publicidad

Ritos indígenas visitan DF

Ritos indígenas visitan DF

Exposición muestra la trascendencia de la cultura en una región habitada en su mayoría por indígenas en el centro del país.

Amalgama de culturas

MÉXICO - Los ritos de una región habitada en su mayoría por indígenas en el semidesierto de Querétaro, centro de México, son los protagonistas de "Ra'mui ñañha-meco", una exposición inaugurada hoy en el Museo de Culturas Populares de la capital mexicana.

La muestra, cuyo nombre significa "la ritualidad otomí-chichimeca", pretende revelar la trascendencia de los principales ritos de la zona, sus lugares sagrados y los principales elementos simbólicos, dijo a Efe la antropóloga Beatriz Utrilla, coordinadora de investigación del proyecto.

Utrilla explicó que esta región mexicana fue habitada por los chichimecas hasta la época de la conquista española, cuando desaparecieron, y por otomíes, que es uno de los grupos etnográficos más importantes de México y el sexto con mayor número de población del país.

"La zona es un amalgama de las dos culturas expresadas en todas sus ritualidades", sostuvo la investigadora, a las que agregó la católica después de que frailes franciscanos evangelizaran este área.

Una de las tradiciones más importantes del semidesierto tiene lugar en mayo, cuando se peregrina al gigantesco monolito Peña de Bernal y los cerros El Zamorano y El Frontón para subir allí unas cruces de gran tamaño, ya que para los habitantes de la zona esto significa regresar a la casa de los antepasados, explicó Utrilla.

publicidad

"La cosmovisión dice que de estos cerros bajaron originariamente sus antepasados", dijo, y agregó que se aprovecha para homenajear a la cruz católica y para pedir buenas cosechas y bienestar para sus comunidades.

Ranulfo Martínez, vecino de San Antonio de la Cal en Tolimán, explicó que a cada jefe de familia cuando fallece se le hace un ritual con una cruz de madera fabricada por ellos mismos "que perdurará a través de los tiempos".

Mar de significados

El resto de objetos que pueden verse en la exposición están relacionados especialmente con la Semana Santa, "de los festejos más importantes de la zona porque participa la mayoría de la gente", indicó Martínez.

Explicó que en San Antonio de la Cal viven unas 2 mil 500 personas, y el 80 por ciento de ellas participan en la celebración.

Uno de los objetos más llamativos es la máscara del Mechudo, quien simboliza a un hombre sabio que camina siempre al frente de las procesiones y que participa en todas las actividades de la semana, incluidos los banquetes.

El Mechudo viste de negro con la máscara del mismo color y una vara de membrillo para ahuyentar a los malos espíritus, aseveró.

Martínez recordó que de los 24 mil habitantes de Tolimán, el 60 por ciento habla otomí.

El comisario de la exposición, Alejandro Matsumoto, indicó que la muestra la completan 23 fotografías de estos ritos y costumbres, doce garrochas, que son una especie de lanzas de hasta siete metros cubiertas con telas de alegre colorido, un sombrero típico de las festividades y una olla para preparar el brebaje conocido como "amargura".

Esta bebida ritual es un concentrado de cactáceas.

Todos los objetos de la muestra son auténticos y siguen siendo utilizados en la actualidad, aunque permanecerán en el museo hasta el 13 de julio, cuando finaliza la exposición que espera recibir un promedio de 2 mil visitantes diarios, concluyó Matsumoto.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad