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Alto, prohibido fumar

Alto, prohibido fumar

La nueva Ley de Protección a los no fumadores que en berve entrará en vigor, provocó inconformidad en diversos sectores.

Divisiones físicas

CIUDAD DE MÉXICO - Los derechos de los no fumadores están por encima de la libertad de los que fuman. Así lo destaca la nueva ley sobre el tema que aprobaron los legisladores del Distrito Federal, la cual ha provocado polémica principalmente entre el sector comercial y en especial de restaurantes.

La norma, que entrará en vigor a principios del 2008, provocó una serie de inconformidades entre varios sectores empresariales, ya que obliga a dividir físicamente las áreas de los fumadores de las de no fumadores, y en algunos casos –dicen- es difícil cumplir con estas disposiciones, ya sea por falta de espacio o bien por los costos financieros que esto implica.  La nueva reforma va de la mano con la Ley de Establecimientos Mercantiles.

Estas disposiciones aplican para lugares públicos como restaurantes, bares, centros nocturnos, oficinas, cines y escuelas, entre otros.

La separación física de las áreas podrá ser con cristales o paredes, lo cual anula las medidas actuales que simplemente diferencian las áreas de fumar y no fumar con un simple letrero.

Riesgo para restauranteros

Para Francisco Mijares, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC), la nueva Ley de Protección a la Salud de los no Fumadores será una sentencia de muerte para los más de 35 mil restaurantes que hay en la Ciudad de México.

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“De prosperar la ley en sus términos, el riesgo es que terminemos todos en la calle; se está exterminando al último reducto de la economía formal restaurantera”, comentó Mijares.

Entre otras cosas, la nueva ley de no fumadores destaca que los comercios que no hagan las divisiones físicas serán considerados como libres de tabaco, lo cual no acepta Mijares y pide a las autoridades locales que sean los propios empresarios quienes definan la categoría de su establecimiento.

El líder de los resturanteros mostró su preocupación porque el gremio no se encuentra en condiciones de hacer las modificaciones que establece la nueva ley de no fumadores, por lo que pide a las autoridades abrirse al diálogo antes de que ésta sea publicada en la Gaceta oficial y entre en vigor.

Derechos de salud

De acuerdo a cifras de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), el 50 por ciento de los clientes de comercios mercantiles son fumadores, por lo que era urgente proteger al otro porcentaje de los problemas de salud que trae el tabaquismo.

Para los dueños de establecimientos que no cumplan con las nuevos requisitos se aplicarán multas que van desde 100 hasta 500 veces el salario mínimo y un arresto de hasta de 36 horas. Además, corren el riesgo de que sus negocios sean cerrados temporalmente o definitivamente. (El salario diario en el Distrito Federal es de aproximadamente 5 dólares diarios).

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Las discrepancias

“No me parece justa esa ley, pues atenta contra nuestros derechos (fumadores), yo tengo la libertada de ‘echarme’ un cigarrito cada que se me antoje y ahora con esto me están restringiendo”, comentó Francisco Altamirano.

El asiduo fumador dijo que se termina una cajetilla diaria,  ya que su trabajo se lo permite; es agente de ventas y la mayor parte del tiempo se la pasa en la calle o con los clientes.

Para Jorge Ibarra, administrador de empresas, la ley es inequitativa porque solamente están tomando en cuanta los derechos de los que no fuman, pero para quienes les gusta el tabaco todo es restricción y las medidas deben ser parejas para ambos bandos.

Las limitantes

“A mi me gusta fumar, no lo hago en el día porque tengo que trabajar y en mi oficina está prohibido, algunos compañeros se salen un momento de la oficina para ‘echarse’ un cigarrito, pero no es lo mismo que lo hagas rápido a que realmente lo disfrutes”, expresó.

Pero también hay quienes aplauden las nuevas reformas que protegen a los no fumadores, ya que el tabaquismo se ha convertido en un problema de salud pública.

De acuerdo con Jorge Legorreta, diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), al año se gastan aproximadamente 29 millones para tratar enfermedades relacionadas al tabaco, además de que se registra la muerte de unas 58 mil personas cada año.

“A mí me choca (molesta) que fumen en el microbús, pero a veces no son los pasajeros quienes lo hacen, sino los propios choferes y les importa muy poco que esté prohibido desde hace años”, comentó Leticia Solís, una usuaria del transporte público.

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En el  transporte público, ya sea en bus o taxi, también está prohibido fumar; sin embargo algunos conductores hacen caso omiso e incluso se molestan si alguno de los pasajeros les dice algo: “No es justo que se pasen la ley por alto”, comentó la señora Solís.

La controvertida ley endurecerá las diferencias entre los no fumadores y los fumadores, ya que mientras unos pelean su derecho a la salud y estar sin de humo, los otros exigen su libertad de disfrutar del cigarro.

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