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Santo Sepulcro, el corazón de

Santo Sepulcro, el corazón de

Además de ser cuna del cristianismo, la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén recibe a quienes profesan otras religiones.

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El corazón de la cristiandad

Ubicado en el corazón de la ciudad Vieja de Jerusalén, en Oriente Medio, el Santo Sepulcro es el lugar donde según los Evangelios se produjo la crucifixión, el entierro y la resurrección de Cristo en el año 33.

Una visita obligada para todo el mundo independientemente de la religión que profeses, seas ateo o asceta.

El cristianismo nace en el siglo I d.c., en Palestina, con la vida, el mensaje y la muerte de Jesús de Nazaret. Con su muerte y su resurrección, Jesucristo asume sobre él mismo todos los pecados de la Humanidad.

"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn 4, 10; cf. 4, 19).

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La ciudad tres veces santa

Jerusalén, es la única ciudad en el mundo tres veces santa, donde cristianos, judíos y musulmanes adoran a sus respectivos dioses. La ciudad comprende dos sectores diferentes.

El sector occidental es en el que se ha desarrollado y construido la nueva urbe israelí,  y el sector oriental  está rodeado de murallas y dividido en barrios en función de las distintas religiones de sus habitantes.

Esta parte de la ciudad y sus muros fueron inscritos por la UNESCO, en la lista del Patrimonio Mundial en el año 1981.  Aquí es donde se encuentra enclavado el Santo Sepulcro.

Para acceder hasta el Santo Sepulcro es necesario atravesar las encrucijadas calles del bazar de la Ciudad Vieja, donde los más exóticos olores se entremezclan con los más variopintos colores y las voces al unísono de los mercaderes.

La milenaria historia está reflejada en cada rincón, en cada muro, en cada piedra de las laberínticas callejuelas de la Jerusalén Oriental, protagonista de un histórico e interminable conflicto político, religioso y territorial.

Respeto religioso

Explicar la composición del Santo Sepulcro es complejo. Son varias las comunidades que comparten este santo lugar. Griegos, armenios, coptos, etíopes y franciscanos están organizados en un "status quo" que les permite respetar los lugares y las horas de oración de cada una de las comunidades.

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Son muchas las veces en las que las comunidades coinciden en la hora de la liturgia y encontramos a los franciscanos recitando sus oraciones y a pocos metros a los griegos ortodoxos las suyas. Es precisamente esto, una de las cosas, que hace de este enclave un sitio mágico e único.

El Santo Sepulcro ha sufrido numerosas modificaciones a lo largo de los siglos. Fue en el siglo IV con Constantino, el primer emperador romano que profesó el cristianismo, cuando se construyó la iglesia del Santo Sepulcro. A pesar de que han sido muchas las reconstrucciones siempre se ha intentado mantener el santuario sin excesivas modificaciones.    

Hoy nos encontramos con dos iglesias unidas que forman un único espacio. Una de las iglesias es de forma circular y está construida sobre el propio sepulcro mientras que la otra de planta basilical, está edificada frente al lugar de la Crucifixión o también llamado El Gólgota una palabra aramea que significa calavera, "el lugar de la calavera" (Mateo 27: 33). La forma latina de esa palabra es calvario.  

"Cuando llegaron al lugar llamado la Calavera, allí lo crucificaron, junto con los criminales uno a su derecha y el otro a su izquierda" (Lc 23,33)

Jardín del Gólgota

En los Evangelios se explica que además en este lugar había un jardín, el jardín del Gólgota. Supuestamente la iglesia donde está construido el Santo Sepulcro encierra dentro de sus paredes lo que fue el jardín.

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"En el lugar en que Jesús fue crucificado, había un jardín" (Jn 19,41).

Nada más entrar al interior de la iglesia se encuentra la llamada Piedra de la Deposición,  lugar donde según la tradición el cuerpo de Cristo fue preparado para ser enterrado después de ser bajado de la cruz,  y  a pocos metros la tradicional tumba de Cristo.

"Entonces él lo bajó (de la cruz), lo envolvió en una tela de lino y lo puso en una tumba que había sido cavada en la roca, que aún nadie había sido depositado allí"(Lc 23,53).

Como ya se ha mencionado anteriormente han sido muchas las modificaciones sufridas a los largo de la historia en el Santo Sepulcro.

La visita a este santo lugar posterga a un segundo plano las eternas discusiones topográficas. El evento más importante de la historia cristiana ocurrió allí. Tan sólo es necesario visitar la Jerusalén Oriental para corroborarlo y sentir de una forma inimaginable el significado de la religión.

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