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Investigan militar que ejecutó detenido

Investigan militar que ejecutó detenido

Autoridades castrenses de Estados Unidos en Irak investigan a un infante de marina que mató a un prisionero iraquí que estaba herido.

El incidente fue grabado el sábado por una cámara de televisión y mostrado el lunes por varias cadenas estadounidenses parcialmente censurado.

En la dramática secuencia, se escucha a un infante de marina decir que uno de los prisioneros iraquíes inmóvil en el piso se hace pasar por muerto antes de dispararle con su rifle automático a quemarropa.

El periodista Kevin Sites, reportero de la cadena NBC News, que filmó la secuencia mientras seguía a miembros del Tercer Batallón del Primer Regimiento de la Infantería de Marina estadounidense durante una ofensiva contra los insurgentes en Faluyá, dijo el lunes que el tiro fatal fue disparado por un militar que aparentemente no sabía que el iraquí era un prisionero herido que no presentaba ninguna amenaza.

Las cadenas de televisión dijeron que el infante de marina que efectuó el disparo había sido detenido y que sería encausado.

Por su parte, los compañeros del militar detenido manifestaron el martes que la acción de su camarada de armas fue probablemente el resultado del "estrés del combate", que es "impredecible" en circunstancias como la que han vivido en los últimos días durante la ofensiva en Faluyá.

Infantes de Marina entrevistados el martes por la agencia cablegráfica Reuters dijeron que no veían la muerte del detenido iraquí como un "escándalo" y que, por el contrario, como la reacción de un camarada que sufrió un alto nivel de estrés durante los combates para controlar a grupos de insurgentes en esa ciudad.

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El portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whithman, dijo que se estaba investigando el incidente y añadió que "confiamos que en será una investigación exhaustiva".

Según un informe sobre el hecho emitido por Sites, una mezquita no identificada en el sur de Faluyá fue atacada por los infantes de marina el viernes, y 10 insurgentes fueron muertos dentro del templo y cinco resultaron heridos.

Los militares estadounidenses dijeron que los milicianos iraquíes estaban armados con lanzagranadas y fusiles AK-47.

Los prisioneros heridos fueron dejados dentro de la mezquita mientras los marines continuaban patrullando en busca de otras unidades estadounidenses para evacuarlos y hacer que reciban tratamiento.

El sábado, dos unidades militares estadounidenses llegaron a la mezquita tras recibir informes de que el edificio había sido retomado por insurgentes. Estas unidades ingresaron por el frente y la parte de atrás del templo y Sites dijo que escuchó tiros adentro.

Un marine que salió de la mezquita respondió a un teniente que se había disparado a personas adentro. El teniente preguntó si las personas estaban armadas, ante lo cual el soldado se limitó a encogerse de hombros, dijo Sites.

Una vez dentro de la mezquita, el reportero de NBC dijo que vio a los cinco iraquíes heridos que habían sido dejados el viernes, cuatro de los cuales habían recibido nuevos disparos.

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Un quinto hombre -relató Sites- estaba cubierto por una manta, y aparentemente no había sido blanco de un nuevo disparo.

Uno de los marines se percató de que el hombre aún respiraba, dijo Sites, y añadió que el hombre postrado no parecía estar armado.

Entonces se escucha al militar decir: "Se está haciendo el muerto, se está haciendo el muerto".

Sites dijo que luego vio al marine levantar su rifle y disparar a quemarropa en la cabeza del hombre. "Bueno, está muerto ahora", dijo otro infante de marina.

El reportero relató que el infante de marina que disparó contra el iraquí dijo luego que no sabía que el hombre estaba desarmado, cuando sus compañeros se lo señalaron.

Los informes indican que el infante de marina, no identificado, había sido herido en la cara el día previo, pero que había regresado a las tareas casi inmediatamente.

El teniente coronel Bob Miller, un juez militar que encabeza la investigación del incidente de la mezquita, dijo a NBC en una entrevista que las normas en Irak "autorizan a los marines a usar la fuerza cuando se enfrentan a un acto hostil o a un intento hostil".

Miller añadió: "Cualquier insurgente herido -incluso un herido como en este caso- que no presenta una amenaza no sería considerado hostil".

La grabación que mostró NBC y ofrecida a otros canales no mostró la bala estrellándose contra el prisionero. Pero se pudo oír un disparo. No obstante, la copia original del video, muestra la bala golpeando la parte superior del cuerpo del prisionero, posiblemente la cabeza. Su sangre salpica la pared detrás de él y su cuerpo queda flácido.

