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Sangrienta jornada en Irak: 81 muertos

Sangrienta jornada en Irak: 81 muertos

Una serie de ataques con bomba en diferentes ciudades iraquíes han dejado un saldo de 81 muertos y 200 heridos.

En el ataque del lunes, cuatro hombres, tres de ellos extranjeros, "fueron abatidos en Achaki" (unos 120 km al norte de Bagdad), indicó a la Agence France Presse el teniente coronel Hamid Mohamed, de la Policía de Balad, ciudad de la cual depende la localidad de Achaki.

Un portavoz de la Fuerza multinacional en la región, contactado por la Agence France Presse, no pudo confirmar esta información.

Cerca de la localidad de Yathrib (norte de Bagdad) un camionero iraquí murió por disparos, según el teniente coronel Ali Abdalá. En la misma localidad aparecieron los cuerpos de tres miembros de la guardia nacional que habían sido secuestrados el domingo, informó el capitán Kassem Mohammed.

En Tuz (norte de Irak) murieron abatidos un miembro de la Guardia nacional y un intérprete iraquí que trabajaba para el Ejército estadounidense, según otras fuentes policiales.

En la carretera próxima a Samarra una mujer iraquí murió y otros tres civiles resultaron heridos a causa de la explosión de un artefacto. También en Samarra, dos miembros del Movimiento de salud nacional fueron abatidos.

En los alrededores de Tikrit un camionero turco que se dirigía al centro de la ciudad, escoltado por las fuerzas estadounidenses, murió a causa de la explosión de una bomba al paso de su vehículo, informó el teniente coronel Hassan Sabah.

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"El camionero fue abatido cerca de la Universidad de Tikrit (180 km al norte de Bagdad)", añadió.

En Mossul, principal ciudad del norte de Irak, fuerzas estadounidenses e iraquíes registraron la mezquita Ahmed Ismail y detuvieron a su principal responsable, el jeque Bachar Awad, dijo por su parte el jeque Natham Bassel.

Awad pertenece al comité de los ulemas, principal organización religiosa sunita de Irak, que predica un boicot de las elecciones del 30 de enero.

Un portavoz del Ejército de Estados Unidos indicó no haber recibido información alguna sobre tal registro, pero precisó que las fuerzas estadounidenses habían registrado otra mezquita.

El portavoz añadió que el Ejército estadounidense estaba buscando a un religioso "responsable de incitación a la violencia", pero que aún no lo habían encontrado.

Entre tanto en Bagdad, elementos armados lanzaron una emboscada que terminó con la muerte de tres funcionarios electorales, en su campaña contra las elecciones parlamentarias del próximo mes.

Los atentados del domingo señalan la capacidad de los rebeldes para lanzar ataques a voluntad, pese a la confianza de funcionarios estadounidenses en el sentido de que habían tomado la ventaja sobre los alzados luego de su campaña del mes pasado en contra de militantes en Faluya.

Las familias de las víctimas de los ataques gemelos en Nayaf y Karbala prepararon el lunes funerales múltiples, de acuerdo con la tradición islámica de sepultar a los muertos un día después de su fallecimiento.

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Según fuentes oficiales, los ataques en Nayaf dejaron al menos 54 muertos y 142 heridos, mientras en la cercana ciudad chiíta de Karbala, el saldo fue de al menos 13 muertos y 33 heridos.

La policía y la Guardia Nacional de Irak colocaron retenes en Nayaf e incrementaron la cifra de elementos de seguridad para revisar la documentación de la gente. Los caminos con destino a la mezquita del Imam Alí fueron bloqueados, al parecer ante el temor de que hubiera más ataques.

En el ataque del domingo en Bagdad, decenas de guerrilleros, quienes al parecer no temían mostrar su rostro, corrieron rampantes por la calle de Jaifa, una importante vía del centro. Sacaron a los empleados electorales de un automóvil, los tendieron en la calle en medio del tráfico matutino y los mataron a quemarropa.

Por su parte, las autoridades iraquíes informaron que detuvieron a 50 sospechosos con relación a una explosión en la ciudad sagrada chiíta de Nayaf.

Los más mortales ataques en Irak desde julio son un sangriento recordatorio de que el territorio chiíta del sur, y no solamente las regiones sunitas del centro y norte de Irak, son vulnerables a las acciones de los rebeldes de mayoría sunita que buscan interferir con el desarrollo de las elecciones del 30 de enero.

En Nayaf las autoridades prohibieron el ingreso de automóviles de la zona central de la urbe para prevenir futuros atentados con vehículos bomba, dijo el gobernador Adnan al-Zurufi el lunes.

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"Un total de 50 personas, algunas de ellas de Nayaf y otras de distintas áreas han sido detenidas. Una persona detenida esta mañana es un ciudadano de una nación árabe. Todos están siendo interrogados", dijo al-Zurufi a la prensa luego de participar en una procesión funeraria a la cual asistieron miles de pobladores locales.

Los chiítas, que conforman el 60 por ciento de la población iraquí, apoyan la realización de las elecciones, que esperan contrarresten el añejo predominio político de la minoría sunita.

Por otro lado, grupos por los derechos humanos y abogados han señalado que los procesos judiciales contra los miembros del derrocado régimen de Saddam Hussein y el aire de secreto en que se llevó el proceso previo a las audiencias investigativas iniciadas la semana pasada amenazan con afectar la legitimidad del proceso.

Primero, señalan, el primer ministro interino Ayad Alaui sorprendió a muchos al anunciar los juicios de varios allegados de Hussein antes de lo esperado, aunque nunca se fijó una fecha.

Luego, un juez hizo un anuncio igualmente inesperado, al decir el sábado que dos acusados de alto nivel habían sido interrogados.

Ali Jasan al-Majid, mejor conocido como "Alí el Químico", por sus ataques con armas químicas contra la minoría curda, y el ex ministro de Defensa Sultan Jashim Ajmad, declararon ese día durante una audiencia preliminar presidida por el juez investigador Raad al-Yujyi.

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Bajo las leyes iraquíes, las audiencias investigativas son el primer paso hacia un juicio. Pero el hecho de que las comparecencias de los acusados se den antes de las elecciones del 20 de enero han llevado a señalar que los procesos han sido adelantados a fin de reafirmar la figura de Alaui.

"No hay transparencia y todo es misterioso", dio Badi Izzat Aref, abogado del ex viceprimer ministro Tariq Aziz, uno de los principales lugartenientes de Saddam, quien ha estado en prisión durante más de un año.

"Ellos (los jueces) están bajo la presión de la autoridad ejecutiva debido a las elecciones", indicó.

Al-Yujyi dio pocos detalles sobre las audiencias, pero indicó que hubo abogados defensores junto con los dos interrogados.

La fecha exacta de las audiencias no fue anunciada con anterioridad y no se invitó a periodistas. Imágenes de los procesos fueron luego dadas a conocer.

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