publicidad
Ada Colau, candidata de una coalición ciudadana de izquierdas a la alcaldía de Barcelona, celebra su victoria tras la jornada electoral.

Los primeros datos marcan un castigo a los partidos tradicionales en España

Los primeros datos marcan un castigo a los partidos tradicionales en España

Con cerca del 40% de las papeletas escrutadas, PSOE y PP serían los más votados, pero los nuevos partidos ganan terreno y serían necesarias las coaliciones.

Ada Colau, candidata de una coalición ciudadana de izquierdas a la alcal...
Ada Colau, candidata de una coalición ciudadana de izquierdas a la alcaldía de Barcelona, celebra su victoria tras la jornada electoral.

Los españoles han decidido castigar a las formaciones tradicionales, el Partido Popular (centroderecha) y el Partido Socialista Obrero Español (centroizquierda), en las elecciones municipales y regionales de este domingo, mientras que han querido dar un voto de confianza a nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos, que tendrán ahora la llave para formar gobiernos en ayuntamientos y regiones.

Con el 99% de las papeletas escrutadas, el gobernante Partido Popular del presidente Mariano Rajoy ganaba las  elecciones municipales en todo el país con cerca de seis millones de votos y conseguía ser la fuerza más votada en nueve de las 13 regiones pero sin mayoría suficiente y con la necesidad de llegar a acuerdos si quiere gobernar.

El desgaste tanto de PSOE -que tuvo 5.5 millones- y Partido Popular quedaba de manifiesto con la suma de los votos: entre los dos alcanzan un 52% lejos del 65,3% de las  elecciones locales que se celebraron en 2011, o lo que es lo mismo se dejan 13 puntos y 3,3 millones de votos. 


publicidad

Los datos del Ministerio del Interior muestran igualmente que irrumpen nuevas formaciones que romperán el tradicional bipartidismo que ha protagonizado la política española por más de 30 años. Entre las principales, está el partido Podemos, liderado por Pablo Iglesias, considerado de izquierda radical y surgido del movimiento de "los indignados"; y Ciudadanos, una formación fundada en Cataluña en 2006, de corte centrista, y que progresivamente está dando un salto a todo el territorio nacional. 

Este nuevo panorama político español se produce tras siete años de crisis económica que ha elevado el desempleo a niveles históricos -en la actualidad se encuentra en el 23,8%- y en medio de un gran descontento social por las políticas de austeridad y los casos de corrupción que han golpeado a los principales partidos. 

Las nuevas fuerzas

Como ejemplo del éxito de las nuevas formaciones destacan los resultados que han alcanzado en la capital española y en Barcelona.

En Madrid, tras una reñida batalla entre la candidata del PP, Esperanza Aguirre, y la de Ahora Madrid (la formación ciudadana de izquierdas en la que se integra Podemos), Manuela Carmena, la primera se ha impuesto por poco más de 40,000 votos, aunque las opciones de que sea la segunda que se siente en el sillón de la alcaldía son muy amplias, ya que los socialistas -tercera fuerza- podrían apoyar a Carmena para acabar con más de dos décadas de dominio del ayuntamiento capitalino por los conservadores. 

publicidad

En Barcelona, la formación en la que se integra Podemos, "Barcelona en Común", ha conseguido el bastón de mando de la capital de Cataluña, lo que implica un gran éxito para esta nueva formación política. Con el 99% de los votos escrutados, la candidata Ana Colau tenía el 25.19 %, seguida del candidato del actual alcalde, Xavier Trias, de la formación nacionalista CiU, con un 22.72 %. 

Estos resultados animaron a Pablo Iglesias, el líder de Podemos, a declarar que "las grandes ciudades son los motores del cambio. Empieza a escribirse en España el fin del bipartidismo", un mensaje que claramente está antipando ya la lucha por las elecciones generales de finales de año.

Ciudadanos, el otro partido político que se ha presentado como la fuerza que lucha por acabar con el bipartidismo, obtiene un menor resultado pero podría tener la llave para permitir la gobernabilidad en numerosas ciudades o regiones españolas. De hecho, su líder, Albert Rivera, ha declarado esta noche que su partido se ha convertido en la tercera formación con más poder municipal de España. 

El poder autonómico

Junto con la elección de alcaldes y ediles en los ayuntamientos, los españoles estaban llamados a elegir los presidentes de 13 regiones y los miembros de los parlamentos de las mismas. Los resultados mostraban que se repetía el mismo patrón que en las municipales: el Partido Popular perdía la mayoría absoluta que había ganado en muchas de ellas hace cuatro años y se experimentaba un ascenso tanto de Ciudadanos como Podemos. 

publicidad

Esto significaría que diversas coaliciones entre el PSOE y otros partidos (como Podemos o Ciudadanos) podría teñir el mapa regional español de rojo.  

Este puede ser el caso de la región de Madrid, con 6,5 millones de habitantes, donde la izquierda podría acabar con gobiernos conservadores desde hace más de 20 años. 

Lo mismo ocurre en la región de la Comunidad Valenciana, uno de los feudos del PP en las dos últimas décadas, donde los populares se hicieron con la victoria pero la unión de partidos de izquierda les podría dejar fuera del gobierno

Futuro incierto

Todas las formaciones analizarán ya desde este mismo lunes los resultados poniendo la mira en las elecciones generales que, pese a que aún no tienen una fecha, se deben celebrar en los últimos meses del año.

Pero antes, comenzarán las negociaciones entre las diferentes formaciones para poder formar gobierno ante la falta de mayorías absolutas en un gran número de municipios y regiones. 

En la jornada de este domingo, más de 35 millones de españoles de los 8,122 municipios fueron llamados votaren las elecciones locales en las que se estaban en juego un total de 79,912 cargos públicos del ámbito municipal, autonómico y provincial.

 

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad