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Hungría declara la emergencia por crisis migratoria

Hungría declara la emergencia por crisis migratoria

El gobierno de ese país colocó un vagón cubierto de alambre de púas en la frontera y amenazó con deportaciones rápidas a quienes crucen de forma ilegal

Hungría declaró el estado de emergencia este martes en dos condados del sur del país que hacen frontera con Serbia por la crisis migratoria, dando poderes especiales a la policía y otras autoridades.

El portavoz del gobierno, Zoltan Kovacs, dijo que la decisión se tomó el martes en una reunión del gobierno.

La medida allana también el camino para desplegar el ejército como apoyo a la policía en patrullas fronterizas y labores vinculadas con los migrantes " una iniciativa que está pendiente de una aprobación parlamentaria que se espera para la próxima semana.

El martes, Hungría empezó a aplicar leyes más duras para quienes intentan entrar de forma ilegal en el país y aumentó las penas de cárcel para traficantes de personas condenados.

Las autoridades del país colocaron un vagón cubierto de alambre de púas para cerrar un vital cruce fronterizo y el gobierno advirtió el lunes sobre el comienzo de una nueva era de deportaciones rápidas, mientras los gobiernos de Europa debaten cómo repartir la carga de albergar a cientos de miles de personas que buscan refugio, y sobre si la política continental de permitir los traslados sin pasaporte dentro del grupo podrá sobrevivir al incesante flujo de nuevas llegadas.

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En Bruselas, ministros del bloque de 28 naciones acordaron compartir la responsabilidad de 40,000 personas que buscan refugio en las abrumadas Italia y Grecia, y se mostraron optimistas sobre un acuerdo futuro, posiblemente el próximo mes o hacia el final del año, sobre qué naciones podrían admitir a 120,000 más.

Pero sus lentas deliberaciones lucen ajenas a la situación que cambia rápidamente en las fronteras de Europa, donde Austria, Eslovaquia e incluso Holanda, se unieron a Alemania al reintroducir controles fronterizos por primera vez en una generación para llevar un registro de la llegada de miles de personas diarias procedentes de Medio Oriente, Asia y África.

Alemania restablece los controles fronterizos Univision

Los chequeos, en los que participan policías en trenes y cruces ferroviarios, congestionaron el tránsito y redujeron la velocidad y volumen de migrantes que llegaron a Alemania, que ha recibido a más de 60,000 personas desde que abrió sus fronteras el 5 de septiembre a las personas que intentan llegar a la potencia europea a través de Hungría, los Balcanes y Grecia. Desde el domingo esas fronteras volvieron a ser más estrictas, reflejando la inquietud alemana sobre el volumen de personas y el poco compromiso de sus socios europeos por compartir la carga.

"Si no encontramos una solución, entonces este caos será el resultado", dijo el ministro luxemburgués de Exteriores, Jean Asselborn, presidente de la Unión Europea. La decisión de Alemania de desplegar a policías a las fronteras y trenes podría provocar "un efecto dominó y entonces nos podemos olvidar de Schengen", dijo refiriéndose al acuerdo de 1985 que gradualmente retiró la revisión de pasaportes entre la mayoría de fronteras europeas.

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Asselborn insinuó que la falta de compromiso de algunos países se debe a la intolerancia a los extranjeros.

"Incluso un pequeño país como Luxemburgo es capaz de aceptar a unos cientos de personas que no sean cristianas, que tengan otro tono de piel, y eso debe funcionar en países grandes como Polonia, la República Checa o Eslovaquia", comentó Asselborn al enlistar a algunas naciones que han rechazado la propuesta alemana de que todos los miembros del bloque acepten cuotas mínimas de refugiados.

"Debemos sobreponernos al miedo. Por ahora, en ciertos países, aún no estamos listos".

Hungría, eslabón fundamental en la cadena migratoria, enfatizó su determinación de albergar la menor cantidad de refugiados.

El primer ministro, Viktor Orban, advirtió que las personas que lleguen a su país provenientes de Serbia, que no es miembro de la eurozona, enfrentan un nuevo régimen de deportaciones y rechazo dado que actualmente Serbia es un lugar seguro para vivir.

Las nuevas leyes que entran en vigor el martes también ilegalizan, con posible sanción de cárcel o deportación, dañar las nuevas defensas fronterizas húngaras. Eso incluye una cerca de 4 metros (13 pies) de altura y, en una vía ferroviaria que durante mucho tiempo sirvió como uno de los cruces más populares, un vagón cubierto con siete capas de alambre de púas.

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Subrayando las nuevas medidas de seguridad, Hungría reservó un espacio aéreo de baja altitud en la frontera para helicópteros policiacos de vigilancia, mientras que oficiales a caballo patrullan parte de los 175 kilómetros (110 millas) de frontera.

Orban dejó abierta la posibilidad de que, siempre y cuando la gente no solicite asilo en tierras húngaras, las autoridades podrían alentarles a seguir su camino a otras partes de Europa.

"No vamos a sellar la frontera herméticamente", dijo Orban en una entrevista televisiva en la hizo hincapié en que la mayoría de los viajantes deben ser tratados como inmigrantes ilegales que buscan alcanzar el estándar europeo, y no como refugiados de guerra que huyen de los peligros de su país.

"Si alguien asegura ser refugiado, se le preguntará si realizó una solicitud de asilo en Serbia. Si no lo hizo, y ya que Serbia es un país seguro, será rechazado", dijo Orban, quien agregó que si las personas simplemente querían seguridad, pudieron haberse detenido en Turquía, Grecia, Macedonia, Serbia, Hungría o Austria y no abrumar a Alemania.

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