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Estalló auto-bomba en Bagdad; 47 muertos

Estalló auto-bomba en Bagdad; 47 muertos

La explosión de un automóvil bomba en el centro de Bagdad dejó un saldo de al menos 47 muertos y 140 heridos, según funcionarios iraquíes, el martes.

"Con la voluntad de Dios, uno de los leones de la Brigada de los Mártires logró atacar un centro de reclutamiento del cuerpo de la policía infieles", dice el comunicado publicado en el sitio http://www.ansarnet.ws/vb y cuya autenticidad no ha podido ser verificada.

Titulado "El brazo militar de Tawhid wal jihad reivindica la operación contra el centro de reclutamiento en Karj, Calle Haifa", el texto confirma que el atentado fue perpetrado por un solo kamikaze, sobre quien no da más precisiones.

La explosión con coche bomba en el centro de Bagdad dejó 47 muertos y 140 heridos en el cuartel general de la policía, según el último balance del ministerio de Salud iraquí.

La explosión ocurrió cerca del cuartel policial al final de la Calle Haifa, una importante vía de Bagdad que ha sido escenario de varios enfrentamientos, mientras docenas de personas solicitaban empleo.

La detonación dejó un cráter de tres metros de diámetro y daños graves en los negocios y edificios cercanos. Un total de 10 automóviles fueron destruidos.

Equipos de paramédicos recogieron restos humanos y los pusieron en cajas. Hombres, visiblemente llenos de pesar, levantaron cadáveres chamuscados y los pusieron delicadamente sobre camillas, mientras helicópteros volaban sobre el área.

El vocero del Ministerio de Salud, Saad Al-Amili dijo que al menos 47 personas murieron y 114 más resultaron heridas.

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Un funcionario del ministerio del Interior, quien pidió no ser identificado, dijo que un atacante suicida hizo estallar un sedán lleno de explosivos junto a un café cercano a la estación de policía, donde habría muchos aspirantes a recluta que se refugiaban del calor del verano.

Multitudes molestas denunciaron a las fuerzas estadounidenses y al primer ministro interino iraquí Ayad Alaui, por no ser capaces de proteger los centros de reclutamiento policial.

"Tales lugares han sido atacados antes", dijo Ali Abul-Amir, quien estaba dentro del grupo que trataba de conseguir empleo en la policía, pero se alejó a buscar una bebida cuando ocurrió la detonación.

"Culpo al gobierno de Ayad Alaui por lo ocurrido, debido a que no impuso las medidas de seguridad necesarias", indicó.

También fueron criticados Estados Unidos y su presidente, George W. Bush. "Bush es un perro", dijeron a coro, mientras helicópteros sobrevolaban la zona.

La policía de Irak ha sido blanco cotidiano de rebeldes que los consideran "colaboradores" de las fuerzas estadounidenses. Los militantes buscan interferir con los planes estadounidenses de contar con una policía iraquí fuerte antes de las elecciones de enero.

Los alzados han dejado centenares de muertos desde que iniciaron su movimiento hace 17 meses.

Por otro lado, un total de 12 policías y un civil iraquíes murieron el martes por los disparos de un grupo de desconocidos en la ciudad de Baquba, a unos 90 kilómetros al noreste de Bagdad, informaron fuentes hospitalarias locales.

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Según las fuentes, el ataque tuvo lugar en el sureste de la localidad, cuando los atacantes, que se desplazaban en dos vehículos, abrieron fuego contra una furgoneta en la que los agentes regresaban a la comisaría.

El ataque ocurrió cuando los policías regresaban a su jefatura luego que se les informó que un viaje a un campo de entrenamiento había sido pospuesto, dijo un funcionario policial que pidió no ser identificado.

El comandante policial en la zona, teniente general Walid Khaled, confirmó que 12 de sus hombres fueron asesinados por atacantes. Indicó que todos ellos provenían de la población de Khanaqin, cerca de la frontera con Irán.

Los miembros de la nueva policía de Irak son uno de los principales objetivos de los grupos insurgentes, que les acusan de ser meros agentes de los ocupantes estadounidenses.

Enfrentamientos en Ramadi

En otro incidente, al menos ocho personas han muerto en los enfrentamientos producidos en la ciudad de Ramadi (oeste de Irak) entre grupos insurgentes y tropas estadounidenses, según informó la radio iraquí.

