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En la mira 400 mil policías me

En la mira 400 mil policías me

En México no existen condiciones para construir corporaciones policíacas honestas, sostuvieron especialistas en seguridad nacional.

Un paso importante

CIUDAD DE MÉXICO – En México no existen condiciones para construir corporaciones policíacas honestas, a pesar de las recientes depuraciones el interior de las agrupaciones de Seguridad Pública federal.

Esa es la principal conclusión de especialistas consultados por Univision Online sobre la noticia acerca de los más de 400 mil policías de todo el país que -según denuncia periodística del diario La Jornada- están siendo investigados por la Fiscalía mexicana, por presuntos actos de corrupción o supuestos vínculos con la delincuencia organizada.

El coordinador del Diplomado en Seguridad Nacional de la Universidad Iberoamericana, Erubiel Tirado, aplaudió las acciones de las autoridades federales para contrarrestar el clima de desconfianza que priva al interior de las corporaciones, pero dijo que eso "no basta".

"Estamos viendo una aplicación discrecional de la justicia donde la Policía se convierte en juez y parte de la situación", declaró.

"Además se tardaron mucho para dar este paso", comentó René Jiménez, especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México, para quien las recientes acciones parecen más un golpe mediático que una maniobra efectiva de combate a la descomposición del Estado.

Un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública informó de las averiguaciones que se hacen entre los uniformados envueltos en sospechas de corrupción y señalados por el ineficaz cumplimiento de sus tareas.

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Pero para Jiménez la información no es nueva. "Los ciudadanos nos hemos dado cuenta de que agentes, comandantes y jefes policiacos aparecían enrolados como protectores, participantes e incluso líderes de las mafias del país, ante la indiferencia de las autoridades federales".

La desconfianza cunde

Las investigaciones aparecen justo un día después de que el gobierno del presidente Felipe Calderón destituyera a 284 jefes de dos corporaciones adscritas a la Secretaría de Seguridad Pública, entre ellos 34 altos mandos de ambas instituciones.

Para Erubiel Tirado, esto es sólo un reflejo del grave problema que sufren las autoridades del país para garantizar controles efectivos de supervisión, incluso, de la conducta de los agentes encargados de cuidar el orden.

"Habrá que ver lo que sucederá con ellos, si van a castigarlos o no", indicó Jiménez, "habrá que investigarlos, buscar quienes son sus conexiones y sus socios, para encontrar el camino que siguen las redes de corrupción en México, como ha ocurrido en la lucha emprendida contra las mafias en la Unión Europea".

El regresó de la vieja guardia

René Jiménez expresó su temor sobre la identidad de los elementos que sustituirán a los mandos destituidos.

Y es que en la prensa de México trascendió que estos puestos serán remplazados por efectivos de las extintas Policías Federal de Caminos y Judicial Federal, corporaciones desmanteladas por su incapacidad y sospechas de corrupción.

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En su lugar, fueron creadas la AFI y la PFP, ahora bajo un proceso de depuración que ha causado controversia entre las distintas facciones políticas e intelectuales mexicanas.

No es la primera vez que en la historia de las corporaciones policiacas se lleva a cabo una 'limpieza' de estas magnitudes, recordó Tirado. "En los años 80 ya se habían llevado a cabo reestructuraciones de elementos de este mismo calibre, con resultados poco alentadores".

Incluso el presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, alertó del riesgo de que los oficiales destituidos "vayan a incorporarse a las organizaciones criminales".

Según Tirado la experiencia no indica lo contrario. Históricamente el Ejército y las corporaciones han alimentado con recursos humanos al crimen organizado.

"Mientras no se construya una reforma judicial que garantice un andamiaje legal y operativo, en México no tendremos una policía mejor", concluyó.

Un total de mil 661 corporaciones policíacas, que suman 420 mil agentes, operan en todo el país con marcos normativos diferentes y sin coordinación entre sí. El 93 por ciento es municipal o estatal.

En lo que va de año han sido asesinadas casi mil 400 personas en sucesos atribuidos a las bandas que controlan el crimen organizado, según estimaciones de la prensa mexicana.

Entre los fallecidos hay decenas de policías que, al parecer, perdieron la vida por ajustes de cuentas entre grupos criminales que los usaban para su protección y otros fines.

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