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Por otro lado, unos 18 cadáveres, algunos de ellos decapitados, fueron hallados la noche del lunes cerca de Latifiya, al sur de Bagdad, señalaron este martes un periodista de la Agence France Presse y testigos.

Habitantes de Latifiya descubrieron los cuerpos en una zona desierta y alertaron a la policía y al hospital de la ciudad.

El periodista de la Agence France Presse, que estuvo en el lugar, vio ocho cadáveres decapitados, cuatro calcinados y seis acribillados de balas. Todos estaban en estado de descomposición avanzada y algunos llevaban uniformes de la Guardia Nacional iraquí.

Decenas de cadáveres fueron descubiertos hasta la fecha en las inmediaciones de Latifiya, donde son habituales los secuestros de iraquíes y extranjeros, los ataques de convoys militares y los asesinatos de viajeros y peregrinos.

Estados Unidos busca retomar a Mosul

Mientras, las fuerzas de Estados Unidos se disponían este martes a recuperar el control de la orilla occidental de Mosul, donde en los últimos días tomaron posición los rebeldes y trataban de reducir los últimos focos de resistencia en Faluyá.

"Estamos yendo a todos los puestos policiales para asegurarlos", afirmó la capitán Angela Bowman, portavoz del Ejército estadounidense en Mosul.

"Queremos asegurar los puestos policiales de la orilla occidental de la ciudad y vamos a barrer la región de oeste a este", afirmó el teniente Stuart Williams, de la Brigada Stryker desplegada en Mosul, a 370 km al norte de Bagdad.

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Desde este martes en la madrugada, el Ejército estadounidenses cerró con bloques de concreto y alambradas de púas los cinco puentes sobre el Río Tigris que unen las dos partes de la ciudad.

En el puente Al-Huriya, que desemboca en la principal avenida de la ciudad, las fuerzas estadounidenses habían instalado cuatro vehículos de combate.

Por el puente más al norte y por aquel del extremo sur pueden pasar las ambulancias. A eso de las 9 a.m. locales (06:00 GMT), se dispararon morteros desde una base estadounidense contra posiciones rebeldes en la orilla occidental.

"Esas operaciones apuntan focos de resistencia aislados que siguen operando en la ciudad", indicó la capitán Bowman.

Unos 1,200 soldados estadounidenses están implicados en esta operación, una de las más importantes emprendidas contra los rebeldes en esta ciudad situada a 370 km al norte de Bagdad.

El lunes, el Ejército estadounidense y la Guardia Nacional iraquí habían comenzado a retormar el control de varios puestos policiales que habían sido ocupados por los rebeldes la semana pasada.

Helicópteros y aviones de combate sobrevolaban la región. Las fuerzas norteamericanas habían efectuado operaciones diarias para restablecer el orden en la ciudad.

En Faluyá, a 50 km al oeste de Bagdad, el Ejército estadounidense trataba de neutralizar los últimos focos de resistencia al sur de la ciudad en el noveno día de la ofensiva lanzada contra este bastión sunita rebelde.

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"Estoy sentado bajo una palmera para hablar por teléfono pues los helicópteros estadounidenses pasan a baja altura y disparan contra todo lo que se mueve", indicó un corresponsal de guerra de la Agence France Presse en la ciudad.

Precisó que los habitantes no tenían nada para comer. "Nos alimentamos con dátiles y algunas conservas que nos quedan. No podemos cocinar. Los combatientes nos prometieron darnos alimentos pero ellos mismos ya no tienen más", explicó el corresponsal el lunes en la noche.

Tanto los combatientes como los habitantes al sur de la ciudad están completamente agotados. "No hemos podido dormir desde hace una semana y estamos agotados", relató el corresponsal de la Agence France Presse.

Por otra parte, más de 50 camiones de la Asociación de Ayuda Islámica y de la Medialuna Roja transportando leche, dátiles, harina y ropa, viajaron a Saqlawiya, a 60 km al oeste de Bagdad, donde varios miles de personas se refugiaron antes del ataque contra Faluyá.

Un soldado estadounidense fue muerto y otro quedó herido en un ataque al norte de Bagdad, anunció el Ejército estadounidense. En total, se calcula que cerca de 1,200 militares de Estados Unidos han muerto en Irak desde que comenzó la guerra en marzo de 2003.

El ministro iraquí del Interior, Falah al Nakib, afirmó el lunes que siete policías y 30 rebeldes murieron el lunes en enfrentamientos en Mosul.

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Varias ciudades de mayoría sunita como Mosul, Ramadi, Samarra y Baiji están en efervescencia desde el comienzo de la ofensiva contra el bastión rebelde de Faluya (50 km al oeste de Bagdad), el 8 de noviembre.

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