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La violencia en el fútbol se cobra una nueva víctima mortal en España

La violencia en el fútbol se cobra una nueva víctima mortal en España

Una reyerta entre aficionados del Deportivo de La Coruña y el Atlético de Madrid se saldó con un deceso.

La muerte de un hombre este domingo en Madrid, en una reyerta entre aficionados del Deportivo de La Coruña y el Atlético de Madrid, se suma a otras ocho registradas en España desde los años 80 como consecuencia de la violencia en el fútbol.

El enfrentamiento se saldó además con una decena de heridos, según el hospital y la policía.

"Ha fallecido hace unos minutos, no superó la parada cardiorespiratoria" que sufrió, declaró a la AFP un portavoz del hospital Clínico donde fue ingresado el aficionado, mientras que la policía hablaba de al menos 12 heridos antes del partido que ganó (2-0) el Atlético.

Según el servicio de urgencias de Madrid el hombre de 43 años fue sacado del río Manzares, que discurre junto al estadio, con una parada cardiorespiratoria y un traumatismo craneal y fue reanimado en el sitio.

El enfrentamiento estalló antes del partido, en varias calles cercanas al Vicente Calderón de manera más o menos simultánea.

"Nos llamaron poco antes de las 09:00 (08:00 GMT) y había varios focos (de enfrentamientos)", explicó una portavoz del SAMUR, servicio de emergencias, a la AFP precisando que sus servicios atendieron a una docena de personas, once aficionados y una policía. Según esta portavoz una persona estaba gravemente herida y se trataba del aficionado del Deportivo que falleció unas horas más tarde.

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Entre los heridos, la mayoría tenía heridas en la cabeza, contusiones y tres sufrieron lesiones por arma blanca.

Efe añade que la Policía Nacional ha detenido a 14 personas y ha identificado a cerca de 30 por el enfrentamiento.

La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha indicado a Efe que se siguen investigando los hechos y que es posible que a lo largo del día se practiquen más detenciones, pero no ha precisado a qué aficiones pertenecen los detenidos ni si entre los ya arrestados se encuentran los autores materiales de la agresión a un hombre de 40 años que fue arrojado -o cayó- al río Manzanares y se encuentra ingresado en estado crítico.

La pelea, en la que han participado unas 200 personas, se inició sobre las 09:00 horas, cuando varios autobuses con aficionados del Deportivo se juntaron cerca del estadio Vicente Calderón con seguidores del Frente Atlético, sin que se conozca si habían quedado previamente o no, han indicado las mismas fuentes.

Conmoción e indignación

El fútbol y la sociedad española recibieron con una mezcla de conmoción e indignación la noticia de la muerte del aficionado.

El resultado (victoria del Atlético 2-0) quedó totalmente eclipsado por la lluvia de reacciones a la noticia, que devuelve a la actualidad el problema de la violencia en el deporte.

"La RFEF condena enérgicamente este tipo de sucesos, que nada tienen que ver con el fútbol y muestra su rechazo más contundente a la violencia", dijo la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en un comunicado.

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La Liga de Fútbol Profesional española (LFP) mostró también "su repulsa" por lo sucedido.

"Son dos grupos de delincuentes que quedan para pegarse, no son aficionados. Desde la Liga se cree que por ese hecho no se debe guardar minuto de silencio. Si hubiese sido un aficionado normal que viene a ver a su equipo, hubiéramos suspendido la jornada. No es un aficionado normal, es un aficionado que ha venido a encontrarse en una pelea", añadió a la cadena de radio COPE el presidente de la LFP, Javier Tebas.

"Estamos dolidos por la situación que se está viviendo. No tenemos argumentos reales de lo que ha pasado. Estamos muy tristes por la situación no futbolística y que condenamos absolutamente desde el lugar que tenemos y deseamos que no se repitan", comenzó la rueda de prensa el argentino Diego Simeone, técnico del Atlético, cita por su parte Efe.

Por otro lado, el número de detenidos por la Policía Nacional como consecuencia de los incidentes que han tenido lugar esta mañana entre aficionados radicales del Deportivo de La Coruña y del Atlético de Madrid asciende a 21, seis de los cuales tienen antecedentes.

Víctimas de la violencia en el fútbol

Además, otras dos personas fallecieron por el impacto de bengalas mientras presenciaban encuentros de fútbol, informó Efe en otro parte informativo

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Luis Montero Domínguez falleció el 25 de abril de 1985 a causa del impacto de un bengala marítima durante un encuentro Cádiz-Castellón (Segunda División) y Guillermo Alfonso Lázaro, de 13 años, murió en el estadio de Sarriá, el 15 de marzo de 1992, al impactarle una bengala lanzada desde la grada poco antes de iniciarse el partido entre el Espanyol y el Cádiz (Primera División).

José Gómez Rodríguez, vicecónsul de Suecia en Benidorm, falleció el 2 de noviembre de 1982 en Barcelona tras la agresión sufrida por los jugadores en un partido de aficionados en Pallejá, en el Bajo Llobregat.

La segunda víctima mortal en estas más de tres décadas fue el policía nacional Manuel Luque Castillejo, que falleció el 6 de mayo de 1984 como consecuencia de los golpes recibidos al intervenir en una discusión en un partido de alevines en Córdoba.

Seis años más tarde, el 18 de agosto de 1990, Florentino Dueñas, árbitro de regional, perdió la vida por los disparos efectuados por un policía jubilado durante el partido Motril B y Calahonda, de regional preferente.

Frederic Rouquier, joven francés seguidor del Espanyol, murió el 14 de enero de 1991 como consecuencia de las heridas por arma blanca propinadas por un grupo de "skinheads" de los Boixos Nois, en Barcelona, después del encuentro Español-Sporting de Gijón (Primera). Además, fue herido de gravedad su amigo José María Arboleas Martínez, vinculado a la Brigadas Blanquiazules.

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La macabra lista continua con Emiliano López Prada, estudiante de Derecho, que falleció el 12 de marzo de 1994 al apuñalarle en un bar de La Coruña otro cliente tras celebrar un gol del Barcelona, cuando veían el partido que enfrentaba a los blaugranas con el Atlético de Madrid.

Aitor Zabaleta Cortázar, de 28 años, seguidor de la Real Sociedad falleció un día después de ser apuñalado, el 9 de diciembre de 1998, por un miembro del grupo Bastión (Frente Atlético) en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón al que tenía previsto acudir para presenciar el partido entre su equipo y el At. de Madrid.

Ya en 2003, el 8 de octubre, Manuel Ríos Suárez, de 31 años, seguidor del Deportivo de La Coruña, falleció por los golpes recibidos al término del encuentro de Copa del Rey entre su equipo y el Compostela, en Santiago, cuando trataba de proteger de los hinchas radicales de su equipo a un niño que llevaba la camiseta del Compostela.

La última víctima era, hasta ahora, Íñigo Cabacas Liceranzu, de 28 años, seguidor del Athletic de Bilbao, que falleció el 9 de abril de 2012 días después de recibir un pelotazo de goma, lanzado por la policía, en los incidentes al término del partido de su equipo frente al Schalke 04, disputado el día 5.

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