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La muerte del general libio Abdel Fatah Yunes despierta el temor a divisiones entre los rebeldes en un momento en que progresan, tanto en el frente diplomático como en el militar en su lucha por derrocar a Muamar Gadafi.

Asesinato de general libio asesta un golpe político y militar a insurgentes

Asesinato de general libio asesta un golpe político y militar a insurgentes

El asesinato el jueves en circunstancias misteriosas del general libio Abdel Fatah Yunes, que se unió a los rebeldes luego de ser un pilar del régimen del coronel Muamar Gadafi, constituye un golpe político y militar para la insurgencia.

La muerte del general libio Abdel Fatah Yunes despierta el temor a divis...
La muerte del general libio Abdel Fatah Yunes despierta el temor a divisiones entre los rebeldes en un momento en que progresan, tanto en el frente diplomático como en el militar en su lucha por derrocar a Muamar Gadafi.

Rebeldes culpan al régimen de Muamar Gadafi del atentado

BENGASI - El asesinato el jueves en circunstancias misteriosas del general libio Abdel Fatah Yunes, que se unió a los rebeldes luego de ser un pilar del régimen del coronel Muamar Gadafi, constituye un golpe político y militar para la insurgencia.

Mustafá Abdeljalil, jefe del Consejo Nacional de Transición (CNT) rebelde, anunció que Abdel Fatah Yunes fue asesinado por un grupo de hombres armados cuando se dirigía desde el frente hacia Bengasi (este) tras ser convocado por una comisión de investigación para hablar de la situación militar.

Los rebeldes anunciaron tres días de duelo y responsabilizaron de la muerte del general a las fuerzas leales al régimen de Muamar Gadafi. "La intervención de Gadafi es muy clara en este asunto", declaró en Bengasi el viernes un alto responsable rebelde que pidió el anonimato.

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Trípoli culpó a Al Qaeda

El régimen reaccionó diciendo por boca de su portavoz que Al Qaeda está detrás del asesinato.

"Con este acto, Al Qaeda quería señalar su presencia y su influencia en esta región" del este del país controlada por la insurgencia anti Gadafi, declaró Musa Ibrahim en una conferencia de prensa.

La muerte de Yunes despierta el temor a divisiones entre los rebeldes en un momento en que progresan, tanto en el frente diplomático, con el reconocimiento pleno de Francia y Gran Bretaña, como en el militar, con los avances sobre Brega (este) y en las montañas del suroeste de la capital.

Nerviosismo en Washington

Estados Unidos exhortó a los rebeldes a mantenerse unidos y concentrados en su objetivo de derrocar al coronel Muamar Gadafi. "En este tipo de situación dinámica, es importante mantener los ojos en el objetivo, que es la transición democrática para el pueblo libio", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.

También provocó una serie de rumores, algunos de los cuales afirman que los rebeldes detuvieron y mataron al general, sospechoso de traición.

"Les pido que no presten atención a los rumores que las fuerzas de Gadafi intentan propagar en nuestras filas", replicó Abdeljalil el jueves por la noche a la prensa.

Esperando respuestas

Nadie dispone de todas las respuestas, pero "vendrán con el tiempo", aseguró el alto responsable rebelde interrogado el viernes por la AFP, minimizando los riesgos de disensiones internas o un ajuste de cuentas de parte de los soldados que siguieron a Yunes o a miembros de su tribu.

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Dos responsables de la tribu Al Obeidi, a la que pertenecía el general Yunes, estaban presentes el jueves por la noche en la conferencia de prensa de Abdeljalil. Pero justo después del anuncio de su muerte, una decena de hombres armados llegó al lugar disparando al aire. Los periodistas fueron evacuados y un testigo relató luego que los hombres armados pudieron ser calmados y partieron del lugar.

El jueves por la noche, Abdeljalil también llamó a los grupos armados que ofician como milicias en numerosas localidades controladas por los rebeldes a unirse a las fuerzas del CNT.

El sepelio del general

Un millar de personas participó este viernes en los funerales de Abdel Fatah Yunes en Bengasi. La muchedumbre gritó: "¡La sangre del mártir no será derramada en vano!".

Abdel Fatah Yunes era, antes de unirse a los rebeldes, el número dos del régimen del coronel Gadafi. Ocupaba, entre otros cargos, la función de ministro de Interior. En 1969 participó en el golpe de Estado que llevó al poder a Gadafi.

Se unió muy pronto a los rebeldes poco después del inicio del movimiento de protesta el 15 de febrero, al igual que Mustafá Abdeljalil, entonces ministro de Justicia.

Gran Bretaña condenó el viernes el asesinato.

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