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Hallan auto relacionado con el crimen del fotoperiodista Rubén Espinosa

Hallan auto relacionado con el crimen del fotoperiodista Rubén Espinosa

El vehículo robado que pertenecía a una de las mujeres asesinadas fue hallado. Las autoridades informaron que el equipo de videovigilancia estaba averiado.

Nuevas pistas sobre asesinato de periodista mexicano /Univision

Rodeado de sus amigos, colegas, familiares y  su mascota Cosmos, el fotoperiodista mexicano fue sepultado en un panteón de la Ciudad de México, tres días después de haber sido encontrado sin vida en un apartamento con el tiro de gracia y huellas de tortura junto con otras cuatro mujeres.

Entre aplausos, porras y gritos, fue recibido el ataúd de Espinosa Becerril a su ingreso al panteón

Patricia Espinosa, hermana del colaborador de Proceso y Cuartoscuro, comentó: “solamente puedo decirles que mi hermano era una persona de bien, un ser humano excepcional y un hijo como nadie, queremos decirles que tomen el ejemplo de Rubén y sobre todo esa fuerza para no callarse".

Lea: Veracruz, lugar letal para el periodismo.

Las cámaras no servían

En tanto, según avances de la investigación difundidos por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, especialistas confirmaron que el equipo de videovigilancia del edificio en el que Rubén, la activista Nadia Vera y otras tres mujeres fueron asesinados, estaba averiado.

Asimismo se informó que el vehículo robado que pertenecía a una de las mujeres asesinadas, presuntamente de origen colombiano fue hallado abandonado en calles del sur de la Ciudad de México. Es un Ford Mustang rojo modelo 2006, placas 486 VRN.

La dependencia explicó que derivado de una inspección en el departamento, ubicado en la calle Luz Saviñón, en la colonia Narvarte, agentes del Ministerio Público encontraron el tarjetón de circulación del auto.

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Las autoridades capitalinas ya solicitaron al consulado de Colombia en México información sobre la identidad de la dueña del automóvil y al Instituto Nacional de Migración (INM) sobre su calidad migratoria.

Dan el último adiós a Rubén

"Se nos fue uno que era de lo mejor de nuestra casa", dijo a Efe Alejandro Meléndez, uno de los fotoperiodistas más conmocionados durante el entierro de Espinosa en un céntrico panteón de Ciudad de México, donde desde el lunes descansan sus restos.

Meléndez lo recuerda como un profesional en toda la palabra, que tomaba fotos donde pocos y además hacía entrevistas a la gente de a pie, y al referirse a su asesinato asume que se han llevado al mensajero, pero su mensaje se queda.

"Su cuerpo descansó, sus ideas están vivas", declaró el fotógrafo, que interrumpió la solemnidad de las exequias para acercarse a la tierra donde quedó sepultado para siempre su amigo y ponerle al lado una pequeña cámara fotográfica.

Por fotos como estas perseguían a Espinosa

Con el espíritu de equipo con el que se mueven aun cuando sean de medios diferentes, los fotógrafos recordaron este lunes a Espinosa sin llanto y varios dijeron tener vivo en la memoria el último encuentro con su colega.

"Fue hace dos semanas, le gustaban las tortas cubanas y nos comimos una grande. Tenía buen apetito, aunque era flaco y su espíritu era muy libre. Le gustaba la música punk, el reggae y las canciones de Manu Chao. Tenemos miedo, pero estamos decididos a cumplir su mayor deseo, que estuviéramos unidos", dijo Josué Marín.

No se llama Josué ni se apellida Marín, pero pide que lo identifiquen así porque él también está amenazado y no quiere darle pistas a quienes están enojados por sus denuncias y tal vez lo quieran asesinar.

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Es el mismo ruego de Claudia, que sentada al lado de la tumba parece hacer una oración por el descanso del alma de Rubén y accede a hablar siempre y cuando no se divulgue su apellido.

"Tenía una cita con un amigo que lo iba a entrevistar para un documental sobre fotoperiodistas; yo los había puesto en contacto y habían quedado para verse antes de un viaje que tenía Rubén a Puebla el fin de semana, pero me lo mataron", dijo con voz quejosa.

Con 102 comunicadores asesinados desde 2000 hasta 2014, México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

"Es duro morir por hacer bien tu trabajo", se lamentó Saúl López, quien trabaja en la agencia de fotografía Cuartoscuro, donde Espinosa colaboraba.

Espinosa, quien habitualmente desempeñaba sus labores en el estado de Veracruz (este), fue asesinado en un apartamento de la Ciudad de México junto con la estudiante y defensora de derechos humanos Nadia Vera y otras tres mujeres.

Según informes de organismos de derechos humanos, los cinco tendrían marcas de tortura en sus cuerpos.

Gobernador de Veracruz ofrece apoyo para investigar

Por su parte y pese a las acusaciones que ha recibido de organizaciones sobre su presunta responsabilidad en el crimen, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, emitió un comunicado para informar que su gobierno “ofreció su apoyo total” al jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, para esclarecer este homicidio.

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Según el gobierno, Duarte le llamó a Mancera para informarle que solicitó al titular de la Fiscalía veracruzana, Luis Ángel Bravo Contreras, comunicarse con el procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, para colaborar “en lo necesario”.

En México ha sido común que cuando se registran ataques a periodistas las autoridades suelen rechazar de inmediato que tengan algo que ver con su trabajo profesional, aunque el país es considerado el más peligroso en Latinoamérica para ejercer esa profesión.

Un 90% de los asesinatos de periodistas en México desde 1992 han quedado impunes, según el Comité para la Protección de Periodistas.

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