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Canje de armas por dinero en México

Canje de armas por dinero en México

"Es un peligro tener estas cosas en casa, además necesitamos el dinero", confiesa un joven mientras palpa sus fusiles.

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"Viva Sin Armas"

MÉXICO - "Es un peligro tener estas cosas en casa, además necesitamos el dinero", confiesa un joven mexicano mientras palpa una gran bolsa negra de plástico en la que guarda dos fusiles y espera su turno en la fila de un programa canje de armas por dinero en Ciudad de México.

La fila del programa "Viva Sin Armas, Canje x Dinero 2010" parece nunca achicarse, se nutre constantemente de decenas de "valientes", como les llaman a sus beneficiarios algunos funcionarios de la Secretaría de Seguridad de la capital, que organiza el evento junto con el ministerio de Defensa.

El programa se puso en marcha en 2004, cuando los índices de violencia comenzaron a agravarse por el crimen organizado. Se aplica todos los años en varios estados del país y por periodos de tres a cuatro días en diferentes meses.

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Cuenta con un presupuesto que crece año con año. Diez millones de pesos (casi 800 mil dólares) serán repartidos este 2010 entre los "valientes". En 2009, un total 1,560 armas fueron entregadas en la capital en el marco de este programa.

El programa funciona a pesar de la sensación de inseguridad y desconfianza hacia las fuerzas de seguridad, que se acentúa día a día con reportes de muertos por crimen organizado: casi 23 mil en los últimos tres años y medio, según cifras del gobierno que los atribuye a pugnas entre narcotraficantes.

"La necesidad de dinero es más grande que el miedo", añade el delgado joven, con apariencia de rastafari y gafas oscuras para quedar en el anonimato, quien explica que adquirió sus armas de alto poder "por protección".

Los participantes, la gran mayoría de los cuales se niegan a ser entrevistados, reciben por cada arma a veces no más de 15 dólares si están inservibles, o hasta 600 dólares si son de alto calibre.

No hay un límite de armas por persona, por lo que una sola persona puede llevarse miles de dólares, muy atractivos en un país donde el salario mínimo diario es de menos de cuatro dólares.

"Esta semana una señora obtuvo 75 mil pesos (casi 6 mil dólares por diez escopetas calibre 12)", dice Rodolfo Rivera, de la secretaría de Seguridad capitalina.

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Contra el contrabando

Participar en el programa no requiere más que la determinación de llegar al punto de canje, que la última semana estuvo ubicado en la glorieta de los Insurgentes, ubicada en pleno corazón de la Ciudad de México y transitada por miles de personas.

Algunos han tenido que viajar hasta dos horas en transporte público con sus armas escondidas en cajas de cartón, maleteros, o simples bolsas obscuras.

Los participantes no necesitan dar ni su nombre, ni dirección, ni explicación alguna sobre la prodencia de las armas, así sean lanzacohetes RPG-22, lanzagranadas M72-A3 antitanque, morteros de 40 milímetros o las granadas que han sido entregadas a lo largo del programa.

"La intención es retirar el mayor número de armas en manos de civiles para disminuir la delincuencia y los accidentes, se trata de prevenir el delito", añade Rivera.

Pero el mismo Rivera reconoce que aunque el éxito del programa continúe, no será completo si no se detiene el tráfico de armas de Estados Unidos a México. Las cifras oficiales indican que el 90% de estos artefactos han sido traficados por la frontera norte entre ambos países.

Sólo en la frontera sur de Estados Unidos hay alrededor de 7.000 puntos de venta de armas, según ha denunciado el presidente de México Felipe Calderón. Y para adquirir un arma, los capitalinos no necesitan viajar hasta el norte, lo que representa otro desafío para este programa.

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"Algunas personas cambian su arma por dinero para ir a comprar otra a Tepito (un barrio popular capitalino). Se termina creando un círculo vicioso", expone María Elena Morera, presidenta de Causa Común, una organización civil contra la delincuencia.

"Este tipo de programas positivos deben de ir acompañados de otros que desarrollen una cultura de paz", considera.

Tepito, barrio conocido por la venta de productos de contrabando, entre ellos armas, está a menos de 8 km de la Glorieta de Insurgentes.

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