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Los días mexicanos de Letizia Ortiz

Los días mexicanos de Letizia Ortiz

Desde su paso por la redacción del diario El Siglo, hasta la portada del disco de Maná y sus tequilas.

Era el año de 1996 cuando Letizia Ortiz llegó a Guadalajara, Jalisco en México. El entonces subdirector del periódico Siglo XXI, Diego Petersen,  la conoció en una fiesta de unos amigos españoles cuando ella tenía solamente 24 años.

"Me gustaría tener una oportunidad en el diario", le dijo la joven de ojos claros y belleza singular.

Letizia Ortiz era una chica recién egresada de la Universidad Complutense. Había llegado a Guadalajara para estudiar un posgrado y hasta entonces había trabajado como edecán de la marca de cigarros Boots, que ahora ya no existe.

La joven, que a su corta edad ya tenía ganas de comerse al mundo, había escogido a México sobre Argentina para realizar sus estudios posteriores a los universitarios.

Cuentan las anécdotas que no tuvo una razón académica para esta decisión. Lo que le dio el empujón para llegar a México fue que había tenido un novio argentio que le caía muy mal, y eso bastó para alejarse de la nación sudamericana.

De plebeya a reina: el cuento de hadas de Letizia Ortiz /Univision

Entonces Petersen la escuchó y decidió darle su primera oportunidad dentro del mundo del periodismo.

Primero empezó a trabajar como pasante de reportera. Cubría exposiciones de arte e inauguraciones de restaurantes para el sumplemento Tentaciones, que salía todos los viernes en Siglo XXI.

Pero Letizia sobresalió de entre toda la redacción. Su dedicación al periodismo de calle y su belleza le fueron dando un lugar cada vez más prominente.

Sus compañeros del periódico la recuerdan como una mujer inteligente, alegre y muy apasionada. Además le suman la virtud de que prefería hablar con la gente, con todos los que podía en su trabajo reporteril.

Le gustaba rodearse de su pequeño círculo de amigos, siempre el más cerano.

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"Era una buena periodista, tenía buena formación. Empezó ahí, pero estuvo sólo unos ocho meses. Creo que un poco más. Era muy lista, muy prendida, escribía bastante bien y sin conocerla, se logró meter muy bien en la ciudad", explicó al periódico Milenio Petersen.

En los Sueños Líquidos de Maná

La joven Letizia estaba becada pero ella tenía que hacerse cargo de sus alimentos y de la renta del departamento que compartía en Guadalajara con una nicaragüense llamada Beverly.

La chica española también hacía reseñas de conciertos. Y fue justo esta jugada del destino la que le hizo conocer a los integrantes del grupo de rock mexicano Maná, oriundos de Jalisco.

¿Están listos los españoles para una reina plebeya? /Univision

"La conocí en un restaurante en Guadalajara, en mayo de 1996. Ahí le concendí una entrevista que apareció en el diario donde trabajaba", explicó Fher, vocalista del grupo Maná.

"La recuerdo guapa, con presencia e inteligente. Me preguntó sobre política mexicana, cultura, arte, gastronomía. En aquellos años no le sucedía frecuentemente a Maná que nos preguntaran sobre otros temas que no fueran del espectáculo. Ella lo hizo y fue una posición escéptica: no conocía nuestro trabajo", comentó.

De acuerdo al vocalista del cuarteto mexicano, Letizia se tomó unos tequilas con ellos después de que ofreció un concierto en la Plaza de Toros de Guadalajara, luego de que los fue a saludar a los camerinos.

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Justo por esos días conoció también al pintor cubano Waldo Saavedra, quien la fotografió y usó esas tomas para pintar el cuadro que después se convirtió en la portada del disco Sueños Líquidos de Maná.

"Cuando Lety vivió aquí en Guadalajara, nos hicimos muy amigos y en varias ocasiones le tomé fotografías que, con posterioridad, sirvieron de base para los cuadros en los que ella aparece", confesó Saavedra a Milenio.

Letizia Ortiz, de reconocida periodista a futura Reina de España /Univision

Pero los integrantes de Maná en ese momento no sabían que este cuadro se trataba de Letizia.

"Hoy me entero que el arte de uno de nuestros cd históricos, Sueños Líquidos, está inspirado en parte por ella. Me da gusto. Cuando originalmente le pedimos a Waldo que se encargara de la parte visual del álbum, no pusimos ningún requisito", explió Fher.

En su paso por la redacción Letizia se hizo muy amiga del reportero Eduardo Aragón.

"Salíamos a clubes a bailar de repente, pero a ella no le gustaban, de hecho lo hacía cuando tenía una cuestión de trabajo, una reseña o un concierto. Decía que no le gustaba el ambiente 'pijo', que son como los ambientes fresas. Era más del barecito pequeño, en donde estaba con los amigos platicando", dijo el reportero.

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Hoy esta chica convertida en una mujer es la nueva reina de España.

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