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Temen ola de violencia en Haití ante las madas condiciones de vida tras el fuerte sismo

Temen ola de violencia en Haití ante las madas condiciones de vida tras el fuerte sismo

ONG teme una ola de violencia en los campos de siniestrados en Haití, cuatro meses después del devstador terremoto.

Temen ola de violencia en Haití ante las madas condiciones de vida tras...

Urgen ayuda

PUERTO PRINCIPE - La Federación Internacional de Ligas de los Derechos Humanos (FIDH) teme una ola de violencia en los campos de siniestrados en Haití, cuatro meses después del sismo que devastó el país, "si no cambian las malas condiciones de vida"."La capacidad de adaptación de la población durante y después del sismo podría transformarse en desesperación y eventualmente en violencia si los siniestrados no constatan rápidamente que se toman medidas para salir de las condiciones de vida degradantes, aunque sean soluciones temporales", escribió la FIDH en un informe publicado esta semana sobre la situación en Haití.

El terremoto del 12 de enero que sacudió Haití, uno de los países más pobres del mundo, dejó entre 250,000 y 300,000 muertos y 1.9 millones de personas sin techo, según la ONU.

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Ante la grave situación que prevalece, la Cruz Roja extiende su ayuda en Haití por ocho meses más, tiempo que se considera sin  precedentes por el organismo, pero que es necesaria en estos momentos en el devastado país.

Riesgo de lluvias

No sólo es la situación económica que afecta a los haitianos, las autoridades haitianas advirtieron que la inminencia de intensas lluvias podría provocar inundaciones y deslizamientos de tierra en la nación afectada por un reciente terremoto.

Los encargados de prevención de desastres emitieron un alerta "naranja" para el viernes y los cinco días subsiguientes a causa de un sistema climático que se está formando cerca de Cuba.

Es el segundo alerta en gravedad. Las zonas en riesgo incluyen Puerto Príncipe, Jacmel, Leogane y otras convulsionadas por el terremoto del 12 de enero que desplazó a un millón y medio de personas.

No existen planes de evacuación para los cientos de miles que siguen alojados en campamentos improvisados proclives a inundaciones, deslizamientos de lodo y propagación potencial de enfermedades.

Las autoridades dicen que los residentes deberían evitar los ríos desbordados y prepararse para trasladarse de ser necesario.

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