publicidad

Cientos de migrantes fuerzan cordón policial en la frontera entre Hungría y Serbia

Cientos de migrantes fuerzan cordón policial en la frontera entre Hungría y Serbia

Cientos de migrantes forzaron un cordón de la policía húngara en la frontera con Serbia que provocaron la intervención de los agentes con gas pimienta.

Cientos de migrantes forzaron el martes un cordón de la policía húngara en la frontera con Serbia, en varios incidentes distintos, que provocaron la intervención de los agentes con gas pimienta para contener uno de los grupos, informaron los medios locales.

Estas personas formaban parte de un grupo de unos 1,500 hombres, mujeres y niños, que llevaban esperando desde hacía varias horas en un punto de encuentro en Röszke, en el sur de Hungría. Desde allí, los migrantes son trasladados a un centro de acogida de migrantes y de registro de solicitantes de asilo.

Un primer grupo forzó el cordón policial. Las imágenes filmadas por los medios de comunicación locales muestran a agentes controlando a dos hombres en el suelo.

Lea: El Papa acoge a dos familias de refugiados y pide lo mismo a iglesias en Europa.

Unos 300 migrantes, algunos de ellos niños, huyeron corriendo a través de un campo de maíz y empezaron a bordear las vías férreas rumbo a la cercana localidad de Szeged, al noreste. Los policías, que los siguieron sin intentar detenerlos, les convencieron de acudir a centros de registro.

Varios cientos de migrantes más intentaron más tarde abandonar también el punto de encuentro y caminaron un kilómetro a lo largo de una carretera antes de detenerse.

Tras un enfrentamiento tenso, la policía utilizó gas pimienta para obligar a los migrantes a salir de la calzada, antes de trasladarlos en autobús al centro de registro de Röszke.

publicidad

Varios incidentes similares se han producido recientemente en el lugar.

La frontera entre Hungría y Serbia se ha convertido estos últimos meses en uno de los principales puntos de paso hacia la Unión Europea para decenas de miles de migrantes, entre ellos muchos sirios.

Más de 160,000 migrantes han atravesado irregularmente la frontera húngara desde comienzos de 2015, entre ellos 2,706 el lunes, según Budapest.

Para hacer frente a esta llegada, Hungría construyó una alambrada provisional a lo largo de los 175 kilómetros de su frontera con Serbia, antes de instalar un muro de cuatro metros que debería estar terminado antes de finales de octubre.

Asimismo, el parlamento húngaro aprobó la semana pasada una batería de nuevas leyes antiinmigración que incluyen la criminalización de los cruces ilegales y una pena de hasta tres años de prisión.

Continúa éxodo de refugiados

El éxodo de los refugiados de Oriente Medio desde Hungría hacia Alemania, a través de Austria, continuó por cuarto día consecutivo, en medio de las críticas por las malas condiciones de acogida de los inmigrantes en este país.

Un representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) instó hoy en Budapest a las autoridades a que mejore las condiciones de vida en los centro de acogida, al tiempo que exigió que se agilicen los trámites de registro.

publicidad

Lea también: Éxodo de refugiados sirios, sólo comparable al de la II Guerra Mundial.

"Muchos permanecen en condiciones precarias en los puntos de recogida. Serían necesarias mejoras", afirmó Vincent Cochetel, director de ACNUR para Europa, quien ha visitado varios centros para refugiados en Hungría

Recientemente la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) también criticó el trato a los  refugiados , al asegurar que muchos niños duermen al raso pese al frío y que los inmigrantes apenas reciben comida y agua.

"Hungría debe urgentemente ofrecer a los refugiados e inmigrantes que cruzan la frontera desde Serbia condiciones de recepción más humanas, más transporte y claridad sobre a dónde serán enviados", señaló AI en un comunicado.

Según dijo Cochotel, "los procesos de registro en Hungría muchas veces son muy complicados y los solicitantes de asilo en muchas ocasiones no entienden de qué se trata".

En esos centros son internados los refugiados que llegan a Hungría, tras cruzar la frontera vallada con Serbia.

Allí deben pasar los primeros días y es donde se registran las solicitudes de asilo y donde son inscritos los inmigrantes, tomando sus huellas digitales.

El punto más caliente de la frontera entre Hungría y Serbia es la zona en torno a Röszke, donde hoy cientos de refugiados huyeron corriendo de un puesto de registro, aunque pocas horas después fueron retenidos de nuevo por los agentes.

publicidad

El procedimiento de registro, más allá de realizarse en circunstancias "precarias", como denuncian las organizaciones humanitarias, es lo que menos quieren losrefugiados.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad