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Vuelta a clases, deseo común en Oaxaca marcada por conflictos sociales

Vuelta a clases, deseo común en Oaxaca marcada por conflictos sociales

Autoridades, empresarios, grupos sociales, padres e incluso el sindicato de maestros local esperan que el inicio del curso escolar se desarrolle en paz.

Autoridades, empresarios, grupos sociales, padres de familia e incluso el beligerante sindicato de maestros local esperan que el inicio del curso escolar el próximo lunes en el estado mexicano de Oaxaca, donde rige un fuerte despliegue policial, se desarrolle en paz.

"El regreso a clases comienza como marca el inicio del ciclo escolar, el 24 de agosto", al igual que en el resto del país, confirmó hoy a Efe Moisés Robles, titular del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

Robles es el flamante titular de este organismo, equivalente a un ministerio de Educación local y reformado el pasado 21 de julio por las autoridades para quitar al sindicato el control que durante casi 25 años tuvo sobre esa entidad.

La decisión es parte de una Reforma Educativa promulgada por el presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), que ha representado una inversión superior a los 7.500 millones de pesos (unos 457 millones de dólares).

La reforma incorpora prácticas internacionales, la autogestión de centros por parte de directores padres y una evaluación docente demandada desde hacía años y criticada por los sindicatos.

Miles de maestros marchan en contra de la reforma educativa Univision

Aunque existen rumores de que el más combativo de ellos, la rama oaxaqueña de la Coordinadora Nacional de la Educación, puede ocupar por la fuerza centros educativos, el líder de la CNTE en Oaxaca, Rubén Núñez, dijo esta semana a Efe que, en esta ocasión, optarán por la "resistencia civil pacífica".

Núñez advirtió que comenzarán clases este jueves para desmarcarse del calendario oficial y mostrar su compromiso con las comunidades de uno de los estados más pobres e indígenas de México.

Ese extremo fue matizado luego por Robles, según el cual los profesores arrancarán sus labores antes pero para preparar el material didáctico y acondicionar las aulas.

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Huelgas, marchas y medidas de boicot han marcado durante años la educación en Oaxaca, donde la CNTE cuenta con 80.000 de sus 200.000 afiliados, y han postergado la formación escolar de miles de niños, además de poner en jaque a presidentes, como sucedió con Vicente Fox en 2006.

En la actualidad, sin embargo, nada parece alterar el sentir general en ese estado de que es indispensable una ordenada vuelta a las aulas de los 950.000 niños que cursan primaria allí.

"La decisión del magisterio de regresar a clases es la acertada, y rompe la lógica gubernamental" de buscar "provocación", valoró el dirigente de la organización Servicios para una Educación Alternativa (Educa), Marcos Leyva.
"Afortunadamente van a regresar a clases. Los maestros hacen bien en no oponer resistencia a esta medida", agregó Elsa Patricia Camacho, madre de dos estudiantes.

Francisco Martínez, que tiene tres hijos, reclamó un regreso a clases sosegado para mejorar el bajo nivel educativo local.

"Ni mi esposa ni yo podemos diferenciar las palabras y tenemos muchas faltas de ortografía, como nuestra hija de 9 años", confesó a EFE.

Según una encuesta difundida tras la transformación del IEEPO, una acción que la CNTE calificó de "provocación", un 43,4 % de los oaxaqueños apoya esa medida, por un 35.2% que la rechaza.

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La renovación del organismo implicó el despido del 80% de los cargos directivos adscritos al sindicato que al mismo tiempo recibían otro salario por impartir clases.

El edificio del nuevo IEEPO se abrió el pasado 29 de julio sin registrar incidentes y bajo la vigilancia de la Policía Federal y la Gendarmería, que sustentan el estado de relativa tranquilidad que se respira en Oaxaca.

Aunque Robles aclara que en las escuelas no habrá uniformados, pues allí "no hay mejores garantes que los padres", parte de la ciudadanía critica la fuerte presencia de policías.

Especialmente en la capital, donde se han instalado en edificios públicos y realizan constantes recorridos por las calles y sobrevuelos en helicóptero, como pudo constatar EFE.

La representante de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad de Oaxaca, Yésica Sánchez, lo considera un "estado de sitio y excepción", y denuncia que hay activistas que temen salir a la calle por temor a ser detenidos.

Por contra, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Oaxaca, Benjamín Hernández, subraya que la presencia policial era una "solicitud de la sociedad" desde hacía "mucho tiempo".

Hernández recuerda que el conflicto con el magisterio "ha generado grandes afectaciones, no sólo en la parte económica, sino sobre todo en la parte de los niños y de la sociedad".

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