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El gobernador del estado de Chiapas y el director general del IMSS, José Antonio González Anaya, visitaron a los 29 niños hospitalizados.

Plan de vacunación genera desconfianza en México tras la muerte de dos bebés

Plan de vacunación genera desconfianza en México tras la muerte de dos bebés

Dos niños fallecieron y otros 31 fueron internados luego de ser vacunados en una comunidad rural de Chiapas, en el sur de México.

El gobernador del estado de Chiapas y el director general del IMSS, José...
El gobernador del estado de Chiapas y el director general del IMSS, José Antonio González Anaya, visitaron a los 29 niños hospitalizados.

Por Luz Adriana Santacruz  @luza_santacruz, desde Ciudad de México 

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"Siento impotencia e inseguridad. Se supone que un servicio de salud, entre otras cosas, te ayuda a cuidar a tu familia y ahora sientes que los arriesgas". Dulce Morales Salazar es una tantas madres mexicanas alarmadas por la noticia, confirmada el viernes pasado por las autoridades sanitarias, de que dos bebés fallecieron y otros 31 fueron internados luego de ser vacunados en una comunidad rural del estado sureño de Chiapas.

"No sé de qué manera pueda yo volver a vacunar a mis hijos con confianza", se pregunta con miedo Anagaly Ponzio.

Los niños afectados recibieron las vacunas contra la tuberculosis, el rotavirus y la hepatitis B el pasado 8 de mayo, en el marco del Programa Nacional de Vacunación que lleva a cabo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). “Y en cuestión de cuatro o cinco horas se enfermaron”, declaró uno de los padres a la prensa local.

Todos presentaron convulsiones y fueron internados. Dos de ellos perdieron la vida y otros seis se encuentran graves.

Fallecen dos bebés por vacunas en Chiapas, México Univision

Los primeros indicios, según Jose Antonio González Anaya, director del IMSS, apuntan a la presencia de una bacteria en todos los casos, lo que descartaría el mal estado de las vacunas.

Sin embargo todavía hace falta una investigación más a fondo que dé a conocer por qué se complicó el estado de salud de los niños.

Por lo pronto, los frascos de las vacunas sobrantes fueron trasladados a Ciudad de México, donde están siendo analizados por la Secretaria de Salud.

El lamentable episodio ocurrió en La Pimienta, una comunidad marginada del municipio de Simojovelen del estado de Chiapas, donde el 93.2% de la población vive en la pobreza y el 68.6%, en extrema pobreza, según datos de la Secretaria de Desarrollo Social. Un lugar donde el 95.3% de los habitantes padece carencias en el acceso a la seguridad social.

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El estado ya vivió una situación similar en 2002, cuando al menos 24 recién nacidos murieron en el hospital de la localidad de Comitán por falta de recursos materiales y humanos en dicho hospital.  Este caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que en 2014 decidió reabrir el proceso penal contra el entonces gobernador Pablo Salazar por su presunta responsabilidad en lo ocurrido.

Este fin de semana, el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello y José Antonio González Anaya, visitaron el hospital donde los niños presentaron reacciones adversas, y ambos se comprometieron a investigar las causas tras la muerte de los dos bebés.

Madres exigen que sus hijos no sean vacunados Medio Tiempo

"No me quiero comprometer a decir que esta misma semana se darán a conocer los resultados (de la investigación). Es difícil saber qué pasó con las vacunas", admitió González Anaya en una entrevista con la emisora local Radio Fórmula.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también abrió una investigación y envió a dos representantes a La Pimienta para conocer de manera directa lo ocurrido.

"Este es un caso lamentable y se deben de esclarecer los hechos. También hay que investigar si las víctimas tenían antecedentes de desnutrición o si sus condiciones no eran las mejores antes de ser vacunados", comentó a Univision.com el doctor Luis Clemente Jiménez Botello, profesor de la carrera de Medicina de la Escuela de Ciencias para la Vida del Tecnológico de Monterrey.

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Ante el escándalo, el IMSS anunció la suspensión temporal del programa vacunación. En principio se dijo que la medida sería aplicada a nivel nacional, pero luego decidió que aislar solo los lotes de vacunas para la hepatitis B que fueron enviadas al municipio de Simijovel.

"Desde el momento que supimos lo que pasó, se localizó el lote y se resguardaron (las vacunas). Se aisló el problema y solo se enfocó en Chiapas", señaló José Antonio González, director del IMSS.

Días antes, esta institución de salud pidió confianza en sus campañas de vacunación: "Han demostrado ser una de las estrategias de salud pública con mayor efectividad para disminuir la presencia de enfermedades prevenibles en la población. Es por ello que el resto de la campaña de vacunación se sigue realizando en el Instituto de manera normal en todo el país", explicaron mediante un comunicado de prensa.

Pero las madres mexicanas no confían y muchas han preferido postergar la vacunación de sus hijos hasta tanto se determine con exactitud qué ocurrió en Chiapas.

Roma Cirerol de Gómez es una de ellas. "Pensaba vacunar a mi hijo esta semana de su última vacuna de hepatitis B pero al enterarme de la noticia lo primero que pensé fue: ‘Gracias a Dios que no lo lleve antes’. Uno confía en que lo llevas para cuidarlo, en que el IMSS te ayuda a proteger a tus hijos con las vacunas gratuitas y pasa esto, que no fue un caso de pocos niños sino de más de 20. La verdad sí da miedo. ¿Nos van a decir toda la verdad cuando obtengan conclusiones?", se pregunta.

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Aunque las investigaciones aún no revelan qué fue lo que pasó con los 31 niños, la comunidad médica consultada por UnivisionNoticias.com coincidió en que la falla pudo estar en la llamada "cadena de frío".

Según explicó el doctor Jiménez Botello, desde el mismo momento en que se producen hasta que son administradas, las vacunas deben ser almacenadas a una temperatura que oscila entre los 2 y los 8 grados centígrados. Lo preferible, es que permanezcan a 4 grados centígrados.

"También se deben de transportar desde los almacenes hacia las fábricas en camiones con aditamentos para refrigerarlas y una vez que son repartidas al personal del sector salud, ellos deben resguardarlas en gel. Además, desde el momento en el que se hace la vacuna, se debe de registrar su temperatura cada 20 minutos con termómetro en mano", agregó el especialista.

El doctor Jiménez Botello no cree, sin embargo, que la vacunación represente un riesgo para los niños mexicanos y hace un llamado a la población para que no deje de participar en estos programas.

"Descarto que todo el lote (de vacunas) haya estado mal. Tendríamos más casos, tanto en los municipios de Chiapas como en todo el país y hasta ahora no se ha habido más detecciones", comentó el médico.

"Las madres no deben de dejar la vacunación. Si no, tendremos brotes de enfermedades que debieron permanecer controladas y todo por haberse generado una alarma", finalizó Jiménez.

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