publicidad

Cadáveres carbonizados dan fe de la matanza en la aldea siria de Al Kubeir

Cadáveres carbonizados dan fe de la matanza en la aldea siria de Al Kubeir

En las casas de Al Kubeir yacen cadáveres carbonizados de mujeres y niños, víctimas de una matanza cometida por las fuerzas del régimen sirio.

Mujeres y niños, entre las víctimas

NICOSIA - En las casas de Al Kubeir yacen cadáveres carbonizados de mujeres y niños, víctimas de una matanza cometida por las fuerzas del régimen el miércoles en esta zona rural del centro de Siria, cuentan un testigo y activistas horrorizados.

¿Qué debería hacer la comunidad internacional ante el actuar del régimen sirio? Opina en nuestros Foros.

"Cadáveres carbonizados de niños, de mujeres y de muchachas yacen en el suelo", relató por teléfono a la AFP Laith, un joven que vive en las inmediaciones de Al Kubeir, pequeño enclave sunita en la provincia de Hama, donde residen unos 150 agricultores y ganaderos.

"Lo que vi es inimaginable. Fue una matanza horrible (...) la gente fue ejecutada y (sus cadáveres) quemados. Los cuerpos de los hombres jóvenes se los llevaron", informó Laith con voz temblorosa.

El hombre prefiere omitir su apellido, por temor a represalias de las fuerzas del régimen.

Su relato no se puede verificar debido a las importantes restricciones impuestas a los periodistas en Siria.

Al menos 55 personas fueron asesinadas, de las cuales 49 en Al Kubeir y seis en un pueblo vecino, indicó el jueves a la AFP el director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, agregando que "entre las víctimas, figuran 18 mujeres y niños".

publicidad

Según Laith, "ni una sola manifestación" contra el régimen se había efectuado allí desde que comenzó el levantamiento en Siria a mediados de marzo de 2011.

La matanza comenzó hacia las 14:00 del miércoles (11:00 GMT). La zona estaba cercada por tanques y "las tropas comenzaron a bombardear Al Kubeir sin cesar hasta las 20H00", recordó.

Los "chabiha", milicias del régimen que llegaron de regiones alauitas cercanas, entraron luego en Al Kubeir, prosiguió.

"Tenían armas de fuego y cuchillos. Llegaron de pueblos cercanos como Asileh, que es alauita", explicó.

Testimonios desgarradores

Desde 1970, los alauitas desempeñan cargos claves en Siria. El propio presidente, Bashar al Asad, es de confesión alauita, una rama minoritaria del islam chiita.

"Gente de este pueblo que conozco me dijeron que anoche, los milicianos chabiha bebieron y bailaron alrededor de los cadáveres, lanzando consignas en homenaje a Bashar al Asad", agregó Laith.

Los observadores fueron llamados por lo menos treinta veces", denunció. "Pero no vinieron (...) Simplemente no podemos aceptar más esto (...) se mata a la gente, todo es un montaje, una mentira", denunció.

El jueves, los observadores de la ONU desplegados en Siria no pudieron ir a Al Kubeir, sobre todo porque se lo impidieron los "retenes del ejército", anunció el jefe de la misión, general Robert Mood.

publicidad

Militantes de Hama también acusaron a los chabiha de ser responsables de la matanza en esta aldea.

"Creo que pidieron a delincuentes que transmitieran un mensaje al pueblo sirio diciéndole 'o estás con nosotros o estás contra nosotros', estimó Abu Ghazi al Hamwi, un militante que declaró con nombre falso por temor a represalias.

"La violencia es peor en zonas donde cohabitan sunitas y alauitas. El régimen trata de dividir a la sociedad", agregó, precisando que había hablado con un sobreviviente de la matanza que escapó haciéndose pasar por muerto y que había perdido a "35 miembros de su familia".

También reprochó a los observadores de la ONU que no hubieran llegado rápidamente al lugar.

"Cuando el ejército se desplegó y comenzó el bombardeo de 20 o 25 casas, hubo militantes que llamaron a los observadores de la ONU, que les respondieron que no podían ir pues era tarde", agregó.

Para Musab al Hamadi, otro militante de Hama, "el régimen quiere provocar enfrentamientos sectarios en el país".

"Aquí todo el mundo depende del Ejército Sirio Libre (ESL, integrado por desertores del ejército). La comunidad internacional nos abandonó", concluyó.

Observadores fueron atacados

Los observadores de Naciones Unidas que intentaban llegar a Al-Kubeir, lugar de una nueva masacre en Siria, fueron atacados con armas de fuego, dijo este jueves el jefe de la ONU, Ban Ki-moon, quien calificó esta última masacre de "chocante e inadmisible".

publicidad

"En principio se negó el acceso a los observadores de la ONU", dijo Ban ante la Asamblea general de la ONU.

"Están tratando de llegar al lugar y fui informado hace algunos minutos que mientras lo hacen, se disparó con armas ligeras contra los observadores de la ONU", agregó.

Ban dijo asimismo ante los delegados del organismo integrado por 193 países que el presidente sirio Bashar al-Asad ha "perdido toda su legimitidad".

"El reguero de sangre lleva hacia los responsables", dijo. "Cualquier régimen o líder que tolera tales matanzas de inocentes ha perdido su fundamento humanitario", declaró el secretario general de Naciones Unidas.

"Condenamos esta innombrable barbarie y reafirmamos nuestra determinación de responsabilizar a sus autores", agregó.

Annan expresó 'horror y condena'

Por su parte, el enviado de la ONU y la Liga Arabe para Siria, Kofi Annan, expresó "horror y condena" por una nueva masacre en ese país y llamó a "un nuevo nivel" de acción internacional para poner fin a la violencia.

Annan habló ante la Asamblea general de la ONU tras el informe de decenas de muertos, incluidos mujeres y niños, en la ciudad siria de Al-Kubeir.

Clinton condenó la nueva masacre

La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton calificó este jueves de inadmisible la última masacre cometida en Siria, en la que murieron decenas de personas, y dijo que el presidente Bashar al Asad tiene que dejar el poder para permitir un cambio de régimen en el país.

publicidad

"La violencia alentada por el régimen, de la que fuimos testigos ayer (miércoles) en Hama, es simplemente inadmisible", declaró Clinton en una conferencia de prensa tras una cumbre internacional contra el terrorismo en Estambul.

Decenas de personas murieron el miércoles en Al Kubeir, una localidad de la región de Hama, en el centro del país, en una nueva masacre tras la del 25 de mayo en Hula, en la provincia de Homs, ambas atribuidas por la oposición siria al régimen de Asad.

La máxima responsable de la diplomacia estadounidense termina en Turquía un periplo que la llevó a Escandinavia y al Cáucaso y el miércoles participó en una reunión en Estambul entre potencias occidentales y países árabes para buscar medidas de presión contra Damasco.

"Asad tiene que traspasar el poder y abandonar Siria", dijo al día siguiente de una jornada de trabajo con representantes de 16 países.

Clinton reconoció que hasta ahora Estados Unidos ha fracasado en impulsar una acción internacional contra Asad.

"Debemos reiterar nuestra unidad, debemos enviar un mensaje claro a las otras naciones que aún no están trabajando con nosotros, para decirles que no hay futuro en todo esto", dijo Clinton.

"Planear una transición ordenada será un paso importante", añadió.

En la misma conferencia de prensa, el ministro turco de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu aseguró que su país sigue apoyando la vía diplomática para resolver la crisis en Siria pero que está reflexionando en otras soluciones posibles.

publicidad

"Utilizaremos la diplomacia hasta el final, pero aunque la diplomacia es importante, los principios también lo son. No podemos permitir que nadie actúe contra estos principios", dijo Davutoglu.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad