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Resumen del Viernes Santo en Irak

Resumen del Viernes Santo en Irak

Durante el Viernes Santo buena parte de Irak seguía en pie de guerra por las numerosas revueltas contra las fuerzas militares de Estados Unidos desplegadas allí.

Seis soldados de Estados Unidos murieron en diversas acciones. Desde el pasado domingo han muerto 51.

El secretario de asuntos exteriores británico, Jack Straw, dice que los enfrentamientos actuales son los más graves desde la invasión de Irak.

Desde que comenzó la operación militar en Faluyá, han muerto 450 iraquíes, y más de 1,500 fueron heridos.

Según testigos, un grupo armado atacó a un convoy con combustible en las afueras de Bagdad, matando al menos a nueve personas.

Las tropas de Estados Unidos retomaron la ciudad de Kut, dos días después de que cayera en manos de rebeldes chiitas.

Los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Polonia mantuvieron su compromiso de permanecer en Irak.

Milicianos chiítas siguen teniendo control de buena parte de las ciudades sureñas de Kufa y de Nayaf, donde están los principales sitios sagrados chiítas. Oficiales del ejército dicen que parecen existir vínculos "en los niveles más bajos" entre chiítas y sunitas que vienen luchando desde hace un año contra las tropas ocupantes.

El administrador estadounidense de Irak, Paul Bremer, dijo que las tropas de EU permitieron la entrada de suministros humanitarios a Faluyá, creando una tenue tregua.

Rebeldes dijeron que secuestraron a dos estadounidenses y a cuatro italianos en las afueras de Bagdad.

El gobierno japonés dijo que no retirará sus tropas de Irak pese a la amenaza de muerte sobre tres japoneses secuestrados en Irak.

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El líder chií radical iraquí Muktada Sadr, buscado por la coalición, inició una huelga de hambre en protesta por las "masacres estadounidenses", afirmó un miembro de su entorno.

Filipinas dice que mantendrá sus tropas en Irak. Pero Tailandia señala que si se deteriora la situación de seguridad, podría retirar a sus 443 efectivos militares de Karbala.

Corea del Sur continúa con sus planes de enviar 3,600 soldados a Irak pese a la creciente violencia en ese país. Sin embargo, establece severas restricciones de viajes a Irak luego de la momentánea captura de ocho de sus ciudadanos.

Multitudes furiosas se congregaron en mezquitas, desde El Cairo a Teherán, para denunciar los cercos militares establecidos por tropas estadounidenses en ciudades iraquíes como Faluyá, elogiar la resistencia contra el ocupante, y culpando a Washington por profundizar la crisis en una región ya desangrada por el conflicto entre israelíes y palestinos.

El candidato presidencial demócrata John Kerry acusó al presidente George W. Bush de "fallar en la conducción" de la guerra en Irak al mostrarse incapaz de reducir tanto los riesgos para los soldados como los costos para los contribuyentes.

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