que el ballenero japonés causó el choque. "Se dirigieron a nosotros deliberadamente e intentaron pasar sobre nuestro barco", dijo.

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Niegan acusaciones

Un portavoz del Instituto Japonés de Investigación de Cetáceos, con sede en Nueva Zelanda, Glenn Inwood, dijo por su parte que un vídeo demuestra la responsabilidad de los ambientalistas.

Con el pretexto de la investigación científica, Japón se ha liberado de la moratoria internacional sobre la caza de ballenas, en vigor desde 1986, provocando la ira de Australia y Nueva Zelanda.

"No fue accidente"

Una activista húngara que estuvo presente cuando el barco ecologista "Ady Gil" chocó con un ballenero japonés el miércoles en aguas de la Antártida, asegura que "no fue un accidente" y responsabilizó a la embarcación nipona del choque.

La ecologista Veronika Kristóf dijo al diario "Népszabadság" que el caso también fue documentado por colaboradores del canal "Animal Planet", "lo que facilitará la aclaración de los detalles del caso".

El choque ocurrió cuando los ecologistas perseguían el buque nipón para impedir la caza de ballenas.

Acusaciones mutuas

El "Ady Gil"", de la organización ecologista "Sea Shepherd", quedó destrozado y su tripulación fue rescatada por otro de sus barcos, mientras que uno de los ecologistas sufrió graves heridas, según la prensa.

Desde entonces balleneros y ecologistas se acusan mutuamente del suceso, mientras el gobierno de Nueva Zelanda anunció el jueves la apertura de una investigación.

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La ecologista magiar subrayó que el cese de la caza de ballenas "está en manos de los países donde se realiza la actividad".

La caza continúa

También recordó que Australia y Nueva Zelanda no autorizan el anclaje de los balleneros japoneses en sus puertos, lo que les ha obligado en el pasado a dirigirse a Indonesia en caso de sufrir una avería.

La Comisión Ballenera Internacional condena la actividad de los balleneros japoneses, que planean cazar este año con fines "científicos" 35 ejemplares de la variedad rorcual aliblanco y 50 ballenas de aleta.

El "Ady Gil"

El "Ady Gil", cuyo destino terminó en el fondo del océano tras un choque con un ballenero japonés en la Antártida, era una embarcación provista de tecnología ultramoderna, una de las más célebres del mundo, cuya proa se partió en el choque del miércoles.

El barco, de fibra de carbono y kevlar, que marcó el récord de la vuelta al mundo de embarcaciones a motor en 2008 con su anterior nombre "Earthrace", se hundió el jueves cuando era remolcado hacia un puerto en Nueva Zelanda.

Rescatistas y ecologistas "básicamente permanecieron unas 36 horas junto al 'Ady Gil' recuperando todo lo que podían", explicó Locky Maclean, primer oficial del barco antiballenero "Steve Irwin".

Daños severos

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Maclean afirmó que "Bob Barker", otro barco antiballenero operado por el grupo ecologista Sea Shepherd, había intentado, sin éxito, remolcar la embarcación dañada, estimada en $2 millones.

"No se pudo remolcar hacia adelante porque el barco perdió la parte delantera", agregó.

La nave fue remolcarlo hacia atrás, una maniobra extremadamente difícil porque el agua siguió entrando, hasta que el cable de remolque se cortó y la embarcación se fue a pique.

El video del incidente muestra al barco japonés estrellándose contra la proa del "Ady Gil" mientras los tripulantes trataban de ponerse a salvo. Uno de los seis miembros de la tripulación tuvo varias costillas fracturadas.

Abren indagación

Nueva Zelanda anunció el jueves que ordenó una investigación sobre el naufragio de este barco de ecologistas australianos.

El ministro neozelandés de Relaciones Exteriores, Murray McCully, conminó a los militantes de la organización ecologista Sea Shepherd y a los pescadores japoneses que dejen de poner en peligro las vidas humanas en las aguas océanicas.

Las dos partes se culpan mutuamente del incidente.

Por su parte, la viceprimera ministra australiana, Julia Gillard, ordenó a la Autoridad de Seguridad Marítima de Australia que investigue este incidente, que tuvo lugar en el área de responsabilidad de su país en lo que respecta a la búsqueda y el rescate.

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Tanto Australia como Nueva Zelanda se oponen al programa nipón de caza de ballenas.

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