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Algunos manifestantes comenzaron a abandonar ciertos puntos de su concentración.

Manifestantes de Hong Kong anuncian repliegue de algunos lugares

Manifestantes de Hong Kong anuncian repliegue de algunos lugares

Occupy Central señaló que dejarán Mongkok "para unirse a los de Admiralty", el barrio de los ministerios.

Algunos manifestantes comenzaron a abandonar ciertos puntos de su concen...
Algunos manifestantes comenzaron a abandonar ciertos puntos de su concentración.

Sin embargo, algunos estudiantes decidieron no moverse

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Manifestantes prodemocracia de Hong Kong anunciaron el domingo por la noche, antes de que expirara un ultimátum gubernamental, su retirada de dos lugares estratégicos de la protesta, pero otros militantes parecían determinados a no moverse.

Occupy Central, uno de los grupos organizadores de las protestas, señaló en su cuenta de Twitter que los manifestantes dejarán el barrio comercial de Mongkok, en el continente, "para unirse a los de Admiralty", el barrio de los ministerios, en la isla, informa la Agencia France Press.

En esa zona, además, abrirían a la circulación una de las principales arterias, la Lung Wo Road, hasta ahora bloqueada, para permitir el retorno al trabajo el lunes de miles de personas, tras una semana de paralización debido a las manifestaciones y a dos días festivos con motivo de la fiesta nacional china.

Sin embargo, la decisión no fue inmediatamente seguida por los estudiantes, el otro gran grupo detrás del movimiento. Un periodista de la AFP en Mongkok indicó que algunos manifestantes se marchaban, pero otros se quedaban.

"Yo me quedo aquí" declaró en Mongkok a la AFP Bosco Leung, un estudiante de 21 años.

Siempre en su cuenta Twitter, Occupy Central indicó un poco más tarde que la Lung Wo Road, brevemente evacuada, fue otra vez ocupada.

El jefe del ejecutivo local, Leung Chun-ying, considerado una "marioneta" de Pekín por los manifestantes que desde hace una semana reclaman mayores libertades políticas, les había lanzado previamente un ultimátum para que se dispersaran y volvieran a su trabajo el lunes.

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Leung Chun-ying había expresado la determinación de las autoridades para "tomar todas las medidas necesarias para restablecer el orden público".

Hay que permitir a los 7 millones de habitantes de Hong Kong "retomar una vida y una actividad normales" afirmó, en momentos en que profesores de universidad pidieron a los estudiantes -punta de lanza del movimiento- que retornen a sus casas para evitar enfrentamientos con la policía.

La víspera, decenas de miles de personas se habían congregado en Admiralty para denunciar la violencia que sufren de habitantes hartos de la paralización de la ciudad, a los que se suman militantes proPekín.

Manifestantes continúan desafiando al gobierno de Hong Kong /Univision

División al interior

"No tenemos líderes, es un movimiento de la gente", comentó a Efe Harry, un profesor de 26 años que pensaba seguir con la lucha donde fuera.

"Este movimiento es de los estudiantes, Occupy Central se ha aprovechado de nuestra valentía para hacerlo suyo y no les necesitamos", señaló Ruby Lan, una publicista de Hong Kong quien se giró de espaldas cuando en el escenario de Admiralty apareció uno de los cofundadores de Occupy Central, Benny Tai, en la multitudinaria concentración de la noche del sábado.

El domingo se vive un día clave para las manifestaciones y de especial tensión, con la amenaza del Gobierno de que utilizarán "todas las medidas posibles" para restablecer el orden en las calles para mañana, lunes, y mientras los manifestantes siguen dispuestos a quedarse.

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El reflejo de una sociedad dividida

La historia del máximo líder de Hong Kong, Leung Chun-ying, es como la de los cuentos en las que alguien asciende de la pobreza a la riqueza y que por lo general es admirada en esta ciudad de espíritu emprendedor, pero Leung es profundamente impopular, especialmente por sus antiguos lazos con China continental.

La creciente influencia de Beijing en esta excolonia británica es un factor clave detrás de las protestas que han paralizado partes de esta ciudad dinámica y que han traído algunos de los peores enfrentamientos en décadas, destaca a su vez The Associated Press.

No todos en Hong Kong comparten la furia o las sospechas hacia Beijing y los enfrentamientos que comenzaron el viernes, entre manifestantes y personas que tratan de expulsarlos de las calles, refleja cómo han crecido las divisiones en esta ciudad de 7 millones de personas.

Los manifestantes y sus partidarios han salido a las calles, a veces por decenas de miles, para expresar su desaprobación de Leung y de los planes que requerirían que un comité a favor de Beijing esté a cargo de la candidatura para presidente ejecutivo de Hong Kong en 2017.

Líder de Hong Kong se niega a renunciar y ofrece conversaciones con los manifestantes /Univision

El mayor desafío

Las protestas plantean el mayor desafío para China continental desde que Beijing tomó el control de la excolonia en 1997, en virtud del acuerdo de "un país, dos sistemas", por el cual se comprometió a mantener las libertades civiles de la ciudad y dos sistemas jurídicos y políticos distintos.

"No estamos buscando una revolución. Sólo queremos democracia", dijo Joshua Wong, un organizador estudiantil de 17 años, ante una enorme multitud de jóvenes el sábado por la noche. La multitud aplaudía y coreaba "¡Vamos Hong Kong!" y "¡Democracia ahora!"

La insatisfacción que provocó las protestas va mucho más allá del descontento hacia Leung y las reformas políticas. Los ingresos se han estancado mientras que el costo de vida se ha disparado. La brecha de ingresos de Hong Kong es una de las más altas del mundo, mientras que los ingresos medios entre los residentes menores de 24 años equivale a menos de 1,000 dólares estadounidenses al mes.

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Muchos en Hong Kong creen que Leung no ha cumplido sus promesas de aumentar los salarios y ayudar a reducir los precios de la vivienda, además de no defender los intereses locales frente a los de Beijing.

"Las promesas del modelo de 'un país, dos sistemas' y un alto grado de autonomía han sido adulteradas en los últimos años", dijo Willy Lam, profesor de política en la Universidad China de Hong Kong.

En las entrevistas a las personas involucradas en las protestas o quienes las presencian revelan opiniones muy diferentes. Algunos de los que llegaron a la ciudad desde China continental simpatizan con Beijing, pero otros huyeron del gobierno comunista y temen que las libertades de Hong Kong, al estilo occidental, y sus aspiraciones democráticas están siendo erosionadas por la creciente influencia de China en los medios de comunicación y la economía.

"Lo que está en juego son nuestros valores y nuestra forma de vida", dijo en una entrevista en Londres Anson Chan, un ex secretario en jefe de Hong Kong, el puesto más alto de la administración pública.

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