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Indonesia: Crecen los muertos por sismo

Indonesia: Crecen los muertos por sismo

El número de muertos a consecuencia del violento terremoto que azotó Indonesia subió a 518, pero las autoridades temen que podría pasar de mil.

Se calcula que murieron alrededor de mil personas en el segundo desastre natural en el occidente de Indonesia en sólo tres meses, aunque el número de cadáveres recuperados hasta el momento haciende a 518, según un nuevo balance emitido el miércoles por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Un total de 500 personas murieron en la isla de Nias, la más castigada, indicó Masood Hyder, coordinador adjunto de las operaciones humanitarias de la ONU en Banda Aceh.

Hyder añadió que había recibido la confirmación de la muerte de nueve personas en la isla de Simeulue, mientras que otras nueve perdieron la vida en Sumatra y el conjunto de las islas Banyak.

"Temo un incremento de este balance ya que para recoger los cadáveres tenemos que excavar en los escombros", declaró Budi Atmaji Adiputro, un responsable de la agencia nacional de coordinación de la ayuda para las catástrofes naturales (Bakornas).

Según el vicepresidente indonesio, Yusuf Kalla, el sismo de 8.7 en la escala de Richter dejó entre "uno y dos mil" muertos en la costa oeste de Sumatra y cerca del epicentro del sismo.

Por otro lado, se informó de algunos saqueos aislados en Gunung Sitoli, el mayor poblado en la isla de Nias, y las autoridades de salud advirtieron que la escasez de energía y agua para los hospitales incrementó el riesgo de que se produzcan infecciones entre los heridos.

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"Sabemos que hay muchas personas gravemente heridas. Es necesario que reciban tratamiento, las infecciones se extienden fácilmente gracias a las heridas abiertas", dijo el doctor Norman Peeler, coordinador de la Organización Mundial de la Salud.

Los primeros soldados extranjeros llegaron el miércoles con ayuda de emergencia, y las Naciones Unidas y otras agencias de asistencia humanitaria planeaban canalizar suministros desde la isla de Sumatra, donde estaban almacenados para ayudar a las víctimas del maremoto del sureste asiático ocurrido el 26 de diciembre.

Nias y otras islas frente a la costa occidental de Sumatra soportaron el mayor impacto del terremoto de 8.7 grados de magnitud que se produjo el lunes una hora antes de medianoche, derrumbando cientos de hogares mientras sus moradores dormían.

El sismo ocurrió ante la costa de la isla indonesia de Sumatra, 120 kilómetros al norte de Nias. El maremoto, de mayor potencia incluso, que generó el tsunami del 26 de diciembre, ocurrió más hacia el noroeste, en la costa sumatrana.

El terremoto del lunes generó temores de otro tsunami y envió a la gente en busca de refugio en zonas altas en varias naciones del Océano Indico, castigadas por las olas gigantes de diciembre. Sin embargo, la amenaza nunca se concretizó.

Rizal Nurdin, gobernador de la provincia del norte de Sumatra, calculó el miércoles que mil personas fallecieron, aunque la búsqueda entre los escombros está aún en sus etapas iniciales.

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Azuar Abubakar, gobernador interino de la vecina provincia de Ache, dijo a la televisión indonesia que se confirmó la muerte de unas 30 personas en ese territorio.

Dijo que visitó la isla de Banyak cerca de Nias e informó que no habían ocurrido muertes allí, aunque la mayor parte de las reservas de alimentos y combustible quedaron destruidas y existía el riesgo de enfermedades si la ayuda de emergencia no llegaba pronto a la isla.

En Gunung Sitoli, los habitantes recorrían las casas y negocios derrumbados buscando desesperadamente a sobrevivientes. Los cadáveres extraídos de las ruinas fueron colocados frente a iglesias y mezquitas, convertidas en morgues improvisadas.

Bomberos franceses que se dirigieron a Nias desde la provincia de Ache, donde ayudaban a las víctimas de la catástrofe de diciembre, emplearon un gato de automóvil para liberar a Jansen Silalalahi, de 25 años, un técnico de televisores cuyas piernas quedaron atrapadas entre una motocicleta y un armario en los restos de un restaurante.

Se informó además de varios incendios importantes en la principal ciudad de la isla indonesia de Simeulue.

Estos incendios en la ciudad de Sinabang destruyeron completamente docenas de inmuebles y de casas ya dañadas por el terremoto de 8.7 en la escala de Richter, el jefe del distrito, Darmili.

"Las llamas son muy altas y están muy extendidas. La población es presa del pánico", declaró por teléfono, sin precisar si había víctimas.

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Darmili añadió que dos camiones de bomberos de la ciudad estaban fuera de servicio porque quedaron sepultados al hundirse el cuartel.

