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Crece la ira por matanza de 46 personas en Filipinas, entre ellos 12 per...

Crece la ira por matanza de 46 personas en Filipinas, entre ellos 12 periodistas

Crece la ira por matanza de 46 personas en Filipinas, entre ellos 12 periodistas

El gobierno filipino declaró el estado de emergencia tras matanza de al menos 46 personas, entre ellas 12 periodistas.

Nación estremecida

AMPATUAN - El gobierno filipino declaró el martes estado de emergencia en dos provincias sureñas mientras las fuerzas militares seguían desenterrando más cadáveres, aumentando a 46 el número de víctimas en una de las elecciones más violentas en la historia de la nación del sudeste asiático.

Veintiún personas fueron decapitadas -entre ellas 12 periodistas- por mercenarios al servicio de un clan familiar.

La policía y el ejército hallaron 22 cadáveres el martes en una fosa común situada sobre una colina, grupo que se sumó a otros 24 cuerpos recuperados cerca del lugar de la masacre del lunes en la provincia de Maguindanao, dijo el superintendente Josefino Cataluna de la región de Mindanao Central.

Esta región del sur de Filipinas ha sido escenario de una marcada violencia entre rivales políticos, además de la insurgencia islámica, pero los asesinatos del lunes han estremecido a toda la nación.

Un asesor de la presidente Gloria Macapagal Arroyo calificó la matanza como la peor que haya sufrido el país en tiempos recientes.

Un grupo defensor de los medios dijo que asesinaron a por lo menos 20 periodistas en la peor matanza de profesionales de medios que se haya registrado a nivel mundial.

Guerra de clanes

Decenas de pistoleros secuestraron al grupo de periodistas, simpatizantes y familiares de un candidato a gobernador mientras viajaban a través del pueblo de Amputuan el lunes para registrar los documentos del candidato en la capital provincial para las elecciones de mayo del 2010.

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El candidato a gobernador, Ismael Mangudadatu, quien no iba en la comitiva, acusó a un poderoso rival político del clan de Amputuan como responsable de los asesinatos. Existe una enconada rivalidad entre las dos familias.

La esposa de Mangudadatu, Genalyn, y sus dos hermanas, figuran entre las víctimas.

Los restos, que fueron hallados en la fosa común a unos dos metros de profundidad, estaban uno encima de otro. Entre ellos había una mujer embarazada. Los familiares de las víctimas ayudaron a identificar los cadáveres, que después les fueron entregados, cubiertos con hojas de plátano, para su entierro.

Condenan matanza

La organización defensora de los periodistas Campaña Emblema de Prensa (PEC) condenó hoy el asesinato en Filipinas de al menos 12 periodistas que se encontraban entre las al menos 46 víctimas mortales que dejó ayer una disputa de clanes, y que calificó de "la peor matanza cometida en la historia del periodismo".

Los informadores son parte de las al menos 46 personas asesinadas ayer, lunes, en la sureña isla de Mindanao en el marco de la violencia preelectoral y las luchas de clanes, y el PEC no dudó en calificar los hechos como "un crimen contra la humanidad que desafía a todo lo imaginable".

Según las informaciones de que dispone el PEC, el balance de periodistas muertos podría incrementarse, pues aún no ha concluido la identificación de todos los cuerpos.

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El secuestro

El lunes por la mañana, unos cien hombres armados secuestraron a más de cuarenta civiles de una caravana electoral que iba a presentar la candidatura a gobernador provincial de Ismail Mangudadatu, quien le quiere disputar el puesto al poderoso Andal Ampatuan, un "datu" o jefe tribal musulmán temido en todo el sur de la isla de Mindanao.

Un total de 37 periodistas habían decidido acompañar al convoy que fue atacado.

"Este terrible acontecimiento muestra la incapacidad para proteger a los civiles y a los periodistas, y da fuerza a los argumentos del PEC para que se clarifiquen las Convenciones de Ginebra (Suiza) y se refuercen de manera que se haga frente a las nuevas amenazas y desafíos", señaló la Organización No Gubernamental (ONG) en un comunicado.

Protocolo adicional

El PEC pide, en concreto, un protocolo adicional a las Convenciones para proteger a los periodistas en las zonas de conflicto y que se haga una investigación urgente sobre la matanza y que el Consejo de derechos humanos de la ONU efectúe una reunión especial.

Con los informadores muertos en esta matanza, son ya 88 los periodistas asesinados desde principios de año en el mundo.

Después de Filipinas, México ocupa el segundo lugar, con 9 asesinados, seguido de Pakistán (8), Rusia (6), Somalia (6) e Irak (5).

"Matanza sin sentido"

El Instituto Internacional de la Prensa (IPI) calificó el martes en Viena de "matanza sin sentido" el asesinato el lunes de al menos 46 personas en el sur de Filipinas, entre ellas 12 periodistas.

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David Dadge, director del IPI, una red de editores jefe y propietarios de medios de comunicación, dijo en un comunicado que "no hay palabras suficientemente duras para condenar estos hechos".

Las víctimas "eran civiles inocentes que estaban realizando una campaña electoral o informando sobre estas actividades", destacó el responsable del IPI.

La amenaza de que la masacre desate una espiral de venganzas llevó al Gobierno filipino a declarar el estado de excepción en la provincia de Maguindanao.

Según el IPI, Filipinas es ahora el país donde más periodistas murieron asesinados este año.

Más explicaciones

Los hechos ocurrieron por la mañana del lunes en la provincia de mayoría musulmana de Maguindanao, 950 kilómetros al sur de Manila en la isla de Mindanao, donde 46 civiles fueron asaltados por unos cien hombres armados que asaltaron las tres furgonetas en las que viajaban.

Poco después, un grupo de soldados desplegado para perseguir a los secuestradores halló los cadáveres sin cabeza de trece mujeres y ocho hombres, entre ellos abogados, periodistas, y la mujer y otros familiares de Ibrahim Mangudadatu, vicealcalde de la ciudad de Buluan.

Los pistoleros eran mercenarios a sueldo del gobernador, Andal Ampatuan, conocido en la zona como "El Padrino" y uno de cuyos hijos estaba al mando de la operación, según fuentes militares.

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Algunos de los sicarios estaban empleados como escoltas y guardas de seguridad por la familia Ampatuan, cuyo patriarca quería impedir que Mangudadatu le disputase el puesto en las elecciones del próximo mes de mayo, afirmó el teniente coronel Romeo Brawner.

Se da la casualidad de que el alcalde de Buluan es otro hijo de "El Padrino".

Guerra vieja

Desde hace años, los Ampatuan y los Mangudadatu llevan enzarzados en una disputa de clanes en la que hasta ahora casi siempre se ha impuesto la familia del gobernador, que tiene cuatro mujeres y 30 hijos en su calidad de "datu" o jefe tribal en el sur musulmán de Filipinas.

Ampatuan acusa a Mangudadatu de haber ordenado el asesinato de dos de sus hijos en 2002, mientras éste lo niega y le implica directamente en el asesinato de su esposa.

"Hablé con ella antes de morir y me dijo que fueron ellos", declaró a una emisora local el rival del gobernador.

Sucesos de este tipo son habituales en Filipinas, donde las disputas políticas se solucionan a tiros y los responsables suelen eludir a las fuerzas de seguridad, especialmente en las provincias más pobres.

El sur de Mindanao es uno de los lugares más peligrosos de Asia por la proliferación de asesinatos por encargo y secuestros llevados a cabo tanto por organizaciones terroristas como por bandas criminales a sueldo de alcaldes y gobernadores, y la violencia se incrementará a medida que se acerque la fecha de los comicios.

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