publicidad

México celebró primera boda tr

México celebró primera boda tr

La unión de Mario y Diana fue el acto principal del Día Internacional de Lucha contra la Homofobia en México.

Ya son 'marido y mujer'

CIUDAD DE MÉXICO – Un ingeniero que transformó su cuerpo en el de una mujer y la celadora de un penal que se operó para cambiar de sexo se unieron hoy en matrimonio civil en el acto central del Día Internacional de Lucha contra la Homofobia en México, país donde hubo 876 asesinatos por orientación sexual entre 1995 y 2006.

En la ceremonia, celebrada en un juzgado de la capital mexicana, Mario tuvo que emplear su nombre de nacimiento, María del Socorro Sánchez, para poder casarse legalmente con Diana, cuyo nombre legal es José María Guerrero.

"Con nuestros papeles de nacimiento en regla no hay ningún principio legal que nos impida casarnos, ya que la normativa respecto al matrimonio civil no contempla apariencias ni cambios físicos", explicó Mario.

Diana vistió un vestido ajustado blanco, aunque no de novia, y Mario, con barba gracias a las hormonas masculinas que toma, estrenó un traje que lució con una camisa rosa y una corbata guinda.

Ambos portaron a modo de banda la bandera del arco iris por la diversidad sexual, que también presidió el salón donde se celebró la audiencia y cuyos colores también adornaron una de las tartas nupciales.

Diputados, senadores, sexólogos, familiares, medios de comunicación, amigos y compañeros del colectivo de gays, lesbianas y personas transgénero del que forman parte fueron testigo del intercambio de argollas de oro en la ceremonia que convirtió a Mario y Diana en "marido y mujer".

publicidad

La novia contuvo las lágrimas durante el enlace, no así el novio, que lloró incluso en el banquete.

Su deseo original era casarse por la Iglesia Católica, pero ésta no se lo permitió "por haber cambiado de apariencia", aclaró Mario.

Aun así no piensan rendirse y planean mandar una petición por escrito a la Arquidiócesis de México pidiendo que argumenten los puntos del derecho canónigo donde se especifica que el cambio de apariencia es un impedimento legal para contraer santo matrimonio.

Si aún así no lo logran, planean acudir a la Iglesia Anglicana para hacer realidad su sueño de recibir ese sacramento.

"Quiero ver a Diana caminando por el pasillo de la Iglesia con su vestido blanco, ella sí se lo merece, porque, en cierta manera, ella siempre se mantuvo virgen", ya que "nunca utilizó sus órganos sexuales" ni como hombre ni como mujer, aseguró Mario.

México, bastión del odio homofóbico

Su enlace es un exhorto a los diputados del congreso del Distrito Federal para que aprueben definitivamente la Ley de Cambio de Nombre y Adecuación Sexual en caso de Cambio de Sexo o Discordancia con Identidad o Expresión de Género, presentada el 31 de enero pasado.

Esta iniciativa contempla cambios en el Código Civil, en el Código Penal y en la Ley de Salud del DF para que el Gobierno capitalino asuma el coste de cirugías de cambio de sexo y los transexuales puedan modificar su nombre y género en el registro civil.

publicidad

El viernes diputados del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) denunciaron que la comunidad gay, lésbica, bisexual y transgénero en México está estigmatizada, es considerada antinatural e incluso condenada a ocultar sus sentimientos y a vivir en la clandestinidad.

El 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud estableció esa fecha como Día Internacional de la Lucha contra la Homofobia, al suprimir la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

La organización civil mexicana Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odio por Homofobia ha documentado 420 asesinatos por odio homofóbico entre 1995 y 2006 en México, pero de acuerdo con cifras del gubernamental Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) 876 personas fueron asesinadas en ese período debido a su orientación sexual.

Debido a la presión social por cumplir con los roles de género, entre el 20 y 30 por ciento de los homosexuales mexicanos se casan con personas del género opuesto y tienen hijos.

Por eso se estima que entre 300 mil y 500 mil ciudadanos tendrían un padre o madre homosexual.

Mario y Diana tienen previsto celebrar su luna de miel en Miami, invitados por un programa de televisión, y sus planes de futuro incluyen trasladarse a vivir a Hidalgo, en el centro de México, y más adelante emigrar a Canadá.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad