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El Papa Francisco.

Francisco designó a un jesuita como fiscal de abusos sexuales del Vaticano

Francisco designó a un jesuita como fiscal de abusos sexuales del Vaticano

El estadounidense Robert Geisinger, principal abogado canónico en la sede de los jesuitas, asume cargo.

El Papa Francisco.
El Papa Francisco.

El Papa designó el miércoles a un jesuita como nuevo fiscal de abusos sexuales de la Santa Sede.

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El estadounidense Robert Geisinger, actualmente el principal abogado canónico en la sede de los jesuitas en Roma, reemplaza al también estadounidense Robert Oliver, quien pasará a ocupar el puesto número dos en la comisión papal de protección de menores y promoverá los mejores medios para combatir los abusos en la Iglesia.

La comisión, cuyos comienzos han sido vacilantes, es encabezada por el antiguo jefe de Oliver, el cardenal Sean O'Malley, arzobispo de Boston.

Geisinger asumirá como "promotor de justicia" en la Congregación para la Doctrina de la Fe (exSanto Oficio), que atiende todos los casos de abuso sexual.

El Papa Francisco, que ha manifestado cero tolerancia con los abusos sexuales de sacerdotes, a comienzos de julio recibió, por primera vez en el Vaticano, a víctimas de curas pedófilos, un gesto emblemático de condena a décadas de encubrimiento de abusos dentro de la Iglesia católica.

El vaticano retiró la inmunidad diplomática a un ex sacerdote acusado de pederastia /Univision

En su residencia privada del Vaticano, la sencilla Casa Santa Marta, donde se aloja desde su elección como pontífice en marzo del 2013, el papa argentino recibió a un grupo de seis víctimas, dos británicos, dos alemanes y dos irlandeses, los cuales sufrieron abusos sexuales por parte de religiosos.

Desde su llegada al trono de San Pedro el Papa se comprometió a luchar contra la pederastia y puso en marcha una comisión para la protección de la infancia, de la que forma parte una víctima, la irlandesa Mary Collins.

El tema de los abusos sexuales a menores, cometidos por décadas por curas, es el más delicado y complejo para la jerarquía de la Iglesia católica.

El cardenal estadounidense Sean O’Malley, que preside la comisión para la protección de los menores, subrayó en mayo pasado la voluntad de elaborar “procedimientos claros” para que todos los culpables, a todos los niveles, “respondan por sus actos”.

El Papa Francisco pidió perdón por la omisión de la Iglesia en casos de pedofilia /Univision

En octubre del 2013, Francisco destituyó al obispo irlandés William Lee, que en el 2010 reconoció haber protegido a un sacerdote pedófilo. Pese a esos gestos, asociaciones de víctimas consideran que la Iglesia no hace todo lo posible para impedir que sacerdotes abusen sexualmente de menores de edad en todo el mundo.

A comienzos de julio un grupo de activistas mexicanos envió una carta al papa en la que pidió “decisiones estructurales” para acabar con los curas “abusadores”.

La carta denuncia los “espacios de protección e impunidad que permite a los abusadores seguir cometiendo delitos”, pues sus casos son procesados en el interior del Vaticano, bajo extremo hermetismo y con una pena máxima que “se limita al cese de sus funciones”.

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El objetivo de la carta al papa es que las buenas intenciones que ha expresado se “coagulen” en normas específicas, explicó en México José Barba, un exlegionario de Cristo de 75 años, víctima del abusador Marcial Maciel, el fallecido fundador de la congregación, protagonista del mayor escándalo de pedofilia de la institución, quien gozó por décadas de la protección de Juan Pablo II.

Las autoridades del Vaticano informaron, a principios de este año, a la ONU que los fiscales de la Santa Sede han examinado 3,420 casos de abusos sexuales a menores, cometidos en la última década.

Por esos casos, 848 curas fueron obligados a colgar los hábitos y a los 2.572 restantes se les obligó a “vivir una vida de rezo y penitencia” en un monasterio.

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