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Musulmanes celebran Ramadan

Musulmanes celebran Ramadan

EL CAIRO, Egipto - Los musulmanes de todo el mundo se preparan para celebrar el mes de ayuno de Ramadán en un año en el que la violencia

El mes más sagrado

EL CAIRO, Egipto - Los musulmanes de todo el mundo se preparan para celebrar el mes de ayuno de Ramadán en un año en el que la violencia y los conflictos siguen castigando a muchos de los países donde esta fe es mayoritaria.

Desde Marruecos a EU, pasando por Egipto e Indonesia, los alrededor de 1,500 millones de musulmanes esperan ver la primera franja de la luna creciente para dar comienzo al mes más sagrado del calendario musulmán, un mes de ayuno, familia y recogimiento.

Los sabios musulmanes suníes han determinado que la luna creciente que marca el comienzo de este mes podría ser vista en Arabia Saudí hoy o mañana, por lo que el miércoles o el jueves comenzará el Ramadán en este país.

La visión de la luna, la diferencia de horario y la política determinarán en cada estado el comienzo del sagrado mes el miércoles o el jueves. De momento, Libia ha anunciado que el Ramadán comenzará el miércoles y Argelia, el jueves.

Este año, la espiritualidad propia de este mes quedará eclipsada por los conflictos que siguen abiertos en muchos países musulmanes.

A las crisis de Sudán, Irak, Afganistán o Chechenia, se han sumado los enfrentamientos y la crisis de Líbano, o la inseguridad en Argelia, donde dos recientes atentados han causado más de medio centenar de víctimas mortales.

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A lo largo de este mes, sagrado porque fue el mes en el que el Corán le fue revelado a Mahoma, los musulmanes practicantes de todo el mundo deberán ayunar durante las horas diurnas, en las que tampoco pueden mantener relaciones sexuales ni fumar.

También procurarán esforzarse en hacer el bien, no hablar mal del prójimo y visitar a sus familiares.

Por la mañana, la ciudad se despereza más tarde que en cualquier otro mes, la vida diurna se ralentiza y los cierres de los centros y las tiendas se adelantan para que todos tengan tiempo suficiente para llegar a sus casas antes del "iftar" o ruptura del ayuno.

Cuando se termina la jornada laboral, las calles hierven de ansiedad por sentarse delante de la mesa.

Ruptura del ayuno

Un día sin comer, beber, ni fumar pasa factura a muchos y cuando sólo restan una o dos horas para la ruptura del ayuno la tensión acumulada se puede respirar en los atascos.

Los autobuses ya no paran, los taxis no llevan a nadie y, mientras poco a poco y a trompicones la gente va llegando a sus casas, las mesas se rodean de invitados y las madres y esposas ultiman los preparativos.

Cuando quedan algunos minutos, se encienden las televisiones y las radios, se agudizan los oídos y la vista porque empieza la cuenta atrás.

Al caer la tarde, cuando a simple vista ya no se puede distinguir un hilo blanco de uno negro, se anuncia la ruptura del ayuno.

Cada país y credo pone su impronta en las celebraciones de este mes, y el ruido, las luces y la vida nocturna de El Cairo, contrastan con el sobrio Ramadán que se vive en Siria o en Marruecos, donde a la caída del sol las ciudades se quedan completamente aletargadas.

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Un cañón o una sirena anuncia cada anochecer el "iftar" y el hambre, la sed y las ganas de fumar, contenidas durante las horas de luz, se sacian en los hogares y restaurantes abiertos.

Algunos, los más píos, se conforman con tomar un dátil y quizá un vaso de leche para dirigirse a la mezquita y participar en la oración de la puesta del sol antes de regresar de nuevo a la mesa.

Después de la comida, que se acerca las más de las veces a un festín, comienzan las visitas familiares, que se multiplicarán en la fiesta que da fin a este mes y que se conoce con el nombre de "aid al fitr".

"Ramadán Karim" -Ramadán generoso- "Ramadán Mubarak" -Ramadán sagrado-, se escucha en los distintos países árabo-musulmanes.

En la mayoría de los hogares, la carne se convierte en el plato principal y las delicias gastronómicas se multiplican como la "harira" marroquí -sopa de carne, verdura y legumbres-, o el "ataif", unas empanadillas de azúcar rellenas de frutos secos.

Por esta razón, los gobiernos árabes hacen acopio las fechas previas de carne de ternera, oveja o pollo, para evitar que se disparen los precios de estos productos.

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