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El drama de las adolescentes embarazadas hace que muchas de éstas sólo actuen precipitadamente en cuanto a sus hijos se refiere.

El drama de las madres adolesc

El drama de las madres adolesc

En México hay más de medio millón de madres adolescentes, quizá por falta de acceso a la educación sexual.

El drama de las adolescentes embarazadas hace que muchas de éstas sólo a...
El drama de las adolescentes embarazadas hace que muchas de éstas sólo actuen precipitadamente en cuanto a sus hijos se refiere.

Embarazo temprano

Aunque el rol de la madre se ha modificado, adecuándose a los vertiginosos cambios de nuestra sociedad, hay patrones que se repiten. Uno de ellos es el de las madres adolescentes, de las que en México hay más de medio millón.

Según datos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), 585 mil madres mexicanas son adolescentes. Otra estadística indica que 17.4 por ciento de los embarazos registrados en 2005 fueron protagonizados por chicas menores de 20 años.

“Yo tenía catorce años, iba en la secundaria cuando conocí a un chico de 18 con quien empecé a salir. A los tres meses de relación salí embarazada y comenzaron los problemas. Al enterarse mi mamá, me pegó muy fuerte.

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"Me salí de mi casa y me obligaron a casarme con él. Antes de que pasara una semana, Armando y yo ya estábamos casados”, platicó Patricia, ahora de 23 años.

Riesgo para ambos

Según los Cuadernos de Salud Reproductiva del Consejo Nacional de Población (CONAPO), el embarazo en mujeres muy jóvenes –menores de 20 años de edad-, presenta una mayor probabilidad de muerte neonatal y perinatal.

“Mi embarazo fue muy feliz hasta los siete meses. Entonces, Armando se desentendió y para cuando yo salí del hospital mis objetos personales ya estaban en casa de mis padres. Aída, mi hija, me reanimó. Al tenerla entre mis brazos los problemas se hicieron chiquitos y  ella me dio la fuerza que necesitaba para seguir adelante”, dijo Paty sonriendo al pensar en su hija.

El mismo estudio agrega que el embarazo en edad temprana tiene múltiples repercusiones negativas para los individuos y sus desarrollos personales, además de que también influye en el conglomerado social.

“En muchos casos –reza el texto- el embarazo en la adolescencia es el resultado de la falta de acceso de las y los adolescentes a la información, a los medios y al poder de decisión necesario para ejercer su derecho a determinar cuándo tener sus hijos (as)”.

'¿En qué estabas pensando?'

“Recuerdo que durante mi embarazo, los doctores me miraban y me decían '¿en qué estabas pensando? Eres una niña'. Eso me hacía sentir mucho temor al dolor, y al hecho de ser madre".

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La maternidad entre adolescentes ha descendido. En 2005, el CONAPO estimó 71.5 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años, mientras que según la tendencia, para 2008 se esperan unos 63 en la misma escala (según las Proyecciones de Población 2005-2050).

“Al terminar mi relación con Armando, tuve que irme a trabajar. Conocí a Saúl, y tras un año de relación, decidimos vivir juntos en casa de mis papás. Pasaron unos seis o siete meses de esta nueva vida, cuando llegó un segundo embarazo.

"La felicidad de Saúl por la noticia duró solo un par de semanas y se fue a vivir a Estados Unidos, argumentando que yo ya no era la misma, que de todo me quejaba y todo me dolía. Un segundo embarazo me volvió a hundir en la depresión, que terminó cuando tuve entre mis brazos a mi hijo”.

Violencia familiar

La violencia es una realidad que enfrentan las adolescentes casadas o unidas. Del total de estas mujeres de 15 a 19 años, el 42.8 por ciento ha sufrido violencia emocional, según las estadísticas de CONAPO, que revelan además que de violencia económica ha sido víctima el 36.2, mientras que 18.5 por ciento ha sufrido violencia física y el 6.9 porcentual violencia sexual.

“Saúl volvió y nos llevó a vivir con él. Y de esa relación, vino pronto otro embarazo. Él se enfadó y me dijo que él ya no quería otro embarazo y que estaba seguro de que yo tampoco. Me pidió que lo supiera comprender y de nuevo partió a Estados Unidos. Así, volví una vez más a casa de mis padres con mis dos hijos y esperando un tercero”.

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El apoyo de los padres

Seis de cada diez madres solteras viven con sus padres, con quienes comparten las responsabilidades del cuidado e incluso, la manutención de los hijos. Esto lo revela el Censo de Población y Vivienda que se llevó a cabo en México en el año 2000.

“Mis padres me volvieron a tender su mano. Con mucha tristeza, por cierto. Solamente tuve el apoyo de ellos, pues mis hermanos me dieron la espalda, me juzgaban. Yo sabía que no podía sentir compasión por mí, ni ponerme a pensar que me habían visto la cara tres veces, porque lo que pasó yo lo provoqué”, dice Paty, cuyos ojos negros y grandes se llenan de tristeza por momentos.

“Mi mamá lloró mucho al verme llegar con mis dos niños y de nuevo embarazada. Después empezaron las carencias, y con mi barriga de cinco meses salí a buscar empleo. Lo conseguí, aunque reuní muy poco dinero antes de que Angélica llegara al mundo.

“Creo que para mi madre fue tan doloroso que decidió brindarme su apoyo una vez más. Me dijo que ahora yo tenía que poner de mi parte para que esto no me volviera a suceder o perdería su ayuda; sin embargo, no era la primera vez que escuchaba eso. Mi madre siempre ha estado ahí”.

Paty celebrará este día de las madres como muchos años atrás no lo hacía. Más que enfocarse en vivir su papel de madre, que asimiló a temprana edad, este 10 de mayo vivirá su papel de hija, que ha descuidado por algunos años.

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“No me siento bien. No estoy bien. Pero cada que llego a casa y me reciben con esas tres sonrisas y abrazos, siento que tengo motivos para seguirlo intentando”, concluyó tras un largo suspiro.

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