La cadena, que citó a su corresponsal en la ciudad, no dio más detalles, pero señaló que los enfrentamientos han durado varias horas y seguían durante la tarde.

Ramadi, ciudad de población suní, está considerada como uno de los feudos de los grupos de la insurgencia iraquí, junto con Faluya o Baquba.

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Muere otro soldado estadounidense

Asimismo, un soldado estadounidense murió y otros cinco resultaron heridos este martes en un ataque lanzado por rebeles iraquíes en Mosul, la gran ciudad del norte de Irak, anunció el Ejército de Estados Unidos.

"Un soldado de la Task Force Olympia murió y otros cinco quedaron heridos cuando su patrulla fue atacada con un arma ligera en la parte oeste de Mosul en la mañana", precisó el texto.

El balance de muertos estadounidenses en Irak pasó ya la cifra simbólica de los mil mencionada hace una semana.

Saboteadores atacaron el martes un entronque de oleoductos que cruzan el Río Tigris en el norte de Irak, provocando una reacción en cadena en las plantas de electricidad que dejó a oscuras a todo el país, dijeron las autoridades.

Los bomberos se esforzaban en apagar el incendio provocado por la explosión, ocurrida cerca de Beiji, 250 kilómetros al norte de Bagdad. El crudo brotaba cuesta abajo hasta el río y el fuego ardía sobre las aguas.

Beiji es el punto donde convergen varios oleoductos, dijo el teniente coronel Lee Morrison, de los Cuerpos de Ingenieros del Ejército estadounidense.

Al parecer uno de los oleoductos alimentaba una planta generadora de electricidad local. La explosión provocó un incendio que derritió los cables de electricidad y provocó el corte del servicio, dijeron funcionarios de electricidad.

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"Beiji es la garganta de distribución", dijo Morrison. "Es un punto muy vulnerable".

El ataque se produjo a las 3 de la madrugada, poco después que los ingenieros habían completado la instalación de dos válvulas que habían tomado dos meses en ser reparadas como consecuencia de una explosión previa.

Morrison, comandante de la fuerza especial de protección en el norte de Irak, con sede en Kirkuk, dijo que los soldados trajeron barreras para resguardar el oleoducto hace dos días, pero las autoridades iraquíes no las habían instalado aún.

Insurgentes iraquíes han atacado oleoductos y otras obras de infraestructura como parte de una campaña para desestabilizar al gobierno interino del primer ministro Ayad Alaui y a la ocupación extranjera.

Soldados estadounidenses e iraquíes permitieron a civiles regresar el martes a Tal Afar, levantando un asedio que dejó decenas de muertos en la ciudad norteña y que enfureció a Turquía, un aliado clave de los estadounidenses.

Automóviles con civiles cruzaron un puesto de control en los suburbios de la ciudad y soldados revisaron algunos de los vehículos, según un periodista de The Associated Press que observó el desarrollo de los acontecimientos.

Los residentes que huyeron de los combates habían rogado a las fuerzas estadounidenses que les permitieran regresar a fin de poder enterrar a los muertos. Sin embargo, la policía dijo el martes que los cadáveres habían sido recogidos de las calles antes de permitirse el retorno de los civiles.

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Soldados estadounidenses e iraquíes ocuparon Tal Afar el domingo, una de varias ciudades iraquíes que habían caído en poder de los insurgentes, tras un sitio de casi dos semanas que obligó a muchos residentes a huir y causó la destrucción de edificios.

No había soldados estadounidenses en Tal Afar el martes. El teniente general iraquí Mohamed al-Barhawy dijo que los estadounidenses habían dejado la seguridad en manos de los iraquíes.

El levantamiento del asedio se registró un día después que el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía Abdula Gul advirtió a funcionarios estadounidenses que Ankara cesaría de cooperar con Estados Unidos en Irak si los soldados continúan causando daños a la minoría turca en el norte del país.

Funcionarios turcomanos han dicho que 58 personas murieron durante los 12 días de ataques por parte de fuerzas estadounidenses e iraquíes.

Comandantes estadounidenses dijeron que habían atacado Tal Afar por encargo de funcionarios regionales que habían perdido el control de la ciudad. La inteligencia estadounidense dice que Tal Afar se ha convertido en un santuario de militantes que contrabandean armas a través de la frontera con Siria.

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