publicidad
Un manifestante protesta contra el régimen del presidente Hosni Mubarak en la plaza Tahrir de El Cairo.

En El Cairo, un Ejército omnipresente y una policía ausente

En El Cairo, un Ejército omnipresente y una policía ausente

Aviones caza sobrevolaron El Cairo el domingo media hora antes del inicio del toque de queda, a baja altitud y con gran estruendo.

Un manifestante protesta contra el régimen del presidente Hosni Mubarak...
Un manifestante protesta contra el régimen del presidente Hosni Mubarak en la plaza Tahrir de El Cairo.

ElBaradei llegó a la plaza Tahrir

EL CAIRO, Egipto - El opositor Mohamed ElBaradei llegó el domingo por la noche cerca de la plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, donde pese al toque de queda estaban congregados miles de manifestantes que por sexto día reclamaban la dimisión del presidente Hosni Mubarak.

El premio Nobel de la Paz descendió de un automóvil cerca de la plaza, cuyos accesos eran controlados por militares a bordo de tanques, y avanzó lentamente rodeado de entusiastas partidarios hacia Midan Tahrir, donde los manifestantes coreaban "El pueblo quiere la caída del presidente" y "Sacrificaremos nuestra alma y nuestra sangre por la patria".

Los Hermanos Musulmanes y otros movimientos de oposición egipcios encargaron a ElBaradei, ex director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), "negociar" con el régimen del presidente Hosni Mubarak.

publicidad

Aviones caza sobrevolaron El Cairo

El día arrancó con aviones caza sobrevolando El Cairo media hora antes del inicio del toque de queda, a baja altitud y con gran estruendo, extendiendo al cielo su omnipresencia en las calles de la capital sin policías y con los habitantes obligados a velar por su propia seguridad.

Tras seis días de disturbios, con un saldo de más de cien víctimas en todo el país, la presencia del Ejército, una institución muy respetada por la población, era este domingo más notable que en días anteriores.

Los tanques, como en días anteriores, estaban estacionados en las grandes avenidas, pero este domingo los soldados que los rodeaban controlaban a numerosos vehículos en el centro de la ciudad y en la autopista que circunda la capital.

En una de las salidas de la autopista, cercana a un supermercado de una gran cadena internacional que fue saqueado durante las protestas, los militares apostaron un tanque que apuntaba a los vehículos que llegaban en su dirección.

Los soldados armados seleccionaban los autos y detenían sistemáticamente a los que iban cargados o transportaban mercancías. Les pedían la documentación a las personas que iban adentro y luego hacían un rápido registro en busca de armas o explosivos.

En otra zona, decenas de cuerpos yacían el domingo en una calle cercana a una cárcel de El Cairo, donde durante la noche se registró un motín y una fuga de presos y se escucharon disparos de arma de fuego, indicó una fuente de las fuerzas de seguridad.

publicidad

Las pirámides, cerradas a las visitas

En el centro de la ciudad, el ejército también reforzó su presencia alineando tanques a proximidad de Midan Tahir, la llamada Plaza de la Liberación, donde los manifestantes se concentran desde el martes pasado para pedir la renuncia del presidente Hosni Mubarak, que lleva 30 años en el poder.

En las afueras de la capital, los soldados también estaban desplegados al pie de las pirámides, unas de las mayores atracciones turísticas del mundo, e impedían el acceso al lugar tanto a egipcios como a extranjeros.

Los militares parecían nerviosos y ni siquiera permitían que la gente les sacara fotos con los tanques estacionados prácticamente a la sombra de las pirámides.

Por si fuera poco, en los minutos que precedieron el toque de queda, que comenzó a las 16H00 locales (14H00 GMT), hora y media antes del anochecer, aviones caza sobrevolaron numerosas veces la ciudad a muy baja altitud, y los habitantes salíand e sus casas para verlos.

Sin la mal vista policía en las calles

En contraste con esa presencia, la policía desapareció totalmente del mapa desde el viernes, tras haber estado durante varios días en primera línea de los enfrentamientos con los manifestantes.

Esta institución tiene una mala imagen en la población, contrariamente al Ejército, por ser considerada corrupta y cercana al poder. En la ciudad, no se veía este domingo a ningún policía en uniforme.

publicidad

Ante esa situación, la población decidió asumir por sí mismas algunas de las tareas policiales. En un cruce, había civiles que organizaban el tráfico.