Reportan un "pequeño" tsunami

El sismo, sin embargo, produjo una ola de tres metros de alto que causó importantes daños materiales en la isla indonesia de Simeulue, poco después del violento sismo que se produjo frente a la costa de Sumatra, anunció el martes un alto responsable militar.

Endang Suwaraya, el comandante militar de la provincia de Aceh (oeste de Indonesia), dijo que recibió informaciones de que el muelle del principal puerto de esta isla había sufrido fuertes daños.

Suwaraya agregó que las olas también afectaron al aeropuerto de la isla, situado en la ciudad de Sinabang, sobre la costa.

De acuerdo con un periodista radicado en Aceh que se puso en contacto con la isla, el principal hospital de Sinabang fue destruido.

El sismo ocurrido el lunes a las 11:09 p.m. locales (16:09 GMT) con epicentro al norte de Nias, isla de medio millón de habitantes, alcanzó una magnitud de 8.7 grados Richter, según una nueva evaluación de la agencia geológica estadounidense (USGS).

Es "uno de los cuatro ó cinco más potentes de los últimos 100 años", indicó Kerry Sieh, sismólogo de la USGS.

Indonesia, India, Malasia, Sri Lanka, Tailandia, Madagascar, Mayotte, Isla Mauricio y las autoridades del oeste de Australia emitieron alertas por posibles tsunamis tras producirse este sismo que causó cortes de luz y mucho pánico entre cientos de miles de costeños del Océano Indico, que tienen los nervios a flor de piel desde diciembre.

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Los servicios meteorológicos de Indonesia señalaron más tarde que el peligro de tsunami pasó puesto que las aguas no habían subido dos horas después del sismo.

Tailandia suprimió poco después de las 19:00 GMT del lunes la alerta y llamó a los habitantes del sur, que habían empezado a evacuar la región, a regresar a sus hogares. Los restantes países también suspendieron progresivamente la alerta.

La agencia meteorológica japonesa puso en guardia ante la alta probabilidad de que se produzcan otras réplicas de magnitud de 8 grados Richter.

El sismólogo Masahiro Yamamoto explicó en conferencia de prensa que el sismo de 8.7 grados registrado la noche del lunes al martes en aguas indonesias es en realidad una réplica del que se produjo el pasado 26 de diciembre.

Hasta ahora, dos fuertes réplicas sacudieron este martes la isla de Sumatra en Indonesia, algunas horas después de un violento terremoto la noche del lunes en la región, según el observatorio de Hong Kong.

La primera réplica de magnitud 5.7 grados en la escala de Richter fue localizada en el Océano Indico a 620 km al sur de Banda Aceh, a las 7:19 a.m. locales (23:19 GMT), según el observatorio.

Una segunda sacudida de magnitud 5.8 grados Richter fue localizada a 350 km al sur de la provincia de Aceh a las 1:22 p.m. (05:22 GMT).

Indonesia sufre anualmente unos 7 mil terremotos debido a que se asienta sobre el llamado cinturón de fuego del Pacífico.

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Informes preliminares señalan que el pueblo de Gunungsitoli, en Nias, que está al occidente de la isla de Sumatra, fue el más afectado.

Sin embargo, un vuelo nocturno sobre la zona determinó que aunque muchas casas presentan daños, el nivel de destrucción parece ser menor a lo estimado inicialmente. La pista de aterrizaje cercana al pueblo estaba dañada y los aviones no podían emplearla.

"A través de la ventana vi llamas muy altas", dijo el padre Raymond Laia por vía telefónica. Laia se encuentra a unos tres kilómetros del poblado. "La población ha sido destruida totalmente", dijo, al señalar que hay informes sobre miles de heridos.

"Es difícil obtener información, todas las autoridades han huido a las colinas porque temían un tsunami", dijo el enviado presidencial T.B. Silalaji.

Estados Unidos, Japón y Australia dijeron estar listos para enviar soldados a la zona afectada si así lo solicita el gobierno de Yakarta.

El epicentro del terremoto del lunes fue cerca del registrado en Sumatra el 26 de diciembre pasado, que provocó una serie de olas asesinas por todo el Oceáno Indico y dejó un saldo de casi 300 mil muertos en toda la región.

La catástrofe causó tan sólo en el norte de Sumatra unos 126 mil muertos, además de 94 mil personas que siguen dadas por desaparecidas, y una destrucción cuya reconstrucción costará unos 4,722 millones de dólares, según cálculo del Banco Asiático de Desarrollo (BAD).

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El epicentro fue localizado unos 205 kilómetros (125 millas) al oeste de Sibogla, en Sumatra, y 245 km (150 millas) al suroeste de la ciudad de Medan, también en Sumatra. El temblor de diciembre pasado fue de 9.3 grados Richter y el nuevo temblor fue el mayor de una serie de réplicas que ocurrieron desde entonces, dijo el USGS.

