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Tres presidentes no son multit

Tres presidentes no son multit

Nueva era: el presidente Calderón, el ex mandatario Fox y López Obrador disputan el poder político de México.

Un chiste cada día

CIUDAD DE MÉXICO – "Solamente en un país como México podría suceder semejante monstruosidad", comenta Guillermo Velásquez, de 71 años, mientras observa en el diario La Jornada, una caricatura que hace burla de los supuestos tres presidentes que la nación tiene.

Velásquez se refiere al cartón titulado Sin animadores, del dibujante Bulmaru Castellanos “Magú”, donde se ríe del Presidente constitucional Felipe Calderón; de Andrés Manuel López Obrador, autollamado “Presidente legítimo” tras la derrota electoral, y del ex mandatario Vicente Fox, quien se niega a abandonar los reflectores políticos.

“Si ninguno hace nada por el país, al menos deberían turnarse para hacer un chiste cada día”, comenta el cartonista en su espacio, donde muestra a un par de mexicanos “casi muertos de aburrimiento” ante el desgano de los tres supuestos “jefes de Estado”.

Y es que a últimas fechas, los tres políticos se han colocado en el centro de las discusiones en los cafés, en las calles, en el taxi, a la espera del Metro y en el bus. Los habitantes que hace un año acudieron a las urnas han empezado a mirar con desconcierto el papel que juega cada uno de estos hombres, a un año de los comicios.

Para Carlos Lugo, investigador del posgrado en Sociología de la Universidad Iberoamericana (UIA), el panorama es complicado. “Tenemos un presidente constitucional, un presidente simbólico y a un personaje con una enorme falta de madurez como para dejar el poder”.

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Los medios de comunicación siguen de cerca sus actividades. Mientras Felipe Calderón es condecorado por el gobierno de Belice, López Obrador encabeza su última “"megamarcha”" para recordar el supuesto fraude que lo llevó a perder las elecciones y Vicente Fox finiquita lazos en Europa para “la nueva biblioteca presidencial” que construye en su rancho y llevará su nombre.

Entre el perdón y el olvido

“Ahora sí tenemos un Presidente para cada quien, para todos los gustos”, dice el limpiabotas Roberto Hernández, homónimo del empresario que dirige Banamex, una institución bancaria con más de 41 mil empleados y que en 2006 alcanzó utilidades cercanas a los dos millones de dólares.

Mientras lustra afanoso los zapatos de un hombre, con su sonrisa desdentada asegura que votó por López Obrador porque era el candidato que representaba a los más pobres, como él. Si tuviera oportunidad de volverlo a hacer, seguramente lo elegiría de nuevo.

“De todas formas no importa, porque para nosotros él es el Presidente legítimo, el PAN –el oficialista Partido Acción Nacional- se robó las elecciones”, opinó.

Pero para el ex senador panista Diego Fernández de Cevallos la realidad es otra, “México tiene sólo un Presidente, -Felipe Calderón- que está entero, completo, haciendo su trabajo en términos de la Constitución y apoyado por la mayoría de los mexicanos”.

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“Al señor López Obrador nadie sensatamente lo ubica en la presidencia, considerarlo ahí es una payasada. Salvo que una persona entre al mundo del chascarrillo, de la fantasía o del ridículo podría hablar de varios presidentes”, señaló a Univision.com.

Sin embargo la figura de López Obrador pesa, y mucho. Recientemente llamó a sus simpatizantes del Partido de la Revolución Democrática en el Congreso a rechazar la propuesta calderonista de Reforma Fiscal, uno de los proyectos más importantes de la presente administración.

Para el especialista Carlos Lugo, “Andrés Manuel es una fuerza política real en México, pues tiene un alto porcentaje de seguidores que en un momento dado suman el descontento social de lo que pasa en el país y hacia la política que lleva el presidente Calderón”.

Una fibra política que, a decir del investigador, las autoridades deben disminuir su influencia opositora.

Recientemente, en la prensa trascendió que el Banco de México planea emitir una nueva versión del billete de 20 pesos ($1.8) que actualmente lleva estampada el águila juarista, adoptada durante la campaña electoral por el político izquierdista.

De acuerdo con el diputado Alejandro Sánchez, esto es muestra de que el gobierno federal ha comprendido la amenaza del izquierdista y busca desaparecer de la memoria de los mexicanos todos aquellos símbolos que recuerden a López Obrador.

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“Nosotros ni olvidamos ni perdonaremos el robo de la presidencia y nos mantendremos el tiempo que sea necesario en una resistencia muy firme frente el gobierno usurpador”, señaló en entrevista el ex vocero del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Gerardo Fernández Noroña.

Las cartas en el asunto

Recordó que hace un año su facción política buscó una salida democrática con el recuento de las actas electorales pero al ser rechazada su petición, la única opción fue reconocer a López Obrador como presidente legítimo y formar un gabinete alterno.

“Calderón está ahí como gerente de una sociedad anónima que saquea a la nación y vive acosado, entrando por la puertas traseras, con aparatos de seguridad excesivos y en condiciones francamente lamentables”, indicó el controvertido protagonista de marchas y movilizaciones de su partido.

En el caso de Vicente Fox, es un hombre que vive perdido en su ubicación en el tiempo y lugar –comentó- continúa pensando que es el Presidente de la República, me recuerda al ex dictador Antonio López de Santa Anna en sus últimos días, cuando terminó empobrecido y pensando que era dueño del país.

El asunto es que su protagonismo afecta en gran medida la labor del actual mandatario. Según Lugo, coordinador del diplomado en Análisis Político de la UIA, “incluso ha tenido la grosería de confrontar a Calderón, yo lamento mucho que aún no se hayan tomado cartas en el asunto, porque ya es momento de que los focos no los atraiga Vicente Fox”.

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"Este presidente no se va", espetó recientemente Fox ante los medios de comunicación, quienes no han reparado en críticas, ante su agitada actividad política, un hecho inédito en la historia de los ex presidentes de México.

El taxista Jorge Flores es un sentimental que añora el pasado. Recuerda que en tiempos de la hegemonía del PRI (tercera fuerza en el poder que duró 75 años ininterrumpidos en el poder) estos fenómenos no sucedían, en lo que muchos llaman una dictadura unipartidista.

Según Flores, “con -los ex presidentes- Carlos Salinas (1982-1988) y Ernesto Zedillo (1988-1992) había orden en el país, las cosas estaban calmadas y la gente vivíamos con tranquilidad.

“Ojalá que los tres gobernantes pronto se pusieran de acuerdo y dejaran de pelear, que lo hagan por México, finalmente vivimos en un país muy bonito”, comenta el chofer, mientras lidia con el tránsito atiborrado de Paseo de la Reforma.

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