Cerca de las pirámides, también eran ciudadanos de a pie los que registraban los camiones llenos de tomates que entraban en su barrio para verificar si había explosivos disimulados.

De noche, los habitantes de El Cairo se organizaron para impedir la llegada de saqueadores. Armados con palos, y a veces hasta con una raqueta de tenis, pasaron la noche delante de la entrada de los edificios, observando los movimientos sospechosos.

En una plaza del centro, los ciudadanos recibieron con aplausos a dos tanquetas que llegaron hacia la medianoche. Los vecinos salieron a los balcones a saludar con entusiasmo a los militares. Cuando abandonaron el lugar, unos cinco minutos después, una minoría los abucheó para expresar su decepción de que no se quedaran para mantener el orden.

Saqueo de centro comercial

Grupos de saqueadores arrasaron anoche uno de los principales centros comerciales de Egipto, el City Centre de Maadi, situado en el sur de El Cairo y donde casi todas las tiendas fueron destruidas por completo, según comprobó el domingo la agencia Efe.

Sin un solo coche en el aparcamiento, el centro comercial, levantado en torno a un hipermercado de la cadena francesa Carrefour, ofrecía una imagen desoladora: los vidrios de los aparadores resquebrajados, los maniquíes rotos y sin ropa y un sinfín de bolsas, cajas y perchas esparcidas por el suelo.

publicidad

"Está todo destruido, todo robado, encontramos poca ropa en el suelo y muy dañada", lamentó Abu Chakra, encargado de la tienda Vero Moda, situada al lado de una tienda de la cadena española Zara, que también fue asaltada.

Chakra explicó que ayer por mañana los responsables de las tiendas del centro comercial recibieron llamadas alertando de que la situación allí era crítica.

"Encontramos la parte de atrás en llamas y casi destruida, la gente seguía robando y nosotros alcanzamos a entrar en nuestra tienda y sacar lo que pudimos", dijo.

Según este testigo, el saqueo continuó a pesar del fuego, del que hoy podían verse trazos en las paredes de algunas tiendas.

Esta mañana los propietarios, encargados o empleados de los locales comerciales chapoteaban sobre el suelo cubierto de agua y comenzaban a hacer inventario de los daños.

Tiendas de ropa, joyerías, cafeterías e incluso Carrefour fueron arrasados por la turbamulta. "El noventa por ciento de la tienda está robado; robaron el ordenador, los CD y todo el dinero", enumeró Chakra, que agregó que "la situación es muy difícil".

En una esquina, la propietaria de una joyería recogía e iba amontonando cajas que habían contenido collares y pendientes mientras que unos metros más allá los empleados del hipermercado examinaban los estantes, todavía llenos en algunos pasillos.

publicidad

"El fuego protegió esta entrada y por eso no robaron toda la comida", aclaró Chakra justo antes de que varios trozos de cristal de una claraboya elevada sobre el pasillo se desprendieran con gran estruendo sobre el suelo.

Cuando el pasado viernes el presidente egipcio, Hosni Mubarak, decretó el toque de queda y pidió al Ejército que saliera a la calle, terminaron los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes, pero las calles del país se vaciaron de agentes de seguridad, dando pie a escenas de pillaje y vandalismo.

Mientras contempla su tienda destrozada, Chakra, de origen libanés, considera una "ironía cruel" encontrar esta situación en Egipto tras haber pasado casi toda la vida en un país en permanente conflicto.

"Aquí no hay Policía, no hay nada, es muy triste lo que pasa", añadió.

Irán apoya la revuelta

TEHERÁN, Irán (EFE).- El Parlamento iraní apoya los alzamientos populares que tienen lugar en Egipto y Túnez, que se sostienen en los principios religiosos islámicos, anunció el domingo el presidente de la Cámara, Alí Lariyaní.

En un discurso de apertura de la sesión inaugural, el político vaticinó que las algaradas se contagiarán al resto de la región y dijo que ni Estados Unidos ni el resto de potencias han sabido leer los acontecimientos.

publicidad

"El Parlamento, en nombre de la nación, apoya las revoluciones regionales, particularmente los alzamientos populares en Egipto y Túnez", afirmó.

"La evolución de esas revoluciones regionales ha sorprendido a los regímenes dictatoriales. Ha llegado el momento de hacer caer esos regímenes autocráticos que son marionetas confiando en las enseñanzas islámicas", agregó.

