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Fracasó la cumbre contra el hambre convocada por la FAO en Roma

Fracasó la cumbre contra el hambre convocada por la FAO en Roma

La Cumbre contra el hambre convocada por la FAO terminó con una pálida declaración y un incierto futuro para el mundo.

Algunas "migajas"

ROMA - El director de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Jacques Diouf, manifestó el miércoles su pesar de que una reunión cumbre para combatir el hambre celebrada en la capital italiana no logró promesas concretas de financiación.

La ONU requiere con urgencia más de $44 mil millones para frenar el fantasma de la hambruna que ya asola a 1,200 millones de personas en el mundo, cifra que en 2050 podría elevarse a 9,300 millones si no se actúa de inmediato.

Los detractores del publicitado encuentro se quejaron de que la reunión de alto nivel organizada por la FAO sólo arrojó migajas a los 1.200 millones de personas en el mundo que no tienen alimento suficiente.

La convocatoria, de tres días en la sede de la organización en Roma, terminó con pocos resultados en la elaboración de una estrategia para ayudar a los agricultores de países pobres a producir lo suficiente como para alimentar a sus pueblos.

La cumbre fue calificada de fracaso el mismo lunes cuando los delegados de 192 países rechazaron exhortaciones de la ONU para comprometerse a aportar unos $44 mil millones anuales en asistencia para el desarrollo agrícola.

Compromisos inciertos

Al cierre de la reunión, la agencia internacional de ayuda Oxfam calificó la cumbre de esfuerzo "tibio" que no hizo sino dar "migajas" a los hambrientos del mundo, que se calcula son uno de cada seis habitantes del planeta.

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Jacques Diouf, el director general de la FAO, dijo en su discurso de clausura que las naciones habían dado "pasos importantes" al comprometerse en la declaración final a aumentar su ayuda a la agricultura.

"Pero, desgraciadamente, noto que esta declaración no contiene ningún objetivo cuantificable ni ningún plazo preciso", agregó Diouf.

La ONU había esperado que la cumbre se comprometiera a erradicar el hambre para el 2025.

Aparte del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, que presidió la sesión inaugural, no asistió ningún otro líder del Grupo de los Ocho (países industrializados).

Fracaso anunciado

En la víspera de la clausura de la cumbre de la FAO, la sombra del fracaso planeaba por Roma y presagiaba resultados mezquinos.

Con la ausencia de los líderes del G-8, a excepción de su anfitrión Silvio Berlusconi, los trabajos se desarrollaron entre discursos y denuncias, pero con escasos compromisos de colaboración para alcanzar la cuota anual de ayuda establecida por la ONU.

El portavoz del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE), Angel Strappazzon, que participó en el Foro Alternativo celebrado en Roma con ocasión de la cumbre, tachó la ausencia de los líderes de las mayores economías del mundo de "falta de seriedad y de responsabilidad".

Strapazzon aseguró que dicha ausencia demuestra además que los gobernantes de esos países están "más preocupados en resolver problemas financieros y de ganancias que los problemas de la humanidad".

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La declaración

El lunes, durante el primer día de la Cumbre, los líderes mundiales convocados en la sede de la FAO para la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, adoptaron por unanimidad una declaración prometiendo un renovado compromiso para erradicar el hambre de la faz de la Tierra, de forma sostenible y a la mayor brevedad posible.

Los países acordaron también trabajar para invertir la tendencia a la baja de los fondos nacionales e internacionales para la agricultura y promover nuevas inversiones en el sector, mejorar la gobernanza de las cuestiones alimentarias a nivel mundial en asociación con las partes interesadas relevantes del sector público y privado, y a enfrentarse de forma proactiva a los desafíos del cambio climático y a la seguridad alimentaria.

En su intervención ante la Cumbre, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, denominó a la actual crisis alimentaria "una voz de alarma para el mañana".

Mucho por hacer

"No puede haber seguridad alimentaria sin seguridad del clima", aseguró Ban.

"Si los glaciares del Himalaya se derriten -advirtió-, se verán afectados los medios de vida y la supervivencia de trescientos millones de personas en China, y cerca de mil millones en toda Asia"

Pero las advertencias no fueron atendidas en toda su dimensión y al final del encuentro no se establecieron cuotas ni fechas para canalizar la ayuda y detener el fantasma de la hambruna.

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