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Juramentado el nuevo gobierno de Irak

Juramentado el nuevo gobierno de Irak

El primer ministro Ibrahim al Jaafari juró como jefe del nuevo gobierno iraquí, este martes en un acto solemne realizado en Bagdad.

"Todos ustedes son conscientes de la onerosa herencia recibida por este gobierno", manifestó Al-Jaafari a los legisladores tras prestar juramento ante la Asamblea Nacional.

"Estamos afectados por la corrupción, la falta de servicios, el desempleo y las fosas comunes. Me gustaría poder decirles a las viudas y a los huérfanos... que sus sacrificios no han sido en vano", agregó.

La juramentación de Al-Jaafari, de origen chiíta, como jefe del nuevo gobierno iraquí se llevó a cabo el martes en un acto solemne realizado en la Zona Verde, el sector más protegido de Bagdad. La ceremonia comenzó a las 6:15 p.m. locales (14:15 GMT).

"Juro por Dios preservar la independencia de Irak, su soberanía, defender los intereses de su pueblo, preservar la integridad de su territorio, sus aguas y sus recursos naturales, y aplicar la ley con sinceridad e imparcialidad", afirmó Al-Jaafari, con la mano derecha puesta sobre el Corán.

El nuevo gabinete consta de 29 personas, además del primer ministro, a pesar que el gabinete anunciado el 28 de abril contaba con 37 ministerios.

Uno por uno, el primer ministro y los miembros de su gabinete caminaron hasta un podio y prometieron servir con honradez y defender a Irak y a su pueblo, en medio de una oleada de violencia que ha dado muerte a casi 170 personas en seis días.

Sin embargo, cinco ministerios -entre ellos dos de suma importancia en Irak: los de Petróleo y Defensa- fueron otorgados a titulares interinos debido a discrepancias sobre cómo integrar al gobierno a miembros de la minoría sunita.

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Dos posiciones de viceprimer ministro quedaron también sin titular por el mismo motivo.

Al-Jaafari deseaba en particular que el Ministerio de Defensa fuese ocupado por un sunita a fin de atraer a la antigua minoría dominante en el país a la lucha contra la insurgencia, que se cree basada primordialmente entre los sunitas.

El primer ministro se desempeñará como ministro de Defensa hasta que pueda llegarse a un consenso acerca de su titular definitivo. El viceprimer ministro chiíta Ahmad Chalabi recibió con carácter interino el portafolio del Petróleo.

Al-Jaafari había prometido formar un gobierno que incorporase a los sunitas, pero los miembros de su alianza dominada por los chiítas rechazaron a los candidatos que tuvieron vínculos con el régimen brutal de Saddam Hussein.

Después de meses de debates tras las elecciones históricas del 30 de enero, Al-Jaafari negoció un gabinete que incluye 15 ministerios chiítas, siete curdos, cuatro sunitas y un cristiano. Un político chiíta y otro curdo fueron también juramentados el martes como dos de los cuatro primeros ministros.

El presidente Jalal Talabani expresó sus mejores deseos al nuevo gabinete en su tarea histórica de "lograr un Irak unificado y democrático".

Como reflejo de las divisiones persistentes entre los políticos, muchos legisladores se mantuvieron ausentes de la ceremonia, que se desarrolló en una sala semivacía de la Zona Verde, donde la ocupación extranjera tiene su sede.

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Al-Jaafari dijo que el gobierno realizará su primera reunión dentro de pocos días.

Al-Jaafari es el jefe del partido chiíta Dawa, el más antiguo en Irak, y goza de una enorme popularidad en el país.

El ahora primer ministro iraquí fue uno de los primeros políticos que regresó del exilio después de la caída del régimen de Hussein, en abril de 2003, y el primer presidente del Consejo de Gobierno instaurado por los estadounidenses.

Según una encuesta publicada en 2004, Al-Jaafari, de 54 años, es la tercera personalidad chiíta más influyente de Irak, después del gran ayatolá Alí al-Sistani y el líder radical Moqtada al-Sadr.

El partido Dawa, fundado por el tío de Al-Sadr en los años 1950 y defensor de la modernización de las instituciones religiosas, participó en las elecciones del 30 de enero en la lista de la Alianza Unificada Iraquí, ganadora de esos comicios por aplastante mayoría.

Al-Jaafari ocupaba el segundo lugar en esta lista, después del jefe del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), Abdel Aziz Hakim.

Antes de las elecciones, Al-Jaafari, hombre sobrio y tranquilo, de barba gris, solía decir que quería ver en el puesto de primer ministro a "alguien honesto y que quiera servir al país".

Al-Jaafari nació en la ciudad santa chiíta de Kerbala, al sur de Bagdad, y cursó estudios de medicina en Mosul (norte). Cuando terminó su formación, en 1966, se incorporó al partido Dawa.

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A principios de los años ochenta se refugió en Irán, antes de instalarse en 1989 en Gran Bretaña, donde residen sus cinco hijos.

Sus adversarios lo acusan de mantener vínculos dudosos con Irán y de ser partidario de un Islam conservador que ignora los derechos de la mujer.

Durante el debate sobre la Ley Fundamental, que regirá al país hasta que se redacte una Constitución, hizo campaña para citar al Islam como la única fuente de la ley, pero ha perdido la batalla.

Su partido fue perseguido por Hussein y se ganó el respeto de la población con su lucha armada contra el dictador, en la que perdió a más de 75 mil de sus miembros entre 1982 y 1984.

El brazo armado de Dawa también perpetró ataques espectaculares contra la embajada de Irak en Beirut en 1981 y las representaciones diplomáticas de Francia y Estados Unidos en Kuwait en 1983, países a los que reprochaba el haber apoyado al régimen de Hussein durante la guerra Irán-Irak (1980-1988).

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