Occidente "desconoce" la región

Lariyaní, citado por la agencia de noticias local Fars, subrayó, asimismo, que las declaraciones de Washington y otras capitales mundiales en los últimos días revelan "un gran desconocimiento" de la región.

"Durante los pasados tres días, el presidente norteamericano Barack Obama ha reaccionado de tres maneras diferentes. Esto muestra que no tiene idea acerca de los estados islámicos y que está lejos de percibir las corrientes que existen a lo largo de Oriente Medio. Su forma de análisis es reaccionaria", subrayó.

"Esta revolución regional comenzó con el alzamiento en Túnez y su esfera de influencia llega a numerosos países", advirtió.

Manifestaciones en Teherán

Anoche, estudiantes islámicos iraníes se congregaron frente a la oficina de intereses de Egipto en Teherán para expresar su apoyo a las protestas populares en este país y pedir el fin del régimen del presidente egipcio, Hosni Mubarak.

publicidad

Según la agencia de noticias estatal Irna, varios grupos de estudiantes gritaron "abajo Estados Unidos", "abajo el Reino Unido", "abajo Mubarak", al tiempo que criticaban la "interferencia" de Occidente en la voluntad "islámica" del pueblo egipcio.

Los congregados quemaron varios retratos del mandatario y se sumaron a la tesis del régimen iraní de que las protestas populares que sacuden varios países árabes están inspirados en el modelo de la República Islámica.

"Le pedimos al Gobierno de Irán que cierre la oficina de intereses de Egipto en Irán y no permita que abra de nuevo hasta que haya un gobierno islámico de Egipto comience a gobernar", dijo Ismail Tahmurezi, identificado como portavoz de los estudiantes.

La manifestación se produjo escasas horas después de que el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, anunciara que "Irán observa atentamente lo que sucede en Egipto y espera que los responsables de ese país escuchen la voz del pueblo musulmán y respeten sus deseos razonables".

"Las fuerzas de Seguridad y la Policía deben evitar cualquier actitud violenta contra esa ola de despertar islámico en forma de movimiento popular en este país", agregó.

El viernes, el ayatolá Ahmad Jatamí, uno de los clérigos más influyentes del país, afirmó que el alzamiento en Egipto tiene raíces islámica que entroncan con la revolución iraní.

publicidad

"A aquellos que no quieren ver la realidad, les aclararé que un nuevo Oriente Medio está naciendo cimentado en el Islam, la religión y la democracia con prevalencia de los principios religiosos", afirmó.

Irán y Egipto rompieron sus relaciones diplomáticas en 1980, tras el triunfo de la Revolución Islámica que derrocó la monarquía del último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahleví, que está enterrado en El Cairo.

Cierran las oficinas de Al Yazira

DUBAI, Emiratos Arabes Unidos - Las autoridades egipcias ordenaron el cierre del centro de noticias de Al Yazira en El Cairo que cubría las protestas masivas en las calles del país, dijo el domingo la cadena árabe de radio y televisión.

La estación denunció la orden como un intento por "reprimir y contener la libertad de prensa de su cadena y sus periodistas".

La red con sede en Qatar le ha otorgado una cobertura casi constante a las protestas sin precedentes en contra del presidente egipcio Hosni Mubarak. Algunos de quienes apoyan al gobierno y otros líderes árabes han criticado al medio, diciendo que se ha vuelto un foro que incita a la inestabilidad.

La versión en árabe de Al Yazira ha enfrentado numerosos vetos y críticas en el mundo árabe. Este mes, por ejemplo, la Autoridad Palestina se quejó diciendo que en sus reportes favorecía a su rival Hamas.

publicidad

Sin embargo, la prohibición por parte de funcionarios egipcios ocurre cuando se desarrolla una de las crisis más importantes en décadas en el mundo árabe y un posible momento histórico para los medios árabes mientras buscan aumentar su presencia en internet y las redes sociales.

La detallada cobertura de Al Yazira es un ejemplo más de cómo medios transnacionales y el alcance de internet han destruido el control sobre la información que en el pasado ejercían algunos gobiernos de la región.

"En estos tiempos de profunda agitación e inestabilidad en la sociedad egipcia, es imperativo escuchar las voces de todas las partes", dijo la estación en un comunicado desde Doha, capital de Qatar. "El cierre de nuestra oficina por parte del gobierno egipcio busca censurar y silenciar las voces del pueblo egipcio", agregó.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad