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Víctor Segovia Rojas escribió todo lo que ocurría en el interior de la mina San José en la que permaneció atrapado 70 días, a 700 metros de profundidad.

Víctor Segovia, el cronista de una epopeya a 70 metros bajo tierra

Víctor Segovia, el cronista de una epopeya a 70 metros bajo tierra

Víctor Segovia, el cronista de una epopeya a 70 metros bajo tierra en la mina San José

Víctor Segovia Rojas escribió todo lo que ocurría en el interior de la m...
Víctor Segovia Rojas escribió todo lo que ocurría en el interior de la mina San José en la que permaneció atrapado 70 días, a 700 metros de profundidad.

Historia No. 18 de 33 historias de esperanza

Víctor Segovia Rojas, quien escribió todo lo que ocurría en el interior de la mina San José en la que permaneció atrapado desde hace 70 días, a 700 metros de profundidad, subió a la supercicie de la tierra el 13 de octubre a las 12:09 del mediodía en el decimoquinto lugar de los 33 de Atacama.

Este es el dieciochoavo artículo de la serie "33 historias de esperanza" que serán publicados durante 33 días, con la vida de cada uno de los mineros rescatados en Chile.

De 48 años y electricista de profesión tuvo que dedicarse a la minería, donde fungía como perforista. Ahora todos lo conocen como el cronista de la epopeya a 70 metros de profundidad bajo tierra.

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Considerado el artista del grupo, Segovia pasó gran parte de su cautiverio escribiendo cada detalle de lo vivido por los mineros. Su consigna era escribir para que nadie olvidara lo sucedido, así lo reseña nota de La Vanguardia.es.

Su intención es publicar un libro, un relato en primera persona de lo ocurrido en el yacimiento. Víctor Segovia, que apodó el yacimiento como "el matadero humano", bromeaba diciendo que a los trabajadores del lugar deberían llamarles kamikazes.

"Siempre decía que la mina era mala y un día un sobrino quiso entrar a trabajar, pero le dijo que no, que si alguien iba a morir iba a ser él".

Víctor Segovia, que apodó el yacimiento como "el matadero humano", bromeaba diciendo que a los trabajadores del lugar deberían llamarles "kamikaze".

"Siempre decía que la mina era mala y un día un sobrino quiso entrar a trabajar, pero le dijo que no, que si alguien iba a morir iba a ser él", explicó a los periodistas su hermana Silvia.

De susto en susto

Víctor Segovia llevaba ya 8 en el yacimiento de San José como perforista. Y como la mayoría de sus compañeros ya había ha tenido un par de sustos bajo tierra.

Por culpa de uno de ellos lleva una protésis de hierro en una mano desde hace 15 años. Otro accidente le dejó atrapado durante una semana, en la experiencia más cercana que ha vivido a la del derrumbamiento de San José. "Siempre decía que la mina era mala y un día un sobrino quiso entrar a trabajar, pero le dijo que no, que si alguien iba a morir iba a ser él", cuenta su hermana Silvia.

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El perforista es separado y tiene cinco hijas. Su odisea en San José culminó con un apretado y emotivo abrazo a su hermano Pedro.

También fue recibido por su hermana María Segovia, apodada "La alcaldesa" del campamento "Esperanza", por sus dotes de mando.

"Gracias por los libros, por la explicación, por el liderazgo. Bienvenido a una nueva vida que hay que vivir muy intensamente", dijo el presidente de Chile, Sebastián Piñera, a Segovia mientras lo abrazaba.

“Bienvenido a su nueva vida, hay que vivirla muy intensamente”, le dijo por su parte  el mandatario Sebastián Piñera al saludarlo. “Eso esperamos”, respondió Segovia.

Muy introvertido, el minero hasta el momento habló de su intimidad sólo en las cartas que envió a su familia. Su hermano reveló que durante el encierro, Segovia “se levantaba, tomaba desayuno y escribía. Después almorzaba, dormía siesta, y ahí escribía de nuevo”.

Sus compañeros lo bautizaron como “el escritor”, y colaboraron en su proyecto de escribir el libro de los atrapados, colaborando con fotografías para ilustrar la obra, que fue iniciada para dejar un mensaje a quienes pudieran encontrarlos... muertos.

Víctor Segovia, además de encontrar una vocación en la profundidad de los 622 metros de su encierro, valoró a su familia, a sus hijas, a las que escribió “voy a tener todas las fuerzas del mundo, porque quiero verlas para que seamos más unidos”.

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