publicidad

Los estudiantes de Ayotzinapa volvieron a las rutas: tomaron camiones y buses

Los estudiantes de Ayotzinapa volvieron a las rutas: tomaron camiones y buses

Tomaron de nuevo camiones con alimentos y buses. Se mantienen movilizados tras la desaparicion de sus 43 companeros.

Por María Arce, enviada especial a Guerrero

Una “actividad de secuestro”. Así llamaron hoy estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa a la toma de buses y camiones cargados de alimentos que realizaron en la ruta que une su colegio con la ciudad de Chipalcingo, la capital del Estado de Guerrero, México.

A 16 días de la desaparición de 43 de sus compañeros en la localidad de Iguala tras un brutal ataque policial, los estudiantes volvieron a tomar buses.

Los jóvenes aspirantes a maestros repitieron la modalidad que en Iguala provocó la feroz represión de policías municipales, quienes los balearon, hiriendo a 25 de sus compañeros y matando a 6 personas.

Tras deliberar en la escuela este mediodía, los alumnos salieron de la escuela a las 2.45 pm con rumbo a Chilpancingo y al llegar al puente ubicado sobre el kilómetro 267 de la carretera 95 que une el DF con Acapulco -y que lleva a la capital de Guerrero- detuvieron los cinco buses en los que viajaban y cortaron el tránsito. Allí, esperaron a que llegaran camiones con alimentos y buses.

Los primeros en toparse con la caravana fueron  dos camiones que transportaban panes y dulces y un autobús de larga distancia. Luego, otros dos camiones con alimentos y cuatro autobuses que iban en dirección al DF. A todos los detuvieron y los tomaron.

A los choferes de los camiones transportadores de alimentos les pidieron que se bajaran y siguieran su camino.

publicidad

“Fue de sorpresa, vi el retorno, pero ya no me los pude quitar de encima”, dijo a UnivisionNoticias.com Onassis, a quien era la segunda vez que los alumnos de Ayotzinapa le quitaban su vehículo. “Fueron tranquilos. Nos dejaron sacar las cosas que tenía ahí. Pero el vehículo se lo llevan junto con todo el producto”, contó.

Para otro de los choferes fue su primera vez. “Sabíamos que estaban los normalistas. Nos habían avisado. Pero no pensamos que iba a pasar esto”, dijo Juan Alberto. Y agregó: “A otros compañeros les tocó también. Ahora no queda más que avisarle al jefe”.

Los conductores conocen como se mueven los estudiantes de Ayotzinapa. Las empresas también. Por eso no oponen resistencia. Saben que los buses serán devueltos en unos días. Los camiones también, aunque sin mercancías. Como si fueran Robin Hood, los estudiantes reparten los productos que consiguen entre sus compañeros. Y cuando estos sobran, como ocurrió estos días con un camión de gaseosas, salen a vender los productos para recaudar fondos para sus movilizaciones.

Con sus rostros cubiertos por pañuelos, camisetas, gorros y hasta mascaras de luchadores, los alumnos pidieron a UnivisionNoticias.com que no grabara sus facciones. Los jóvenes se habían acercado al vehículo que transportaba al equipo para advertir lo que iba a suceder y por seguridad recomendaron no acercarse demasiado. “No sabemos lo que va a pasar”, dijeron.

publicidad

Aunque durante la toma no hubo violencia, si se vivieron momentos de tensión. Sobre todo, cuando se empezaron a escuchar sirenas a la distancia. La posibilidad de que fuera la policía puso los nervios de los estudiantes de punta. Era una ambulancia, a la que dejaron pasar sin demora.

Otro de los momentos tensos ocurrió cuando un grupo de alumnos detuvo a un camión de combustible. Lo revisaron y lo dejaron ir.

También habían dejado ir a los pasajeros de los autobuses, quienes fueron trasladados, junto con sus pertenencias, a otros vehículos para que pudieran seguir y llegar a destino.  

Poco después y con la toma llegando casi a una hora, los estudiantes pidieron a los conductores de los cinco buses que los siguieran. “No sé qué voy a hacer. Este bus es mío. No es de la empresa”, se agarraba la cabeza uno de los choferes.

Una vez en la escuela, los alimentos que obtuvieron serán repartidos entre sus compañeros, los alumnos de otras escuelas que se han mudado a Ayotzinapa para apoyarlos tras la masacre y los familiares de los 43 jóvenes desaparecidos en Iguala el 26 de septiembre pasado.

Aquel día, los estudiantes habían ido a esa ciudad a realizar una toma de buses como la de hoy. Pero aquella terminó mal. Un grupo de policías municipales los emboscaron cuando salían de Iguala, les dispararon a mansalva masacrando a 6 personas e hiriendo a 25.

En la oscuridad de la noche, 43 estudiantes desaparecieron. Los sobrevivientes de Iguala los buscan desde entonces y se mantienen movilizados. Entre jornadas de búsqueda como la que tuvieron ayer, protestas y marchas en Chilpancingo como la del miércoles pasado, los estudiantes mantienen su lucha  y sus reclamos: que les mejoren las condiciones en el internado en el que se preparan para ser maestros rurales, que les otorguen más fondos para alimentos y que sus amigos aparezcan con vida.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad