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Julio César Mondragón junto a su esposa Marisa y su hija. Foto gentileza de Marisa Mendoza.

Juntan donaciones para la bebé de uno de los normalistas asesinados

Juntan donaciones para la bebé de uno de los normalistas asesinados

Juntan pañales y leche para la hija de Julio César Mondragón, uno de los 6 fallecidos durante el ataque en Iguala.

Julio César Mondragón junto a su esposa Marisa y su hija. Foto gentileza...
Julio César Mondragón junto a su esposa Marisa y su hija. Foto gentileza de Marisa Mendoza.

Leche, pañales y ropa para una beba de apenas 4 meses. En una ong mexicana acopian suministros para la pequeña hija de Julio César Mondragón, uno de los 6 fallecidos que dejó el ataque de policías en Iguala.

Toda la solidaridad en marcha para ayudar a la mujer del estudiante, una de las víctimas de la Escuela Normal de Ayotzinapa.  

Las donaciones, que recibirá Marisa Mendoza Cahuantzi, en nombre de su hija servirán también para rendir homenaje a Julio César, quien fue asesinado el 26 de septiembre por policías municipales de Iguala, luego de que un grupo de unos 80 estudiantes de la escuela tomaran dos buses para utilizarlos durante sus prácticas por el Estado.

Familiares y amigos de Julio Cesar, que se convirtió en un símbolo de la masacre, convocaron a la gente a solidarizarse donando leche, pañales, ropa y alimentos para Melisa Sayuri, la hija de Julio César. También se abrió una cuenta bancaria para donar dinero.

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La familia del Julio Cesar participó de una misa en memoria del joven en la Parroquia de Santa de la Asunción, ubicada a un costado del Centro Universitario Cultural. La ceremonia fue oficiada por el cura y defensor de derechos humanos Miguel Concha.

Julio Cesar se convirtió en un símbolo de la masacre por la crueldad de los atacantes. Su cuerpo fue hallado con el rostro desollado y los ojos arrancados. Marisa Mendoza tuvo que reconocer a Julio César Mondragón por las ropas que traía puestas aquel día.

"¿Está segura que quiere verlo? Tiene que ser muy fuerte", insistían los forenses. "Pues pasé. Jamás nos dijeron que Julio César había sido encontrado así, en ese estado... fue desollado", contó Marisa Mendoza, días después de la masacre por la que hay más de 50 detenidos.

Marisa se enteró de la muerte de su esposo por Facebook. "En el Internet subieron varias fotografías, entre ellas la de Julio César. Entonces, como yo conozco su ropa, conozco parte de su cuerpo y todo, descubrí que era él", explicó.

La desesperación de no saber nada de su esposo la llevó hasta Ayotzinapa. Los estudiantes que viajaban en el camión con su esposo le recomendaron que fuera al Semefo (Servicio Médico Forense) a reconocer el cuerpo de Julio César.

"Sentí mucha tristeza de que ya no volvería a ver a Julio César y se me vinieron muchas imágenes, así como si yo hubiera estado con él en el momento en que le hicieron eso, de que le quitaron la cara completa, vivo, torturándolo de la manera más cruel, porque ni siquiera tenía impacto de bala, solamente tenía muchos golpes, en la parte del pecho, la cintura, la manos", dijo Marisa.

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Mientras los normalistas se movilizan por Marisa y la hija de Julio César, también recolectan firmas para exigir la aparición con vida de los estudiantes desaparecidos. Bajo el lema #SiFirmasNoSeOlvida, los estudiantes juntan firmas en el Monumento a la Revolución junto a Amnistía Internacional.

Mañana y pasado, en el estado de Guerrero, donde ocurrió la masacre y donde aún buscan a 42 de los 43 estudiantes desaparecidos aquella noche, se homenajearán a Jorge Alexis Herrera y Gabriel Echeverría, otros dos alumnos que fueron asesinados por la policía pero en diciembre de 2011.

En aquella ocasión, estos alumnos y sus compañeros habían tomado puestos de peaje de la Autopista del Sol que une Acapulco con Ciudad de México, cuando fueron reprimidos por la policía. Alexis y Gabriel fallecieron en el ataque.

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