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Venezuela lista para referendo

Venezuela lista para referendo

Unos 16 millones de venezolanos están convocados a votar el 2 de diciembre para pronunciarse sobre la reforma constitucional.

'Transparencia y confiabilidad'

CARACAS - Unos 16 millones de venezolanos están convocados a votar el 2 de diciembre para pronunciarse sobre la reforma constitucional que ha propuesto el presidente Hugo Chávez, en el quinto referendo nacional desde su llegada al poder en 1999.

La alta abstención que ha caracterizado a los procesos de referendo en Venezuela es la principal preocupación tanto de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) como del propio gobernante y proponente de los cambios constitucionales.

La consulta sobre la propuesta de modificación de 69 de los 350 artículos de la Carta Magna fue convocada el pasado 2 de noviembre por el CNE.

El Poder Electoral ha habilitado "11,132 centros de votación" en todo el país, con "32,039 máquinas" automatizadas de sufragio dispuestas en "33,614 mesas de votación con igual número de cuadernos", según datos del organismo autónomo de comicios.

En siete de las 24 regiones venezolanas -Apure, Barinas, Mérida, Miranda, Sucre, Táchira, Zulia y el Distrito Capital- se utilizarán las llamadas máquinas "capta-huellas", con las que se busca evitar la duplicidad del voto.

Tantos las autoridades del CNE como el sistema automatizado de votación han sido objeto de duras críticas de la oposición, que acusa al Poder Electoral de pro-oficialista y afirman que las máquinas de votación son susceptibles de manipulación.

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La poca confianza en el Poder Electoral hizo que la oposición boicoteara los comicios parlamentarios de diciembre de 2005, lo que llevó a que el oficialismo acaparase los 167 escaños de la Asamblea Nacional.

De cara al referendo sobre la reforma, nuevamente la directiva electoral ha rechazado las denuncias opositoras en su contra, ha garantizado la "transparencia y confiabilidad" de los resultados de la consulta, y ha llamado a la población a acudir de forma masiva a las urnas.

Altos índices de abstención

El referendo sobre la reforma no requiere de un mínimo de electores participantes para ser válido.

La alta abstención ha caracterizado a la mayoría de los referendos celebrados en Venezuela, con una media superior al 50 por ciento de acuerdo a los datos oficiales disponibles.

La excepción ha sido el referendo del 15 agosto de 2004, que ratificó a Chávez en el cargo, con una abstención del 30.08 por ciento.

Germán Yépez, uno de los cinco directivos principales del CNE, ha dicho que a fin de combatir la baja participación en el referendo el organismo ha hecho un riguroso seguimiento a la campaña para evitar que se hagan llamados a la abstención.

En el referendo que aprobó la vigente Carta Magna, el 15 de diciembre de 1999, la abstención llegó al 55.62 por ciento, inferior al 62.35 por ciento que se registró en la consulta popular sobre la convocatoria a una Asamblea Constituyente, en abril del mismo año.

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El mayor índice de abstención, de un 76.50 por ciento, se registró en el referendo sobre la renovación de la directiva de la central obrera Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), en diciembre de 2000.

La oposición, en general, rechaza la reforma de Chávez por considerar que es "inconstitucional" e "ilegal" tanto por su contenido, cuyo alcance obligaría a su juicio a convocar una Asamblea Constituyente, como por la forma en que fue aprobada por el Parlamento oficialista.

Pero frente a la opción del voto en el próximo referendo los opositores siguen divididos: una parte exhorta a participar y otra alega que no hay garantías electorales y pide no acudir a las urnas.

Chávez, por su parte, ha pedido a sus seguidores votar masivamente y les ha alertado de que el "enemigo a vencer" el próximo 2 de diciembre "es la abstención".

El gobernante defiende su reforma constitucional con el argumento de que dará "más poder al pueblo" y acelerará la instauración del socialismo.

Los partidos de oposición, la cúpulas empresarial y de comerciantes y el Episcopado rechazan los cambios por considerar que "acaban con la democracia", otorgan poderes "imperiales" a Chávez y lo "eternizan" en el poder.

La propuesta de reforma incluye la reelección presidencial ilimitada, la delegación en el presidente de la República del manejo de la reserva monetaria, un nuevo ordenamiento territorial, la reducción de la jornada laboral a seis horas, y nuevas formas de propiedad, como la comunal, además de la privada.

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