La escala abierta de Richter se emplea para calibrar la energía liberada -magnitud o potencia- en el hipocentro donde ocurrió el temblor y se dice que está abierta porque carece de límites.

Millones de sobrevivientes que trataban de recuperarse del maremoto de diciembre sufrieron un nuevo traumatismo tras un violento sismo en Indonesia que activó la alerta de olas gigantes y sembró el pánico en la región, según psicólogos.

Los expertos subrayaron que los supervivientes, ya frágiles por la tragedia de diciembre, sufrieron un nuevo traumatismo.

"Los efectos psicológicos serán extremadamente graves", declaró Harry Minas, director del Centro para la Salud Mental Internacional de Melbourne, Australia.

"Para los que perdieron ya sus familias, su techo, sus bienes y medios de subsistencia, esto aumentará sus desesperación", añadió Minas.

"Todavía hay mucha gente desaparecida tres meses después del tsunami y para muchos todavía no se ha superado el impacto", explicó Minas en referencia a las escenas de pánico que se produjeron con intermitencia desde diciembre.

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"Mucha gente está muy angustiada y en alerta máxima. Esperan a que se produzca alguna cosa muy grave", subrayó.

La sacudida en Indonesia provocó pánico en los países más afectados por el maremoto de diciembre, en Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia, donde las sirenas sonaban mientras que radios y televisiones lanzaban alertas.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) considera que el pánico en la provincia de Aceh, asolada en diciembre, corría el riesgo de perjudicar los esfuerzos de reconstrucción.

"Asistimos a otro ejemplo de pánico y gran inquietud entre la gente que ya está traumatizada mentalmente", dijo el coordinador para la ayuda de la ONU, Jan Egelang.

Un responsable tailandés de salud pública estimó que el sismo del lunes puede causar recaídas de nuevo entre los sobrevivientes de diciembre que sufren problemas postraumáticos.

"Las advertencias y evacuaciones pueden provocar recaídas en la gente que de hecho está en alerta permanente y reaccionan en exceso a situaciones similares", declaró Wachira Pengjuntr, director general adjunto en el departamento de salud mental del ministerio de la Salud.

El ministerio tailandés, que destacó 40 psiquiatras en las regiones afectadas por el maremoto, estima que entre el 12 y el 13 por ciento de adultos y niños sobrevivientes en la provincia de Phang Nga, que fue la más castigada, sufren estrés postraumático.

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Un estudio científico sobre el sismo del 26 de diciembre que causó un mortífero maremoto en el Océano Indico señala que fue de 9.3 en la escala de Richter, el doble de la potencia estimada inicialmente y el segundo terremoto más fuerte registrado, después del de 9.5 en Chile en 1960.

Este movimiento telúrico dividió el suelo oceánico hacia el norte desde la isla indonesia de Sumatra a lo largo de 1,200 km, el doble de lo pensado al principio, afirman los autores de este estudio, publicado en el semanario científico británico Nature el jueves.

Inicialmente se creyó que había sido un terremoto de 9.0 en la escala de Richter. Como la escala de Richter es logarítmica, la diferencia entre 9.3 y 9.0 es de 2.5 veces, añade este estudio.

Este acontecimiento ocasionó tanta tensión en ese sector particular de la falla que teóricamente no debería registrarse ningún otro sismo de magnitud similar, ni un tsunami similar en la región durante 400 años, afirman los geólogos Seth Stein y Emile Okal, de la Universidad Northwestern de Illinois (Estados Unidos).

Pero más al sur, la situación es muy diferente.

Los científicos -que escribieron este estudio antes del temblor del lunes pasado, que también afectó al oeste de Sumatra- advirtieron, sin embargo, con extraordinaria premonición que "un gran sismo" con potencial para generar un importante maremoto seguía siendo una amenaza al sur de la zona donde se registró el movimiento telúrico del 26 de diciembre de 2004.

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El sismo del 26 de diciembre tuvo lugar cerca de las costas del noroeste de Sumatra, en el nexo donde la placa del continente indio se desliza bajo la microplaca birmana.

El movimiento telúrico que se produjo en Chile en 1960 causó menos daños, fundamentalmente porque las placas en el este del continente asiático se encuentran en un ángulo muy oblicuo, haciendo que la energía se propague hacia el norte a lo largo de una falla ya debilitada.

La investigación dirigida por el sismólogo chino Ni Sidao, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hefei, en la provincia de Anhui, muestra lo que ocurrió en el suelo del este del Océano Indico.

Su modelo computarizado, también publicado en Nature, sugiere que el sismo lanzó una onda de choque de alta frecuencia que duró 500 segundos, en comparación con los 340 segundos del sismo registrado en Chile en 1960.

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